Ctla-4 Una MolCula Que Inhibe La ActivacióN De Los Linfocitos T?

Ctla-4 Una MolCula Que Inhibe La ActivacióN De Los Linfocitos T
Proteína que se encuentra en las células T (un tipo de célula inmunitaria) que ayuda al cuerpo a mantener bajo control las respuestas inmunitarias. Cuando CTLA-4 se une a otra proteína llamada B7 B7 Proteína que se encuentra en la superficie de algunas células inmunitarias, como las células B y los monocitos.

Definición de B7-1 – Diccionarios del NCI – National Cancer Institute

, impide que las células T destruyan otras células, como las células cancerosas.
Inhibidores de CTLA-4 – La CTLA-4 es otra proteína que funge como puesto de control en algunas células T que actúa como un tipo de “interruptor” para ayudar a mantener el sistema inmunitario bajo control. El ipilimumab (Yervoy) y el tremelimumab (Imjudo) son anticuerpos monoclonales que se adhieren a la CTLA-4 evitando así que ejerza su función.

¿Qué es CTL en inmunologia?

Los linfocitos T citotóxicos (CTL, del inglés Cytolytic T Lymphocyte) pertenecen a la línea de los linfocitos T encargados de las funciones efectoras de la inmunidad celular.

¿Dónde se expresa CTLA-4?

CTLA-4 es expresada principalmente en la superficie celular de los LT activados, su expresión es constitutiva sólo en los LTCD4+CD25+. No obstante, varios estudios han demostrado la expresión del gen CTLA-4 en otro tipo de células, incluyendo linfocitos B, monocitos, granulocitos, entre otras.

¿Qué célula activa a los linfocitos T?

Resumen La activación de los linfocitos T se inicia a través de la presentación de antígenos endógenos o exógenos por células presentadoras de antígenos a través del complejo mayor de histocompatibilidad, el cual se une a un receptor especializado presente en los linfocitos T.

Este reconocimiento desencadena una cascada de señalización intracelular que conlleva a un aumento en la expresión de integrinas, modificaciones del citoesqueleto y producción de factores de transcripción involucrados en la liberación de citocinas y mediadores inflamatorios. Uno de los inductores más importantes en la activación celular es el complejo enzimático con acción tirosina cinasa.

Las cinasas que pertenecen a la familia SRC (SFK), FYN y LCK están involucradas en un gran número de procesos importantes en la activación, modulación de la respuesta linfocitaria y el desarrollo de enfermedades autoinmunes. La regulación de la señalización de las cinasas, así como de proteínas adaptadoras involucradas en la activación del linfocito T, son fundamentales para mantener el umbral de activación y modulación de la respuesta del linfocito.

La fosforilación de sitios de regulación positiva de estas proteínas es importante para permitir una configuración activa de la proteína y de esta forma su máxima capacidad como cinasa. La fosforilación de los sitios de regulación negativa conlleva a una configuración cerrada de la proteína de tal forma que reduce su función de cinasa e inhibe su función.

Las alteraciones en la señalización por modificación de algunas proteínas citoplasmáticas se asocian en algunos casos al desarrollo de enfermedades autoinmunes, como el lupus eritematoso sistémico. En condiciones fisiológicas, el complejo receptor de linfocitos T se reagrupa con complejos proteicos que interactúan armónicamente para generar una señal interna.

Los eventos de señalización alterados son en parte los responsables de una expresión anómala de citocinas, entre ellas la interleucina-6 (IL-6), IL-10, IL-2, IFN y CD40 ligando; estas modificaciones alteran la capacidad de los linfocitos T para sobre estimular a los linfocitos B, traduciéndose en un aumento en la producción de autoanticuerpos y en el desencadenamiento de la enfermedad autoinmune.

