Organos En Los Que Se Forman Linfocitos?

Organos En Los Que Se Forman Linfocitos
La médula ósea : es el tejido blando que se encuentra dentro de los huesos donde se forman todos los glóbulos, incluidos los linfocitos. La médula ósea produce células T y otros linfocitos denominados ‘células B’.

¿Qué son los órganos linfocitos?

Tejidos y órganos que producen, almacenan y transportan los glóbulos blancos que combaten las infecciones y otras enfermedades. El sistema incluye la médula ósea, el bazo, el timo, los ganglios linfáticos y los vasos linfáticos (red de tubos delgados que transportan la linfa y los glóbulos blancos).

¿Qué órganos linfoides almacenan células inmunitarias?

Los ganglios linfáticos y el bazo proporcionan a las células inmunita- rias un lugar para reunirse e intercambiar información. También es ahí donde se producen los anticuerpos y donde se activan los linfocitos T citotóxicos.

¿Cuáles son los órganos del sistema inmunológico?

Audio Your browser does not support the audio element.3749.mp3 Compleja red de células, tejidos y órganos especializados que reconocen las sustancias extrañas, principalmente los microorganismos patógenos (causantes de enfermedades), como bacterias, virus, parásitos y hongos, y defienden al cuerpo contra ellos.

Los órganos y tejidos del sistema inmunitario incluyen la médula ósea, el bazo, el timo, las amígdalas, las membranas mucosas, y la piel. Los vasos linfáticos del sistema inmunitario acarrean inmunocitos que luego se convergen en los ganglios linfáticos ubicados en todo el cuerpo. Un ganglio linfático inflamado a menudo indica una respuesta inmunitaria activa a una sustancia extraña.

El VIH destruye gradualmente el sistema inmunitario. Imágene(s): (Haga clic para ampliar)

¿Cuáles son los órganos linfoides primarios y secundarios?

Los órganos linfoides secundarios forman el lugar donde las células del sistema inmunitario terminan su diferenciación o se activan produciendo una respuesta inmune. Se dividen en órganos linfoides primarios, que constituyen los órganos donde se forman las células del sistema inmune. Estos son la médula ósea y el timo.

¿Cómo se clasifican los órganos linfoides?

Estos órganos desde el punto de vista funcional se dividen en órganos linfoides primarios, en los que se producen la diferenciación de linfocitos y en órganos linfoides secundarios en los que se agrupan células de diferentes tipos para desarrollar la respuesta inmune.

¿Dónde se produce el tejido linfoide?

Tejidos y órganos linfoides – Se denomina tejido linfoide o linfático a un tipo de tejido conjuntivo en el que las células predominantes son los linfocitos. Los linfocitos se producen en los órganos linfoides primarios desde donde migran a los órganos linfoides secundarios.

Los órganos linfoides primarios son la médula ósea y el timo ; en ellos las células linfoides se generan y diferencian en linfocitos B maduros y linfocitos T maduros. Los órganos linfoides secundarios son los ganglios linfáticos, el bazo y el tejido linfoide asociado a las mucosas ; en estos tejidos los linfocitos B y T toman contacto con los patógenos y sus antígenos, activándose y multiplicándose. ​

¿Dónde se encuentran los órganos linfoides?

Órganos linfoides. Es un órgano bilobulado, situado en la parte anterior del tórax. Cada lóbulo se divide por trabéculas de tejido con- juntivo en pequeños lóbulos constituidos por varias zonas.

¿Dónde se producen las células?

¿Dónde se producen las células sanguíneas? – Las células sanguíneas se producen en la médula ósea. La médula ósea es el material esponjoso ubicado en el centro de los huesos que produce todos los tipos de células sanguíneas. Existen otros órganos y sistemas en nuestro cuerpo que ayudan a regular las células sanguíneas.

Los nódulos linfáticos, el bazo y el hígado ayudan a regular la producción, destrucción y diferenciación (mediante una función específica) de las células. La producción y el desarrollo de nuevas células en la médula ósea es un proceso denominado hematopoyesis. Las células sanguíneas producidas en la médula ósea se forman como células madre.

Una célula madre (o célula hematopoyética) constituye la fase inicial de todas las células sanguíneas. A medida que las células madre maduran, se desarrollan varias células distintas, como glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Las células sanguíneas inmaduras se llaman blastos.

¿Qué parte del intestino grueso está formado por tejido linfoide?

PUNTOS DE VISTA El intestino: pieza clave del sistema inmunitario The bowel: A key component of the immune system E. Ramiro-Puig, F.J. Pérez-Cano, C. Castellote, A. Franch y M. Castell Departamento de Fisiología. Facultad de Farmacia. Universidad de Barcelona Dirección para correspondencia RESUMEN El intestino se halla expuesto constantemente a una elevada carga antigénica procedente de la dieta y de bacterias comensales.

  1. El tejido linfoide asociado al intestino ( Gut-Associated Lymphoid Tissue, GALT) constituye la parte más extensa y compleja del sistema inmunitario y es capaz de discriminar de forma eficaz entre patógenos invasivos y antígenos inocuos.
  2. El conocimiento de su particular subdivisión en tejido organizado, inductor de la respuesta inmunitaria (placas de Peyer y ganglios linfáticos mesentéricos), y tejido difuso, efector de la respuesta inmunitaria (linfocitos intraepiteliales y linfocitos de lámina propia), nos permite comprender cómo se desarrolla y regula la respuesta inmunitaria en el intestino y como esta puede extenderse al resto del organismo.

Palabras clave: GALT. Placas de Peyer. Linfocito. IgA. ABSTRACT The gut is constantly exposed to a high antigenic load coming from the diet and commensal bacteria. The Gut-Associated Lymphoid Tissue (GALT) constitutes the most extensive and complex part of the immune system and is capable of efficiently distinguishing invasive pathogens from innocuous antigens.

The knowledge of its unique structure consisting on organised tissue, inductor of the immune response (Peyer’s patches and mesenteric lymph nodes), and diffused tissue, effector of the immune response (intraepithelial lymphocytes and lamina propria lymphocytes), allow us to understand the development and regulation of the immune response in the gut and how this one can be extended to the rest of the organism.

Key words: GALT. Peyer’s patches. Lymphocite. IgA. Introducción El sistema inmunitario intestinal constituye la parte más extensa y compleja del sistema inmunitario. Recibe diariamente una enorme carga antigénica y es capaz de distinguir entre patógenos invasivos y antígenos inocuos procedentes de los alimentos y de bacterias comensales.

