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17 de septiembre, Día de la Ciudad Autónoma de MELILLA

Ciudad Autónoma de Melilla
Escudo de Melilla
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D. Pedro de Estopiñán
Esta fecha es la elegida para conmemorar el Día oficial de nuestra ciudad. Según cuenta la historia PEDRO DE ESTOPIÑÁN VIRUÉS,  comendador del III  DUQUE DE MEDINASIDONIA , don JUAN ALONSO DE GUZMÁN, tuvo el encargo de inspeccionar el cabo Tres Forcas . Si tienes curiosidad por esta aventura te invitamos a que leas el artículo escrito por FRANCISCO JAVIER CALDERÓN GALLARDO, periodista melillense.

 "A fines del siglo XV se produce en España el término glorioso de la Reconquista, con la rendición de Granada, y Melilla sostiene un animado tráfico con las costas de aquel Reino, de donde llegan constantemente numerosos vencidos que no se avienen a permanecer bajo dominio cristiano en las tierras que fueron el antiguo Reino Nazarita.

En octubre del año 1493 el Rey Boabdil, en unión de sus familiares y cortesanos, desembarcaba en Cazaza, a 18 Kilómetros de Melilla, una vez rendido su Reino de Granada ante los ejércitos victoriosos de los Reyes Católicos.

Razones políticas y estratégicas, y el deseo de impedir en el futuro nuevas invasiones, movieron a los Reyes Católicos a apoderarse de la costa norteafricana de cierto número de bases que sirvieran como centinelas avanzadas de la seguridad nacional, y con este objeto enviaron emisarios al otro lado del mar que informaran sobre la situación de aquellas costas, noticiosos de que la ciudad de Melilla, por las continuas guerras sostenidas entre los Reyes de Fez y Tlemecen, se hallaba casi despoblada.

Pasó en primer lugar, el Comendador Martín Galindo, quien después de reconocer la ciudad de Melilla y ante el gran número de habitantes que vivían en sus proximidades, informó al Rey que la conquista era harto difícil de realizar y aun en el caso de que se tomase Melilla, "antes se llamaría carnicería de cristianos que población de ellos" y ante tales informaciones se desanimaron los católicos monarcas, acordando el aplazamiento de la conquista de la plaza

. 

Noticioso el Gobernador de Andalucía, don Juan Alonso de Guzmán, III Duque de Medina Sidonia, de que los Reyes abandonaban el propósito de conquistar Melilla, decidió tomar la empresa a su cargo, a cuyo efecto y obtenida la competente autorización real, comisionó a su Comendador don Pedro de Estopiñán Virués, para que pasara a explorar la península de Tres Forcas, cosa que realizó disfrazado de mercader, en unión del famoso artillero Francisco Ramírez Madrid. Una vez estudiado el terreno y sabiendo de lo necesario para reedificar la ciudad, se le comunicó al Duque quien mandó juntar " cinco mil hombres de a pie y alguna gente de a caballo, mandó aparejar los navíos en los que fuesen y hizo que cargaran mucha harina, vino, tocino, carne, aceite y todos los otros mantenimientos necesarios, y de artillería, municiones, lanzas, ballestas, espingardas y otras armas. Y así mismo llevaron gran cantidad de cal y madera para edificar la ciudad". Y con esta armada de gente partió Pedro de Estopiñán del puerto de Sanlúcar en el mes de septiembre del año 1497.

Se detuvieron en la mar para no entrar de día. Y desembarcando de noche, lo primero que hicieron fue sacar a tierra un enmaderamiento de vigas que se encajaba y que llevaban hecho, a este tipo de prefabricado se le llamó de "cava y barrera". Trabajaron toda la noche para ponerlo en las murallas, de tal manera que cuando amaneció, los moros que andaban por los campos, que habían visto el día antes a Melilla asolada, y la vieron amanecer con muros, y sonar tambores y disparar artillería, "no tuvieron pensamiento de que estuviesen en ella cristianos, sino algunos demonios". Y así cogieron tanto temor del súbito caso, que huyeron de aquella comarca yendo a contar a los pueblos lo que habían visto.

Entre tanto, Estopiñán hacía poner tanta diligencia en hacer descubrir los cimientos de los adarves y torres, y como llevaba gran cantidad de maestros para edificar, y todos los que iban en la armada, con el mismo general, no se despreciaban en trabajar cuanto más podían, dieronse tanta prisa y diligencia en reedificar los adarves y torres, porque de allí encontraron la piedra, conque antes estaban hechos, y con la cal que llevaron no fue difícil terminar la obra.

Cuando, a los pocos días, llegaron los soldados que el Rey de Fez pudo enviar para socorrer a los habitantes de la costa, Melilla era un verdadera fortaleza, por lo que fueron impotentes para recobrarla y tuvieron que retirarse.

Cuando Estopiñán juzgó que se hallaba Melilla en estado de defensa, dejó por alcaide de ella al Capitán Gómez Suárez con una buena guarnición, y volvió a España con el resto de la gente. Dio cuenta, al Duque, por orden de todo lo que había sucedido, y de la manera en que la había dejado.

Lo mandó a dar cuenta a los reyes Isabel y Fernando, quienes recibieron con júbilo la noticia de la conquista. Celebraron tanto los Reyes el éxito de la empresa de Estopiñán, que en la carta que enviaron al Duque con fecha 18 de octubre del mismo año le decían: "que el placer que hobimos con la buena nueva que nos enviasteis, nos ha aprovechado, para templar en algo el dolor que tenemos, porque esperamos en Dios, que desto será mucho servido…"

Torre de la Cal

Ó FJCG Company 1998

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