Palabras clave: Receptor de célula T Cinasa SRC específica de leucocitos Proto-oncogen FYN, familia de tirosina cinasas SRC Lupus eritematoso sistémico Proteína asociada a la cadena zeta del receptor de célula T Inmunorreceptor motivo de activación basada en tirosina Estabilizador de células T activadas Abstract The activation of T cells is initiated by the presentation of exogenous or endogenous antigens, by antigen presenting cells through the major histocompatibility complex, which binds to a special receptor on T cells.

This acknowledgement triggers a cascade of intracellular signalling that leads to an increase in integrin expression, cytoskeletal modifications, and transcription factors production involved in the liberation of cytokines and inflammatory mediators. One of the most important inducers in cell activation is the enzymatic complex with tyrosine kinase action.

The kinases which belong to the SRC (SFK) LCK and FYN family have been involved in a large number of important processes in the activation and modulation of the T cells response, as well as in the development of autoimmune diseases. Regulating the kinases signalling, as well as the adapter proteins involved in T cell activation, is essential for maintaining an activation threshold, as well as the modulation of cell response.

The phosphorylation of the positive regulation sites of these proteins is important to allow an active configuration of the protein and thereby its maximum capacity as kinase. The phosphorylation of negative regulation sites leads to a closed configuration of the protein that reduces its kinase function, and thereby inhibits its own function.

The alteration in signalling by the modification of certain cytoplasmic proteins in some cases is associated with the development of autoimmune diseases, such as systemic lupus erythematosus. Under physiological conditions the T cell receptor complex regroups with protein complexes that interact harmonically to generate an internal signal.

The altered signalling events are partly responsible for an anomalous expression of cytokines, including the interleukin-6 (IL-6), IL-10, IL-2, IFN, and CD40 linking, these modifications affects the cells ability to over-stimulate T and B cells, resulting in an increased production of autoantibodies and the triggering of the autoimmune disease.

Keywords: T-cell receptor Leukocyte C-terminal Src kinase FYN proto-oncogene, Src family tyrosine kinase Systemic lupus erythematosus Zeta-chain T-cell receptor Associated Protein kinase 70kda Immuno receptor tyrosine-based activation motif Linker for Activation of T cell Texto completo Introducción Los mecanismos de activación y regulación de linfocitos T involucran una cascada de eventos de señalización interna en las que gran número de proteínas tienen un papel relevante, induciendo en algunos casos fosforilación y activación de tirosina cinasas, lo que conlleva a la activación celular con liberación de citocinas y otros factores solubles.

Una alteración en las proteínas involucradas en los eventos de señalización puede dar como resultado la pérdida de su mecanismo efector, lo que significaría un cambio en la activación de la célula. Los cambios funcionales inducidos como consecuencia de estas alteraciones generan comportamientos diferentes en los linfocitos T y B, lo que produce, en algunos casos, sobreexpresión de proteínas inductoras y un aumento en la síntesis de anticuerpos.

En esta revisión se pretende incluir las proteínas y los marcadores más importantes involucrados en los eventos de señalización interna en linfocitos T, así como modificaciones en la expresión de algunas de ellas inducidas por mutaciones o por factores externos que desencadenan procesos autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico (LES) ( tabla 1 ).

  • Activación fisiológica del linfocito T TCR, CD3 y receptores coestimuladores El T-cell receptor (TCR) es un heterodímero compuesto por una cadena alfa y una cadena beta que comparte similitud estructural con las inmunoglobulinas, teniendo un dominio variable y un dominio constante.
  • Ambas cadenas se encuentran unidas a través de puentes disulfuro en un extremo cercano a la membrana celular.

El dominio variable está conformado por secuencias de aminoácidos codificados por segmentos de genes variable (V), diverso (D) y unión (J). El segmento D solo se encuentra en los segmentos que codifican para la cadena beta del receptor 1,2, Esta reorganización de segmentos en la región variable permite la formación de un sitio para el reconocimiento del antígeno.