  • El intestino posee mecanismos de defensa que limitan el acceso de sustancias nocivas al organismo.
  • Esta barrera intestinal está integrada por diversos elementos como enzimas digestivas pancreáticas, el epitelio intestinal y las bacterias que constituyen la flora intestinal.
  • Sin embargo, la barrera más efectiva está constituida por el tejido linfoide asociado al intestino o GALT ( Gut-Associated Lymphoid Tissue ).

Para poder comprender cómo se desarrolla y se regula la respuesta inmunitaria en el intestino y cómo esta puede extenderse al resto de mucosas y del organismo, es importante conocer la composición y organización del GALT. Anatomía y composición celular del Galt Anatómicamente el GALT se divide en dos compartimentos ( Fig.1 ): a) GALT organizado, inductor de la respuesta inmunitaria intestinal -constituido por folículos linfoides aislados, folículos linfoides asociados o placas de Peyer y ganglios linfáticos mesentéricos-; y b) GALT difuso, efector de la respuesta inmunitaria -integrado por poblaciones de linfocitos dispersas en el entramado epitelial ( intraepithelial lymphocytes, IEL) o en la lámina propria intestinal ( lamina propria lymphocytes, LPL) (1). Las placas de Peyer están formadas por agregados linfoides macroscópicos situados en la cara antimesentérica de la mucosa intestinal. El tejido linfoide está separado del lumen intestinal por una monocapa de células ( follicle-associated epithelium, FAE) formada por células epiteliales columnares, células M, IEL y algunas células secretoras de mucus ( goblet cells ).

Las células M son enterocitos especializados en la captación de antígenos luminales, carecen de recubrimiento de glicocálix y en su superficie luminal presentan pliegues en lugar de los microvilli característicos del resto de enterocitos. Por debajo del FAE yace una región difusa denominada cúpula subepitelial ( subepithelial dome ), integrada por células dendríticas y algunos macrófagos.

Las áreas interfoliculares están compuestas por linfocitos T, mayoritariamente de tipo colaborador o helper (Th), células dendríticas maduras y macrófagos. Inmersos en la placa de Peyer se encuentran multitud de folículos integrados por linfocitos B IgM+, precusores de células plasmáticas productoras de IgA y en los centros germinales de estos folículos se generan linfocitos B IgA+ memoria.

A diferencia del resto de órganos linfoides, las placas de Peyer sólo presentan vasos linfáticos eferentes (1-3) ( Fig.1 ). Los ganglios linfáticos mesentéricos se localizan en el mesenterio del intestino y se dividen, estructuralmente, en tres regiones con distinta composición celular: corteza, paracorteza y médula ( Fig.2 ).

La corteza contiene folículos primarios y secundarios ricos en linfocitos B y células dendríticas. Por el contrario, la paracorteza se caracteriza por una elevada proporción de linfocitos T y células dendríticas. La médula, región más interna del ganglio, está integrada por linfocitos T y B y células plasmáticas (4). Los linfocitos T vírgenes circulantes llegan al ganglio a través de vénulas postcapilares especializadas denominadas vénulas endoteliales altas. El paso de linfocitos T a la paracorteza a través de estas vénulas está dirigido por quimiocinas que se unen a los receptores de la célula T virgen y que son producidas por células endoteliales, células del estroma y células dendríticas ( Fig.2 ) (4).

En la corteza, las células dendríticas residentes internalizan y procesan los antígenos que llegan a través de la linfa. Las células dendríticas maduras migran hacia la paracorteza donde presentan el antígeno a los linfocitos Th o T citotóxicos (Tc) vírgenes y de esta forma se originan células T especializadas y se inicia la respuesta inmunitaria adaptativa (4).

Mientras que los linfocitos efectores abandonan los ganglios linfáticos y migran hacia los tejidos no linfoides, algunos linfocitos Th permanecen en el ganglio linfático como células memoria o migran hacia los centros germinales de los folículos para promover el proceso final de diferenciación de los linfocitos B (4).

Los IEL residen en los espacios intraepiteliales del intestino, bajo las uniones estrechas y por encima de la membrana basal ( Fig.1 ). Si consideramos la gran superficie de la mucosa intestinal (~ 400 m 2 ) y su proporción respecto a células epiteliales (1:4-9), los IEL representan una población muy abundante de células inmunocompetentes (5).

Aunque los IEL constituyen una población muy heterogénea, la mayor parte presenta un fenotipo supresor o citotóxico atípico y específico del compartimento mucosal (CD8αβ+), que difiere del resto de órganos linfoides donde predominan otros fenotipos más convencionales (CD4+ y CD8αβ+) (6).

  • A pesar de que hoy en día, su origen y desarrollo continua en discusión (7), se sabe que presentan un fenotipo activado -típico de células efectoras/memoria- con capacidad inmunorreguladora, y que proporcionan una respuesta inmediata y muy efectiva sobre células epiteliales infectadas.
  • El conjunto de las diversas subpoblaciones de IEL desempeña un papel crucial en la prevención de la sensibilización a antígenos luminales, es decir, son mediadores del proceso de tolerancia oral (8).

Por otra parte, la lámina propria, comprendida entre el epitelio y la muscularis mucosa, contiene células plasmáticas maduras productoras de IgA, linfocitos T (principalmente Th) y otros tipos celulares como macrófagos, células dendríticas y mastocitos ( Fig.1 ) (9).

Estas poblaciones se encuentran en estado continuo de migración, diferenciación y renovación (10). Las dos poblaciones efectoras mucosales, IEL y LPL, se hallan bajo la influencia de bacterias comensales presentes en el intestino, las cuales contribuyen al desarrollo de su función inmunitaria. En este sentido, la flora bacteriana intestinal promueve la expansión y adquisición de la actividad citotóxica de los linfocitos del epitelio intestinal y desarrolla un papel importante en la inducción y mantenimiento de la tolerancia oral frente a antígenos presentes en la dieta, mediante la potenciación de la producción de IgA por parte de los LPL.

Los microorganismos comensales interaccionan también con células presentadoras de antígeno (APC) del epitelio y lámina propria, promoviendo una interacción diferente en los linfocitos Th e inducen así la activación de células reguladoras y con ello se desarrolla la tolerancia ante estos microorganismos (11).

Respuesta inmunitaria en la mucosa inmunitaria en la mucosa intertinal Captación de antígenos luminales Los antígenos luminales pueden penetrar en la mucosa intestinal y alcanzar el GALT a través de distintas vías. La entrada a través de células M presentes en las placas de Peyer constituye la vía más conocida.