  1. El TCR de los linfocitos T tiene la capacidad de reconocer péptidos que se encuentran unidos al complejo mayor de histocompatibilidad, expresado en la superficie de las células presentadoras de antígeno.
  2. Las cadenas alfa y beta del TCR tienen dominios citoplasmáticos cortos, que no participan en la señal intracelular debido a que no presentan sitios de fosforilación, se encuentran unidas a las cadenas del cluster of differentiation 3 (CD3), conformados por las cadenas heterodímeras CD3 δ¿, γ¿ y el homodímero ζζ del TCR 1,3–5,

Las cadenas alfa y beta del TCR pueden trasmitir la señal tras la unión de un péptido unido al complejo mayor de histocompatibilidad por medio de las cadenas CD3 al interactuar con las moléculas efectoras citoplasmáticas 1,6 ( fig.1 ). La unión del peptide major histocompatibility complex (pMHC) y el TCR genera una señal primaria que por sí sola no es capaz de generar la activación de los linfocitos, necesita de otras señales secundarias 7,8,

La unión de correceptores como el cluster of differentiation 4 (CD4), cluster of differentiation 28 (CD28), lymphocyte function associated antigen (LFA-1), cluster of differentiation 2 (CD2) con moléculas provenientes de las células presentadoras de antígeno genera una señal secundaria suficiente para la activación y modulación del umbral de respuesta 7–11,

Los trabajos de Tsokos et al. han evidenciado alteraciones en los eventos tempranos de las vías de transducción de señal en células T autorreactivas de pacientes con LES, haciendo énfasis en la vía de señalización dependiente de calcio. Los diseños experimentales en los que se utilizan anticuerpos monoclonales anti-CD3 para estimular linfocitos T han demostrado un aumento en la actividad de proteínas tirosina cinasas y en los niveles de calcio intracelular en linfocitos T autorreactivos de pacientes con LES, pero no en linfocitos T autorreactivos de pacientes con enfermedad mixta del tejido conectivo (EMTC) ni en linfocitos T de control 12,

  • Otros grupos han reportado otro tipo de alteraciones en las vías de señalización intracelular en células T de pacientes con LES, en la señalización interna a partir del reconocimiento antigénico por TCR y en la transducción de la señal en los linfocitos T.
  • La expresión de las cadenas ζ TCR está disminuida o ausente en la mayoría de las células T de los pacientes con LES, pero no en los que presentan otras enfermedades autoinmunes 13,

Esta anormalidad es específica de la enfermedad e independiente de la actividad y del tratamiento, por lo tanto, representa un defecto intrínseco potencial en la patogénesis del LES 14,15, Secuencias ITAM y función en la activación linfocitaria La unión entre el TCR y el pMHC genera la primera señal citoplasmática para la activación linfocitaria a través del correceptor CD3, por medio de sus cadenas citoplasmáticas con un patrón basado en tirosina y leucina que forma una secuencia consenso de «YxxI/Lx (6-8) YxxI/L» (repeticiones de tirosina y leucina cada 6 a 8 aminoácidos) 3,5,16,17,

Esta secuencia patrón conocida como immuno receptor tyrosine-based activation motif (ITAM) es fosforilada en sus residuos de tirosina por cinasas, creando sitios específicos de unión para otras enzimas lo que permitirá transmitir y amplificar la señal 16,17, Las proteínas encargadas de la fosforilación de los residuos de tirosina en las secuencias ITAM hacen parte de las cinasas de la familia SRC (proto-oncogene tyrosine-protein kinase SRC) y las cinasas de la familia SFK (SRC family kinasas) 17–19,

Activación y regulación de las cinasas de la familia SRC, FYN y LCK Las cinasas de la familia SRC, FYN proto-oncogene, Src family tyrosine kinase (familia FYN) y leukocyte C-terminal Src kinase (familia LCK) están involucradas en un gran número de procesos relacionados con la activación y modulación de la respuesta linfocitaria.