La membrana apical de las células M está diseñada para favorecer la adhesión y captación de antígenos luminales como macromoléculas, partículas adhesivas, virus y bacterias (12). Las células M también pueden captar ciertas proteínas alimentarias e IgA (13,14).

Una vez efectuada la captación se inicia el proceso de transcitosis: las células M internalizan los antígenos luminales mediante mecanismos de endocitosis o fagocitosis y los transportan a través de sus vesículas hacia la membrana basolateral, donde son liberados al espacio extracelular. La membrana basolateral de las células M presenta una profunda invaginación o bolsillo intraepitelial ( intraepithelial pocket ) que alberga linfocitos y macrófagos, encargados de procesar los antígenos para la posterior presentación antigénica (12).

Los enterocitos constituyen una segunda posible vía de entrada de antígenos. Presentan menor accesibilidad que las células M debido a su recubrimiento externo de glicocálix rico en enzimas hidrolíticas, hecho que impide la entrada de agregados macromoleculares y microorganismos.

  1. Hoy en día se acepta que los enterocitos no sólo son capaces de captar los antígenos solubles que llegan a la superficie celular, sino también de procesarlos y presentarlos a los linfocitos T (15).
  2. La captación de antígenos luminales también puede producirse mediante un mecanismo paracelular a través de los espacios entre enterocitos, donde células dendríticas proyectan sus dendritas gracias a la expresión de proteínas asociadas a las uniones estrechas (16).
See also:  Cuantos Tipos De Linfocitos T Existen?

Inducción de la respuesta inmunitaria Las células M captan y transportan los antígenos luminales hacia las APC situadas en la cúpula de las placas de Peyer. Las APC interiorizan y procesan los antígenos hasta péptidos antigénicos que se expresarán en la membrana plasmática asociados a moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) para ser reconocidos por el receptor de células T (TCR). Los linfocitos Th1 se caracterizan por la secreción de interferón γ (IFNγ), interleucina 2 (IL-2) y linfotoxina (LT o TNF-β) y su función principal es la defensa mediada por fagocitos contra infecciones, especialmente frente a microorganismos intracelulares (virus, bacterias y algunos protozoos).

  1. Por otra parte, los linfocitos Th2 productores de IL-4, IL-5 e IL-13 actúan como mediadores de reacciones alérgicas y en la defensa frente a infecciones producidas por helmintos y artrópodos ( Fig.3 ) (17).
  2. Las citocinas producidas por estas subpoblaciones no sólo determinan sus funciones efectoras (18), sino que también participan en su desarrollo y expansión.

De esta manera, cada subpoblación se amplifica a sí misma y además ejerce un papel regulador sobre la otra (19). Recientemente se ha descrito la existencia de una tercera subpoblación efectora denominada Th17 caracterizada por la secreción de IL-17 e IL-6 (20).

  1. Aunque sus funciones biológicas no se hallan totalmente clarificadas, dicha subpoblación efectora parece estar implicada en la defensa frente a infecciones bacterianas y fúngicas no cubiertas totalmente por la respuesta Th1 y Th2 (21).
  2. Además de estas tres subpoblaciones efectoras, actualmente está establecida la presencia de linfocitos T reguladores: linfocitos Tr1 productores principalmente de IL-10 y linfocitos Th3 caracterizados por la secreción de factor de transformación del crecimiento β (TGF-β).

Estos linfocitos son especialmente importantes en el intestino por su capacidad reguladora de la respuesta inmunitaria durante procesos inflamatorios e infecciosos. Además desempeñan un papel clave en el desarrollo de la tolerancia oral frente antígenos inocuos procedentes de la dieta y de la microbiota, entendiéndose por tolerancia oral la ausencia de respuesta inmunitaria sistémica frente a un antígeno, al cual un individuo ha estado previamente expuesto a través del tracto gastrointestinal (22).

  • Como se ha mencionado, la diferenciación de linfocitos T vírgenes a subpoblaciones efectoras está condicionada por el tipo de estimulación y en especial por las citocinas secretadas durante el reconocimiento antigénico ( Fig.3 ).
  • IL-12 es la principal responsable de la diferenciación Th1, mientras que IL-4 promueve la subpoblación Th2 (23).

Algunas bacterias extracelulares conducen a la diferenciación Th17 mediante la inducción de la secreción de IL-23 por parte de las APC (20). Además, los linfocitos T reguladores se originan en respuesta a IL-10 y/o TGF-β (24). Ciertas citocinas como IL-4, IL-5 y TGF-β inducen la síntesis de IgA en linfocitos B de los folículos de las placas de Peyer.

Estos linfocitos B, precursores de células plasmáticas, migran hacia los ganglios linfáticos mesentéricos donde tiene lugar la maduración y expansión clonal. A continuación, estos linfocitos se dirigen a circulación sistémica a través del conducto torácico (1). Después de varias recirculaciones, dichos linfocitos migran a los tejidos efectores, entre ellos la lámina propria intestinal, donde ejercerán su función ( Fig.1 ).

Una gran variedad de factores influye en esta migración, entre ellos se encuentran fenómenos generales como irrigación tisular, inflamación, inervación y señales hormonales, y también factores específicos como la expresión de moléculas de adhesión de linfocitos, señales estromales, citocinas, antígenos y producción de quimiocinas por parte del endotelio (10).

Los linfocitos T activados en el GALT presentan un patrón de moléculas de adhesión y receptores de quimiocinas diferente al de los linfocitos activados en órganos linfoides periféricos, lo que promueve su movilización hacia mucosas y, en concreto, a aquella donde se inició la respuesta. Los linfocitos que alcanzan la lámina propia del intestino se distribuyen en diferentes compartimentos.

Las células plasmáticas permanecen en la lámina propria donde finalizan su maduración a células secretoras de IgA. Los linfocitos Th también permanecen en la lámina propria y se distribuyen uniformemente a lo largo de las vellosidades y criptas, mientras que los linfocitos Tc migran preferentemente al epitelio, convirtiéndose así en IEL.

  • Ambos tipos linfocitarios activados se mantienen en estado latente como células memoria y, una vez se reencuentran con el antígeno, ejercen las funciones efectoras para las que se hallan programados (8).
  • Anticuerpos mucosales IgA es la inmunoglobulina más abundante presente en la mucosa intestinal (80-90%) y desempeña un papel muy importante como primera defensa frente a toxinas y a la colonización e invasión de patógenos.

Se sintetiza principalmente en la lámina propria del intestino en respuesta a la activación de linfocitos T de las placas de Peyer. Estructuralmente, se distinguen dos isoformas de IgA: monomérica y polimérica (25). La IgA polimérica secretada (IgA-S) en la mucosa intestinal está compuesta por dos moléculas de IgA unidas covalentemente a través de sus regiones constantes y asociadas con una molécula de unión denominada cadena J.

Además consta de un componente secretor formado por un segmento del receptor de Ig poliméricas (pIgR). La IgA polimérica (pIgA) es mayoritaria en secreciones mucosas, mientras que en suero predomina la IgA monomérica (mIgA) (25). La pIgA es transportada hacia la superficie mucosal mediante transcitosis epitelial.

En este proceso, la IgA que contiene la cadena J se une al receptor de Ig poliméricas (pIgR) presente en la membrana basolateral de las células epiteliales. El complejo IgA pIgR es internalizado y transportado mediante vesículas a la membrana apical de la célula epitelial para ser liberado al lumen intestinal. Debido a que la síntesis de IgA tiene lugar mayoritariamente a nivel intestinal y que el transporte hacia el lumen intestinal es muy eficaz, este isotipo constituye un componente minoritario de la inmunidad no mucosal en comparación con IgG e IgM. La IgA-S, además de ser resistente a la proteólisis intraluminal, no desencadena respuesta inflamatoria, por lo que resulta un mecanismo ideal para la protección de la mucosa intestinal (27).

En el lumen, la IgA-S puede formar inmunocomplejos con el antígeno evitando así la penetración de microorganismos intraluminales y antígenos de la dieta (28). La IgA también puede actuar a nivel intraepitelial y subepitelial captando los antígenos que atraviesan la barrera intestinal (29). La IgM se encuentra también en la superficie intestinal (6-18%) pero en menor proporción que la IgA, debido a la existencia de un menor número de células plasmáticas mucosales productoras y a un transporte menos eficiente de IgM al lumen intestinal (30).

La IgM-S está compuesta por 5 moléculas de IgM unidas mediante la cadena J, al igual que la IgA. El transporte de IgM se realiza también a través del pIgR, pero a diferencia de IgA, IgM se une de forma no covalente al componente secretor y por ello es más lábil a enzimas proteolíticas (5) ( Fig.4 ).

  • La IgM-S es más abundante en las primeras etapas de vida y puede llegar a ser el isotipo mayoritario en individuos deficientes de IgA, puesto que la producción y transporte de IgM suelen estar incrementados como mecanismo compensador.
  • No obstante, la IgM-S no puede reemplazar totalmente la funcionalidad de la IgA-S (5).

La IgG, procedente de síntesis local y circulación sistémica, constituye un isotipo minoritario en la mucosa intestinal. Se encuentra exclusivamente en forma monomérica, y aunque no está sujeta a un transporte externo activo, puede llegar al lumen intestinal por vía paracelular.

Este isotipo también puede estar aumentado en individuos deficientes de IgA (27) ( Fig.4 ). Conclusión El GALT ejerce un papel defensivo muy importante en el intestino, el cual se encuentra constantemente expuesto a una elevada carga antigénica. Su particular estructura diferenciada en tejido organizado (placas de Peyer y ganglios linfáticos mesentéricos) y tejido difuso (IEL y LPL) permite el desarrollo de una respuesta eficaz y adecuada al tipo de estímulo, es decir, frena patógenos invasivos e induce tolerancia oral en respuesta a antígenos inocuos, procedentes de la dieta y del propio epitelio intestinal.

Los anticuerpos secretados, fundamentalmente de isotipo IgA, constituyen también un mecanismo de defensa, característico y común, en todas las mucosas del organismo. Bibliografía 1. Mowat AM. Anatomical basis of tolerance and immunity to intestinal antigens.

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See also:  Que Son Los Linfocitos T Gamma Delta?

J Immunol 1997; 159: 4330-40. Dirección para correspondencia: Margarida Castell. Facultad de Farmacia. Departamento de Fisiología. Universidad de Barcelona. Avda. Joan XXIII, s/n, Edif. B, 3ª planta.08028 Barcelona. e-mail: [email protected] Recibido: 20-06-07. Aceptado: 17-10-07.

¿Cómo se genera inmunidad en el organismo?

Es la forma como el cuerpo reconoce y se defiende a sí mismo contra bacterias, virus y sustancias que parecen extrañas y dañinas. El sistema inmunitario protege al organismo de sustancias posiblemente nocivas, reconociendo y respondiendo a los antígenos,

  • Los antígenos son sustancias (por lo general proteínas) que se encuentran en la superficie de las células, los virus, los hongos o las bacterias.
  • Las sustancias inertes, como las toxinas, químicos, drogas y partículas extrañas (como una astilla), también pueden ser antígenos.
  • El sistema inmunitario reconoce y destruye sustancias que contienen antígenos.

Las células corporales tienen proteínas que son antígenos. Éstos incluyen a un grupo llamado antígenos HLA, Su sistema inmunitario aprende a ver estos antígenos como normales y por lo general no reacciona contra ellos. INMUNIDAD INNATA La inmunidad innata, o inespecífica, es un sistema de defensas con el cual usted nació y que lo protege contra todos los antígenos.

El reflejo de la tos Las enzimas en las lágrimas y los aceites de la pielEl moco, que atrapa bacterias y partículas pequeñasLa pielEl ácido gástrico

La inmunidad innata también viene en forma de químico proteínico, llamado inmunidad humoral innata. Los ejemplos abarcan: el sistema de complementos del cuerpo y sustancias llamadas interferón e interleucina 1 (que causa la fiebre). Si un antígeno traspasa estas barreras, es atacado y destruido por otras partes del sistema inmunitario.

  • INMUNIDAD ADQUIRIDA Es la inmunidad que se desarrolla con la exposición a diversos antígenos.
  • El sistema inmunitario de la persona construye una defensa contra ese antígeno específico.
  • INMUNIDAD PASIVA La inmunidad pasiva se debe a anticuerpos que se producen en un cuerpo diferente del nuestro.
  • Los bebés tienen inmunidad pasiva, dado que nacen con los anticuerpos que la madre les transfiere a través de la placenta.