Tanto FYN como LCK comparten dominios similares a otras cinasas de la familia de SRC, como las regiones homólogas SRC homology 3 (SRC3 o SH3 ), regiones homólogas SRC homology 2 (SRC2 o SH2), dominios tirosina cinasa SRC homology 1 (SH1), región N terminal de adición de ácidos grasos saturados y un dominio C terminal para la regulación negativa 20,21,

Las SFK son reguladas positivamente por la fosforilación de residuos de tirosina en su sitio catabólico, lo que promueve un cambio conformacional de la proteína y así su máxima actividad cinasa y su regulación negativa por la fosforilación de los residuos de tirosina en su región carboxiterminal predispone la conformación cerrada de la proteína y una disminución de su actividad cinasa 19,20,

La cinasa LCK se encuentra unida al correceptor transmembranal CD4 por medio de enlaces no covalentes, cuando se da la interacción pHMC con el TCR, LCK es reclutada por su asociación con CD4 19, El correceptor CD4 se une al dominio invariable del pHMC facilitando el proceso de reconocimiento antigénico con el TCR y provocando la autofosforilación o transfosforilación de LCK en su región activa (Y394) 20,

Un regulador muy importante en la activación y la regulación de la actividad cinasa de LCK es CD45 7, El cluster of differentiation 45 (CD45) es una proteína transmembranal con 2 dominios citoplasmáticos, D1 y D2. El dominio 1 tiene actividad enzimática de fosfatasa y el dominio 2, aunque no se conoce del todo su función, puede estar involucrado en la regulación de los sustratos con los que interactúa D1 7,22,

  • El dominio 1 actúa en la desfosforilación del residuo de tirosina inhibitorio (Y505) en la región carboxiterminal de LCK permitiendo la completa actividad de cinasa 22,
  • Señalización citoplasmática del receptor de células T El reclutamiento del correceptor CD4 permite la proximidad de la cinasa LCK a sus sustratos en las cadenas del correceptor CD3; de esta forma, la fosforilación de los ITAM en sus residuos de tirosina.

La subunidad ζ del TCR modula la señal en el complejo TCR por su contribución de 6 ITAM por TCR 3,16, Tanto FYN como LCK tienen la posibilidad de fosforilar los residuos de tirosina de los ITAM, sin embargo, ambos tienen distinta distribución. LCK tiene mayor afinidad a los residuos de ITAM de la cadena CD3 y del TCR, mientras FYN participa en la interacción con mediadores del citoesqueleto especialmente focal adhesión kinase (FAK) 16,17,21,22,

¿Por qué hay tantos ITAM por complejo TCR? (10 por cada complejo); aunque no se conoce la respuesta exacta, se ha propuesto que esta cantidad de ITAM podría proveer la capacidad de amplificar la señal recibida por cada complejo TCR, aumentando la sensibilidad de la respuesta por la incorporación de 6 sitios específicos de fosforilación en las cadenas ζ del TCR y, adicionalmente, facilitar la expresión de citocinas 16,18,23–25,

Tampoco es claro el mecanismo exacto por el cual los residuos de ITAM son fosforilados, se piensa que el TCR al estar inactivo los residuos de tirosina, leucina e isoleucina se encuentran ocultos dentro de la región transmembrana del linfocito T y cuando el TCR es activado se genera un cambio estructural de las cadenas del CD3 permitiendo el descubrimiento de las secuencias para ser fosforiladas por las cinasas 3,19,

La fosforilación de 2 residuos de tirosina de las secuencias ITAM de las cadenas CD3 actúan como sitios de unión de alta afinidad a proteínas que contienen dominios SH2 en tándem, como lo son las proteínas zeta-chain (TCR) associated protein kinase 70kda (ZAP-70) y spleen tyrosine kinase (SYK) miembros de la familia de cinasas SYK 3,5,23,26,