Estos anticuerpos desaparecen entre los 6 y los 12 meses de edad. La inmunidad pasiva también puede deberse a la inyección de antisuero, que contiene anticuerpos formados por otra persona o animal. Esto brinda protección inmediata contra un antígeno, pero no suministra una protección duradera.

  1. La inmunoglobulina sérica (administrada para la exposición a la hepatitis) y la antitoxina para el tétanos son ejemplos de inmunidad pasiva.
  2. COMPONENTES DE LA SANGRE El sistema inmunitario incluye ciertos tipos de glóbulos blancos al igual que sustancias químicas y proteínas de la sangre, como anticuerpos, proteínas del complemento e interferón.

Algunas de éstas atacan directamente las sustancias extrañas en el cuerpo, mientras que otras trabajan juntas para ayudar a las células del sistema inmunitario. Los linfocitos son un tipo de glóbulos blancos y los hay del tipo B y T.

Los linfocitos B se convierten en células que producen anticuerpos. Los anticuerpos se adhieren a un antígeno específico y facilitan la destrucción del antígeno por parte de las células inmunitarias.Los linfocitos T atacan los antígenos directamente y ayudan a controlar la respuesta inmunitaria. También liberan químicos, conocidos como citoquinas, los cuales controlan toda la respuesta inmunitaria.

A medida que los linfocitos se desarrollan, aprenden normalmente a diferenciar entre los tejidos corporales propios y las sustancias que normalmente no se encuentran en el cuerpo. Una vez que se forman las células B y T, algunas de ellas se multiplican y brindan “memoria” para el sistema inmunitario.

Esto permite responder más rápida y eficientemente la próxima vez que usted esté expuesto al mismo antígeno y, en muchos casos, impide que usted se enferme. Por ejemplo, un individuo que haya padecido o que haya sido vacunado contra la varicela es inmune a contraer esta enfermedad de nuevo. INFLAMACIÓN La respuesta inflamatoria (inflamación) se presenta cuando los tejidos son lesionados por bacterias, traumatismo, toxinas, calor o cualquier otra causa.

El tejido dañado libera químicos, entre ellos histamina, bradiquinina y prostaglandinas. Estos químicos hacen que los vasos sanguíneos dejen escapar líquido hacia los tejidos, lo que causa inflamación, Esto ayuda a aislar la sustancia extraña del contacto posterior con tejidos corporales.

Los químicos también atraen a los glóbulos blancos llamados fagocitos que se “comen” a los microorganismos y células muertas o dañadas. Este proceso se denomina fagocitosis. Los fagocitos finalmente mueren. El pus se forma debido a la acumulación de tejido muerto, bacterias muertas y fagocitos vivos y muertos.

TRASTORNOS DEL SISTEMA INMUNITARIO Y ALERGIAS Los trastornos del sistema inmunitario ocurren cuando la respuesta inmunitaria está dirigida contra el tejido extraño, excesiva o no se presenta. Las alergias involucran una respuesta inmunitaria a una sustancia que el cuerpo de la mayoría de las personas perciben como inofensiva.

INMUNIZACIÓN La vacunación ( inmunización ) es una forma de desencadenar la respuesta inmunitaria. Se suministran pequeñas dosis de un antígeno, como virus vivos debilitados o muertos, para activar la “memoria” del sistema inmunitario (linfocitos B activados y linfocitos T sensibilizados). Dicha memoria le permite al cuerpo reaccionar rápida y eficientemente a exposiciones futuras.

COMPLICACIONES DEBIDO A UNA RESPUESTA INMUNITARIA ALTERADA Una respuesta inmunitaria eficiente protege contra muchas enfermedades y trastornos, mientras que una respuesta inmunitaria ineficiente permite que las enfermedades se desarrollen. Una respuesta inmunitaria excesiva, deficiente o equivocada causa trastornos del sistema inmunitario.

Alergia o hipersensibilidad Anafilaxia, una reacción alérgica que amenaza la vidaTrastornos autoinmunitarios Enfermedad injerto contra huésped, una complicación del trasplante de médula óseaTrastornos por inmunodeficiencia Enfermedad del suero Rechazo al trasplante

¿Qué son los anticuerpos y quién los produce?

Es una proteína producida por el sistema inmunitario del cuerpo cuando detecta sustancias dañinas, llamadas antígenos. Los ejemplos de antígenos abarcan microorganismos (tales como bacterias, hongos, parásitos y virus) y químicos. Los anticuerpos se pueden producir cuando el sistema inmunitario erróneamente considera el tejido sano como una sustancia dañina.

Esto se denomina un trastorno autoinmunitario, Cada tipo de anticuerpo es único y defiende al organismo de un tipo específico de antígeno. Abbas AK, Lichtman AH, Pillai S. Antibodies and antigens. In: Abbas AK, Lichtman AH, Pillai S, eds. Cellular and Molecular Immunology,10th ed. Philadelphia, PA: Elsevier; 2022:chap 5.

Versión en inglés revisada por: Linda J. Vorvick, MD, Clinical Professor, Department of Family Medicine, UW Medicine, School of Medicine, University of Washington, Seattle, WA. Also reviewed by David C. Dugdale, MD, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M.

¿Qué órganos podemos decir que forman parte del sistema inmunológico y cuál es su función particular?

Los ganglios linfáticos son órganos redondos pequeños que filtran las bacterias, los residuos y otras toxinas, y que, además, contienen glóbulos blancos que combaten infecciones. Los ganglios cumplen una función clave en el reconocimiento y la eliminación de estas sustancias.

¿Qué órganos forman los linfoides secundarios?

3.5 Órganos linfoides secundarios – En los órganos linfoides secundarios es donde se presentan las sustancias extrañas o antígenos y se inicia la respuesta inmune específica. Son los ganglios linfáticos, el bazo y el MALT. Los ganglios linfáticos producen glóbulos blancos ante la presencia de un antígeno.

  • El bazo esta situado en el lado izquierdo de la cavidad abdominal y formado por la pulpa blanca, correspondiente al tejido linfoide y la pulpa roja, a los vasos sanguíneos.
  • Su función inmunológica consiste en la producción de anticuerpos y la destrucción de bacterias.
  • El MALT que es el tejido linfoide asociado a mucosas, se encuentra en el tracto gastrointestinal, respiratorio y genitourinario.

: 3. El sistema linfático | AEAL

¿Cómo se llaman los órganos linfoides que hay al final de la lengua?

3.2.2 Sitios de desarrollo de linfocitos B: médula ósea (mamíferos) y bolsa de Fabricio (aves). – La Bolsa ( bursa ) de Fabricio es una porción especial dorsal de la cloaca, con una estructura a base de corteza y médula. La médula ósea en los adultos de los mamíferos es un equivalente “disperso” de la Bolsa de Fabricio. Los linfocitos maduros vírgenes que salen de los órganos linfoides primarios emigran a los órganos y tejidos linfoides periféricos:

  1. Capsulados: en ellos se produce la secreción de Ac que se distribuirán por la circulación; también se dan respuestas celulares locales.
    1. ganglios (recogen Ag de la piel y de superficies internas)
    2. bazo (recoge Ag de la sangre)
  2. Órganos no capsulados asociados a mucosas (MALT): protegen del Ag que entre directamente a través de mucosas (gastrointestinal, respiratoria, genitourinaria). Su respuesta es la secreción de inmunoglobulina A secretoria (sIgA), que recubrirá la superficie mucosal (epitelial).
  3. .Acúmulos más o menos difusos (no capsulados), dispersos por casi todo el cuerpo.

El componente fluido de la sangre (plasma) se extravasa desde los capilares a los tejidos, generando el líquido intersticial. Parte de éste retorna a la sangre a través de las membranas capilares, pero el resto, llamado linfa, fluye desde los tejidos conectivos a una red de finos capilares linfáticos abiertos, y de allí va pasando a vasos cada vez mayores (vasos linfáticos).

Finalmente, la linfa llega al mayor vaso linfático, denominado conducto torácico, que descarga a circulación sanguínea a nivel de la subclavia izquierda (cerca del corazón). De este modo se cumple una de las funciones del sistema de vasos linfáticos: capturar fluido procedente de los tejidos y reingresarlo en la sangre, asegurando niveles estables de fluido en el sistema circulatorio.

El corazón no influye sobre la circulación de la linfa: ésta avanza en un solo sentido debido a los movimientos de los músculos del cuerpo y a la disposición unidireccional de las válvulas de los ganglios linfáticos. La otra función (y la que nos interesa aquí) del sistema linfático es capturar antígenos de los líquidos intersticiales de los tejidos y llevarlos a algunos de los órganos linfoides secundarios, donde quedarán retenidos para su interacción con las células del sistema inmune.

El antígeno queda retenido en alguno de los ganglios interpuestos a lo largo del sistema de vasos, pero en el caso de que “pase de largo” entrará en circulación sanguínea y tendrá la oportunidad de ser captado por el bazo.(A los ganglios y al bazo se les califica como órganos linfoides secundarios sistémicos).

Aparte de estos órganos sistémicos existen folículos linfoides difusos. Son agregados de células linfoides rodeados de capilares linfáticos que drenan al folículo. Existen miles de tales folículos dispersos por casi todos los órganos y tejidos, siendo especialmente abundantes a lo largo del tracto gastrointestinal, bronquios, tracto respiratorio superior y tracto genital.

Están intercalados en la red de vasos linfáticos, frecuentemente en la confluencia de ramificaciones de vasos.
Hay grupos de ganglios especialmente abundantes y estratégicamente situados en:

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cuello (ganglios cervicales) axilas (axilares) ingles (inguinales) mediastino cavidad abdominal

Estos ganglios drenan regiones superficiales (piel) y profundas del cuerpo (excepto el interior de la cavidad craneal). Son la primera estructura linfoide organizada que se encuentra un antígeno que proceda de los espacios tisulares, y están especialmente diseñados para retener antígeno, (bien sea solo o formando parte de inmunocomplejos) cuando la linfa percola por el interior de ellos, y para que interaccione con los linfocitos y otras células que van a iniciar la respuesta inmune específica.

Los ganglios humanos suelen medir entre 2 y 10 mm de diámetro, y tienen forma de judía, con una parte cóncava denominada hilio, a donde entra una arteria que se ramifica à arteriolas, à vénulas postcapilares à vena que sale por el hilio.
La linfa llega al ganglio por los varios vasos linfáticos aferentes, y sale por un único linfático eferente a la altura del hilio.
Histológicamente distinguimos varias zonas dentro del ganglio:

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  1. corteza : es el área rica en células B (con macrófagos). En ella se pueden distinguir:
    1. folículos primarios, ricos en linfocitos B maduros en reposo
    2. folículos secundarios (que se forman a partir de los primarios tras la estimulación antigénica), con su manto y su centro germinal.
  2. Paracorteza : es el área rica en células T (donde además se localizan células dendríticas interdigitantes).
  3. Médula : con células B, T, células plasmáticas y abundantes macrófagos.
  4. Seno subcapsular, a donde van a parar los antígenos timo-independientes.
El antígeno llega solo o transportado por células de Langerhans o similares. En la paracorteza las células de Langerhans se convierten en células dendríticas interdigitantes, que procesan el Ag y lo presentan en sus MHC-II (abundantes en sus largos procesos membranosos) a los linfocitos, provocando la activación de las células T H, las cuales activan ya a algunas células B. Al cabo de 3 o 4 días, algunas células B se diferencian a células plasmáticas secretoras de IgM e IgG.

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Pero la mayor parte de las células B en trance de activación (y algunas células T) emigran a la corteza, a los folículos primarios. Allí se producen interacciones entre células dendríticas foliculares, macrófagos, células T H y células B, que hacen pasar al folículo a folículo secundario, con su centro germinal. Allí continúa la activación de las células B, que proliferan (centroblastos) y se diferencian en dos subclones:

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  1. células B de memoria
  2. células plasmáticas secretoras de anticuerpos. Dichas células emigran a la médula, y las grandes cantidades de Ac secretados salen a la circulación linfática.
See also:  Porque Se Caracterizan Los Linfocitos Nk?

Tanto para la activación de las células B como para la generación de células de memoria, las células dendríticas foliculares (FDC) del centro germinal, con sus largos procesos de membrana que atrapan complejos Ag-Ac, poseen un papel esencial. En resumen:

La linfa llega vía linfáticos aferentes à seno subcapsular à va percolando lentamente (sentido corteza à paracorteza à médula), permitiendo la interacción del Ag con macrófagos y otras APCs (incluyendo las dendríticas foliculares, que atrapan complejos inmunes). En el centro germinal se produce la activación y proliferación y diferenciación de linfocitos B hasta:

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  • células plasmáticas, que pasan a médula, produciendo Ac que salen por ellinfático eferente, para alcanzar finalmente la circulación sanguínea, que los distribuye a todo el organismo;
  • células B de memoria, que quedan en el folículo, sobre todo en la zona del manto.
  • La linfa sale por el único linfático eferente, enriquecida en Ac y en linfocitos (aumento de 50 veces en el número de estas células). Este incremento de linfocitos que salen no sólo ni principalmente se debe a la proliferación dentro del ganglio, sino que la mayoría son linfocitos que habían entrado previamente al ganglio desde la sangre a través de las vénulas postcapilares de endotelio alto (HEV).
    Durante la estimulación antigénica la mayor entrada de linfocitos a través de las HEV hace que los ganglios se hinchen (a veces de modo ostensible, en algunas infecciones).