ZAP-70 se une a los residuos de tirosina de ITAM que han sido fosforilados por LCK por medio de sus dominios SH2, quedando en cercanía a LCK para ser fosforilada en su residuo de tirosina (Y493); esto permite su activación como cinasa y así su autofosforilación (o transfosforilación) para desarrollar su máxima actividad 18,19,

Aunque la estructura y la función bioquímica de SYK y ZAP-70 son similares, hay una gran diferencia en su expresión; esto se debe al patrón de expresión de ZAP-70 que está restringido a linfocitos T y natural killer, mientras que SYK puede estar en linfocitos B, macrófagos, monocitos, mastocitos y plaquetas 21,

ZAP-70 activo, fosforila a linker for activation of T cell (LAT) y lymphocyte cytosolic protein 2 (SH2 domain containing leukocyte protein of 76kda) (SLP-76), que transmiten y diversifican la señal de activación 16 ( fig.1 ). Estabilizador de células T activadas signalosoma El signalosome es un complejo proteico que está compuesto por varios elementos de señalización que están asociados y regulados por la actividad de proteínas de andamiaje 27,

LAT es el ejemplo de esta clase de proteínas que recluta otras proteínas para formar un gran complejo proteico que facilita la señalización de los linfocitos T 19, LAT es una proteína transmembranal cuya expresión se limita a células hematopoyéticas incluyendo linfocitos T, natural killers, plaquetas y mastocitos.

Está conformada por un dominio extracelular corto, un dominio transmembrana y un dominio citoplasmático largo que contiene residuos de tirosina 28, LAT carece de actividad enzimática y actúa como adaptador molecular para un gran número de proteínas, coordina el reclutamiento de intermediarios proteicos y de enzimas efectoras; sin embargo, LAT no es esencial en la activación de los linfocitos T, pero desempeña un papel más importante en la modulación de la activación linfocitaria por medio de la activación de proteínas que actúan en la regulación negativa de la respuesta 5,28,

  • LAT es rápidamente fosforilado por ZAP-70 tras la activación del TCR, generando múltiples sitios de alta afinidad para la unión de proteínas con dominios SH2.
  • Las proteínas adaptadoras de unión a LAT son conocidas como la familia de proteínas growth factor receptor bound protein 2 (GRB2), de las cuales hacen parte las proteínas GRB2, GRB2 related adapter protein (GRAP) y GRB2-related adaptor downstream of Shc (GADS).

Estos adaptadores comparten una estructura similar que consiste en 2 dominios SH3 y un dominio SH2. Por medio de sus dominios SH2 se unen a los residuos fosforilados de LAT y permiten la unión de otras proteínas por sus dominios SH3 expuestos 17,18, Estas proteínas unidas a LAT amplifican la señal de activación y, adicionalmente, la diversificación de las respuestas celulares tras la activación del linfocito T.

  • Cada proteína adaptadora asociada a LAT está involucrada en distintas vías de señalización, lo que permite la interacción con distintas proteínas efectoras.
  • El adaptador proteico de LAT, GRB2 es punto de unión de múltiples proteínas gracias a sus dominios SH3, como la proteína son of sevenless (SOS).

GRAP, una vez unido a LAT, recluta a SOS, Dynamin y Src-Associated substrate in Mitosis of 68 kDa (SAM68) 17,18, GADS difiere de las otras proteínas adaptadoras de LAT por su distribución limitada a células hematopoyéticas y su dominio SH3 específico para la interacción con la proteína SLP-76 28,29,

  • SLP-76 es un adaptador multidominio proteico que está restringido a células hematopoyéticas incluyendo linfocitos T, monocitos/macrófagos, natural killers, mastocitos y plaquetas 28,30,
  • Está conformada por una región rica en residuos de tirosina que son fosforilados por ZAP-70, una región central rica en prolina y una región carboxiterminal con un dominio SH2 que interactúa con una proteína adaptadora multidominio SLP-76 associated phosphoprotein/FYN binding protein (SLAP/FYB) 17,

ZAP-70 al fosforilar a SLP-76 en los residuos de tirosina sirve como sitio de unión a proteínas con dominios SH2 incluyendo Vav 1 guanine nucleotide exchange factor (VAV1), non-catalytic region of tyrosine kinase adaptor protein 1 (NCK) e IL2 inducible T cell kinase (ITK) 17,28,

  • Los estudios comparativos de proteínas ZAP-70, LAT y SLP-76 realizados por Januchowski et al.
  • En el 2007, en pacientes con LES y personas libres de la enfermedad, muestran un aumento significativo en la concentración de la proteína LAT en linfocitos T CD4+ de pacientes con LES, comparado con el grupo control, siendo aun mayor las concentraciones en las poblaciones activadas de linfocitos T CD4+ en comparación con las células vírgenes.

Esto indica una regulación al alza a nivel transcripcional de la proteína o una disminución en la degradación proteolítica de la proteína 31, Regulación del citoesqueleto de actina tras la activación del linfocito T La activación del linfocito T requiere la regulación de la organización del citoesqueleto de actina para facilitar la sinapsis inmunológica, permitiendo la comunicación con las células presentadoras de antígeno y facilitando distintos eventos que involucran: diferenciación a distintos linajes celulares, migración a través de los tejidos, adherencia celular, reorientación celular y secreción de mediadores celulares como citoquinas 32,

La reorganización del citoesqueleto va acompañada de un número importante de eventos de señalización interna. El complejo adaptador proteico multidominio SLP-76 es fosforilado por ZAP-70 permitiendo la interacción de proteínas especializadas en los arreglos del citoesqueleto como VAV1 y NCK. VAV1 es una proteína especializada en el intercambio de nucleótidos de guanina perteneciente a la familia Rho GTPasa.

La activación del SLP-76 por parte de ZAP-70 permite la unión de VAV1 a SLP-76 en sus dominios fosforilados y este a través de su dominio DH permite el intercambio de nucleótidos de GDP a GTP a las proteínas Ras-related C3 botulinum toxin substrate 1 (RAC1) y cell división control protein 42 (CDC42), activándolas y regulando los cambios del citoesqueleto que se llevarán a cabo en la sinapsis inmunológica 33–38,

  1. Los dominios fosforilados de SLP-76 interactúan con NCK facilitando el reclutamiento de las proteínas Wiskott-Aldrich syndrome protein (WASP) y p21-activated kinase (PAK1) para los arreglos del citoesqueleto 33,39,
  2. PAK1 es miembro de la familia de cinasas Ser/Thr de las proteínas RAC1 y CDC42, y desempeña un papel importante en la organización del citoesqueleto y la activación de vías de señalización de estrés, como la cascada de señalización c-Jun N-terminal kinase (JNK) 33,

La configuración activa de CDC42 modula la proteína WASP y junto con WAS/WASL-interacting protein family member 1 (WIP) forma el complejo WIP-WASP fundamental para la regulación de actin related proteins 2/3 (ARP 2/3) 36,40, La configuración activa de RAC1 activa a la vez la proteína WASP-family verprolin-homologous protein (WAVE2) formando el complejo RAC1-WAVE2 que activa el complejo ARP2/3.

El complejo ARP2/3 interactúa con los monómeros de actina para su polimerización y así facilita la organización del citoesqueleto para la sinapsis inmunológica 33,34,36 ( fig.1 ). WASP es reconocida por el síndrome Wiskott-Aldrich, una inmunodeficiencia de herencia ligada al cromosoma X que resulta de la mutación del gen WASP, específicamente una mutación en el dominio WH1, una región que es requerida para la estabilización proteica a través de la asociación con WIP, al no existir esta interacción se degrada WASP 41,

La estructura del TCR está alterada en la mayoría de pacientes con LES, la cadena ζ TCR es reemplazada por la cadena γ del Fc¿R, lo que contribuye a anormalidades en la señalización 42, La señalización a través del TCR alterado en el LES se presume que es mucho más fuerte debido a la asociación que hay entre FcR γ, que es 100 veces más potente que la señalización por ZAP-70 43,