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  • un tejido más denso alrededor de las arteriolas, llamado vaina o manguito linfoide periarteriolar (PALS), que constituye la zona T del bazo;
  • por fuera del PALS, una zona más difusa llamada zona marginal, rica en linfocitos B y con macrófagos. Aquí se encuentran folículos linfoides primarios y secundarios, parecidos a los vistos en el ganglio.
  • Es un órgano linfoide secundario grande (150 g en humanos adultos), de forma ovoide, situado en el cuadrante superior izquierdo del abdomen.
    Está especializado en capturar antígenos transportados por la sangre (p. ej., en las situaciones de infecciones sistémicas). La arteria esplénica se ramifica en numerosas arteriolas, que descargan a los sinusoides esplénicos; de allí arrancan las vénulas, que finalmente se unen en una sola vena esplénica que sale del órgano.
    Posee una cápsula de tejido conectivo, de la que salen hacia el interior numerosas trabéculas que delimitan compartimentos. En cada compartimento se distinguen dos tipos principales de tejidos: la pulpa blanca y la pulpa roja.
    La pulpa blanca está constituida por tejido linfoideo, repartido en:
    La pulpa roja es una red de sinusoides venosos que continen macrófagos residentes especializados (macrófagos de los senos esplénicos), que se encargan de destruir eritrocitos y plaquetas viejos (proceso de hematocatéresis).
    El bazo carece de vasos linfáticos. El Ag llega a través de la arteria esplénica, que entra al órgano por el hilio. La arteria se divide en arteriolas, que a su vez conducen a capilares, que se abren y vacían su contenido en la zona marginal de la pulpa blanca.
    En ausencia de estímulo, la zona marginal posee folículos linfoides primarios, parecidos a los de los ganglios, ricos en células B vírgenes.
    En la zona T del bazo (PALS) las células dendríticas interdigitantes captan y procesan el antígeno, presentándolo en sus MHC de clase II a los T H en reposo, activándolos. A su vez, los T H activados activan a las células B. Las B activadas, junto con algunos linfoctitos T migran a la zona marginal, convirtiendo los folículos linfoides primarios en folículos secundarios, con sus centros germinales poblados de centroblastos en multiplicación.
    El bazo recibe cada día más linfocitos que la suma de todos los de los ganglios linfáticos.

    La esplenectomía, sobre todo en la infancia, conlleva un mayor riesgo de bacteriemias, principalmente por Haemophilus influenzae, Neisseria meningitidis y Streptococcus pneumoniae, Las mucosas de los tractos digestivo, respiratorio y urogenital suponen una enorme superficie (unos 400 m 2 ) y constituyen posibles sitios de entrada de numerosos patógenos.

    Así pues no puede extrañar que la evolución haya desarrollado para ellos defensas inmunitarias especializadas. Desde el punto de vista histológico, estas consisten en tejidos que van desde acúmulos dispersos de linfocitos hasta estructuras organizadas, pero nunca rodeadas de cápsula. Por ello reciben el nombre de tejido linfoide asociado a mucosas (no capsulado), MALT.

    Este conjunto de tejidos reviste una grandísima importancia, habida cuenta de la gran superficie potencial que ha de defender frente a la entrada de patógenos. Otra idea de su relevancia la suministra el hecho de que las células plasmáticas de los tejidos MALT son más numerosas que la suma de las células plasmáticas de bazo, ganglios y médula ósea.

    1. amígdalas : linguales (en la base de la lengua), palatinas (en la parte posterior de la boca) y faríngeas o adenoides. Constan de nódulos linfoides no capsulados, con linfocitos, macrófagos, granulocitos y mastocitos. Las células B se organizan en numerosos folículos, incluyendo secundarios con sus centros germinales. Poseen un papel defensivo frente a patógenos que entran por los epitelios nasales y orales.
    2. Placas de Peyer del íleo: son 30 a 40 nódulos no capsulados en esta parte del intestino delgado.
    3. Apéndice, en el inicio del intestino grueso.
    Los más sencillos son simples acúmulos difusos de linfocitos, células plasmáticas y fagocitos, localizados en los pulmones y en la pared intestinal.
    Folículos linfoides aislados.
    Folículos linfoides que forman grupos más o menos densos :

    Los tejidos MALT mejor estudiados son los asociados con el tracto gastrointestinal. A grandes rasgos encontramos células linfoides en tres partes:

    1. En el mismo epitelio existen linfocitos intraepiteliales (IEL), que en una buena proporción (incluso mayoritaria) son fenotípicamente TCR-1 ( gd ) y CD8 +, Se trata de un tipo de linfocitos con poca diversidad antigénica, pero adaptados frente a ciertos patógenos que frecuentemente pueden intentar la entrada por este epitelio.
    2. En la lámina propia de todo el intestino se localizan miles de folículos linfoides, donde encontramos linfocitos T H con TCR-2 ( ab ), células B, células plasmáticas secretoras de sIgA y macrófagos.
    3. Más abajo, ya en la capa submucosa, encontramos las Placas de Peyer del intestino delgado, especie de nódulos, cada uno compuesto de unos 30 a 40 folículos linfoides.

    En algunos de estos casos (tracto respiratorio, digestivo y urogenital) el epitelio respectivo está especializado en transportar antígenos desde la luz del conducto al tejido linfoide subyacente. Como ejemplo, veamos cómo funciona un acúmulo de este tipo ligado al intestino delgado:

    1. En el intestino delgado, el Ag entra a través de unas células epiteliales especializadas, denominadas células M, que tienen una membrana muy invaginada (ribete en cepillo) hacia la luz intestinal y una concavidad (llamada bolsillo basolateral) que alberga varios linfocitos B, T y macrófagos. Estas células M se sitúan en los llamados sitios inductivos: cortas regiones de la membrana mucosa emplazadas sobre folículos linfoides.
    2. Los Ag endocitados por la célula M son transportados al bolsillo basolateral. Como la célula M es rica en MHC-II, probablemente el Ag llega procesado al bolsillo, para ser presentado a alguno de los linfocitos T H,
    3. Posteriormente se estimulan los linfocitos B del folículo subyacente al sitio inductivo. Algunos de estos linfocitos B sensibilizados viajan por la linfa, atraviesan los ganglios linfáticos mesentéricos, pasan por el conducto torácico a la sangre; desde la circulación sanguínea regresan por capilares a la lámina propia del intestino, donde se distribuyen de modo difuso pero extenso, y se diferencian a células plasmáticas especializadas en secretar sIgA, que atraviesa la capa de células epiteliales y recubre la zona apical que da a la luz intestinal. Allí, la sIgA puede interaccionar con el Ag que dio origen a la respuesta. El resto de los linfocitos B activados se diferencia in situ y las células plasmáticas liberan la IgA en la misma zona.

    Algunos patógenos (como algunas cepas de Salmonella, Vibrio cholerae y el virus de la polio) pueden “aprovecharse” de la misma célula M para atravesar el epitelio intestinal. Aparte del papel de la piel como barrera inespecífica frente a los patógenos, desempeña un papel también como “órgano” del sistema inmune:

    1. Células de Langerhans
    2. : se trata de un tipo de célula dendrítica, dispersa entre las células epiteliales de la epidermis. Captan antígenos por endocitosis o fagocitosis, y tras ello emigran como célula “a vela” por los linfáticos, hasta que al llegar a la paracorteza de los ganglios regionales se diferencian en células dendríticas interdigitantes, con altos niveles de moléculas de clase II del MHC. Allí funcionan como potentes presentadoras de antígeno procesado a los linfocitos T H vírgenes, a los que activan.

    3. Linfocitos intraepidérmicos
    4. , parecidos, que al igual que los IEL del MALT son en buena proporción de tipo gd, e igualmente especializados en determinados patógenos que pueden entrar por la piel.

    5. Los queratinocitos (la célula epitelial de la epidermis) pueden, llegado el caso, secretar citoquinas, con un papel en la inducción de una reacción inflamatoria local.
    6. Dispersos en la dermis se pueden encontrar macrófagos y células B y T activadas o de memoria.

    Aunque durante mucho tiempo pasó casi desapercibida en este papel, la médula ósea es importante para la producción de anticuerpos durante la respuesta secundaria humoral. Durante esta respuesta, los órganos secundarios “clásicos” responden rápidamente, pero durante poco tiempo. Se conocen como áreas inmunológicamente privilegiadas aquellas en las que normalmente no existe respuesta inmune: cerebro, testículos y cámara anterior del ojo. Están protegidas por fuertes barreras entre sangre y tejido (p. ej., la barrera hematoencefálica) y bajas permeabilidades o sistemas específicos de transporte. Una vez que los linfocitos llegan a un órgano linfoide periférico, no se quedan allí permanentemente, sino que se mueven de un órgano linfoide a otro a través de la sangre y de la linfa. Existe, pues, un tráfico linfocitario entre tejidos, sistema linfático y sangre.

    Cada hora del 1 al 2% del “pool” de linfocitos recircula por el circuito. Ello supone que aumentan las probabilidades de que las células específicas para cada Ag puedan entrar en contacto con éste en los órganos periféricos. Cuando entra un antígeno, los linfocitos específicos “desaparecen” de circulación sanguínea antes de 24 horas: esto es lo que se llama “atrapamiento”, porque estos linfocitos han sido reclutados a los órganos linfoides secundarios, donde hacen contacto con el Ag presentado y procesado por APC.

    Al cabo de unas 80 horas, tras su proliferación, los linfocitos abandonan el órgano linfoide. En el caso de los linfocitos B, al llegar al tejido donde se produjo la entrada del Ag se diferencian a células plasmáticas productoras de Ac. El endotelio vascular como “portero” de leucocitos: El endotelio vascular regula el paso a tejidos de moléculas y leucocitos.

    Para que éstos pasen desde la sangre al tejido inflamatorio o al órgano linfoide, deben de atravesar la línea de células endoteliales. Para ello deben adherirse a estas células y luego pasar entre ellas (un proceso llamado extravasación). Esto lo consiguen por medio de contactos específicos entre el leucocito y la célula endotelial, a través de moléculas de adhesión celular (CAM).

    Existen tres familias de CAM:

    1. de la superfamilia de las Ig: ICAM-1, ICAM-2, VCAM-1
    2. de la familia de la integrina (subfamilia con cadenas tipo b 2 ): VLA-4, LFA-1
    3. de la familia de las selectinas: L-selectina, E-selectina, P-selectina.

    Como veremos, en la inflamación se producen factores que activan a las células endoteliales normales, que producen selectinas E y P, y que inician la extravasación de granulocitos neutrófilos (véase tema 17). En cambio, los linfocitos en reposo tienen la capacidad de extravasarse desde circulación a ganglios y MALT a través de las vénulas de endotelio alto (HEV).

    Los animales de experimentación libres de gérmenes carecen de vénulas de endotelio alto.
    Si cortamos el vaso aferente de un ganglio linfático, se evita la entrada de antígenos. Al cabo de un tiempo, desaparece el HEV.

    Las células del HEV poseen moléculas de adhesión celular de las citadas antes, pero además cuentan con diriginas vasculares ( VA=vascular addressins ). Son específicas de cada tejido linfoide y sirven para dirigir la extravasación de linfocitos de distintas subpoblaciones.

    • A su vez, los linfocitos en reposo reconocen las HEV por medio de sus receptores de alojamiento ( homing ).
    • Ello hace que cada subpoblación de linfocitos se dirija a órganos linfoides secundarios concretos (p. ej.
    • Selectina-L).
    • Además, los linfocitos vírgenes expresan receptores de alojamiento diferentes de los linfocitos de memoria y efectores.

    Los linfocitos T activados van a parar preferentemente a los sitios inflamatorios de los tejidos (sitios terciarios): dejan de producir selectina-L (receptor de alojamiento), por lo que ya no tienden a pasar por el HEV. En cambio, aumentan sus niveles de receptores de unión a moléculas de superficie del endotelio inflamado. Copyright © 1999 Enrique Iáñez Pareja. Prohibida la reproducción con fines comerciales.

    : CURSO DE INMUNOLOGÍA BÁSICA: 3. Órganos y tejidos del sistema inmune