Los estudios de Tsokos mostraron diferentes asociaciones moleculares entre la interacción de SYK con FcR γ desencadenantes de la señalización del TCR en pacientes con LES, encontrando: 1) aumento en la expresión de SYK pero no de ZAP-70; 2) mayor asociación de SYK con el citoesqueleto de actina comparado con ZAP-70; 3) inhibición de SYK normalizando la cinética de la polimerización de actina, y 4) diferencias entre SYK y ZAP-70, en sus patrones de asociación con moléculas de señalización claves, lo cual generan diferentes perfiles de señalización inducidos por el TCR 43,

Señalizaciones efectoras del linfocito T La unión del TCR con el péptido unido al MHC inicia una serie de eventos de señalización que preparan al linfocito para la diferenciación celular, la proliferación y la función efectora. Las vías de señalización que conllevan a la activación del nuclear factor kappa-light-chain-enhancer of activated B cells (NFκB), el factor activator protein 1 (AP-1) y nuclear factor of activated T-cells (NFAT), son cruciales para la expresión de moléculas efectoras requeridas para la función de los linfocitos.

Señalización ERK-c-Fos La cascada de mitogen activated protein kinase (MAPK) es una forma de señalización para procesos celulares como diferenciación, crecimiento celular, proliferación, movilidad y respuesta al estrés. La señalización se desarrolla gracias a un núcleo de 3 cinasas (MAP3K, MAPKK y MAPK) que permiten la activación de componentes efectores ( MAP kinase activated protein kinase (MAPK-APK) 44,

La cascada se propaga gracias a la activación en secuencia de las cinasas permitiendo la fosforilación de componentes reguladores. La señalización de extracellular-signal-regulated kinases (ERK1/2) inicia tras la fosforilación de LAT y la unión de las proteínas GRB2 y GADS, que actúan como adaptadores para el reclutamiento a la membrana del intercambiador de nucleótidos SOS para la activación de RAS 7,45,46,

  1. RAS unido al GTP recluta y activa la primera cinasa RAF-1 (MAP3K), esta activa MEK1/2 (MAPKK) permitiendo la transmisión de la señalización a las cinasas ERK1/2 (MAPK).
  2. La señalización continúa en los complejos MAPK-APK o en otros sustratos que se encuentran tanto en el citoplasma como en el núcleo; sin embargo, la fosforilación de ERK1/2 del factor nuclear c-Fos es importante para impedir su degradación 44 ( fig.2 ).

Señalización JNK-c-Jun La cascada JNK, también llamada cascada inducida por estrés (stress-activated protein kinase cascade ) 44, involucra diferentes vías de señalización encargadas de la respuesta celular a estímulos de estrés. El estímulo de estrés es percibido por la célula y la señalización se transmite hasta las GTPasas CDC42 y RAC1, que van a activar la señalización MAPK, ya sea directamente sobre las cinasas MEKK2 (MAP3K) o indirectamente por medio de las cinasas MAP4K, que a la vez activan a las cinasas MAP3K 47,

  • La activación de MAP3K transmite la señal a través de la fosforilación a MKK4/7 (MAPKK), activando las cinasas JNK1/2/3 (MAPK).
  • Las 3 isoformas de JNK tienen como función la fosforilación de c-Jun inhibiendo su degradación y permitiendo la interacción con otros factores transcripcionales 47,
  • La activación del factor c-Fos junto con la activación del factor c-Jun forman el factor AP-1, un factor heterodimérico que interactúa con NFAT para la síntesis de interleucina (IL)-2 y está involucrado en la supervivencia celular 48 ( fig.2 ).

Los estudios sobre alteraciones en las vías de señalización en linfocitos T de pacientes con LES han mostrado defectos en la activación de la cascada MAP cinasa en respuesta a la señalización dada por el complejo TCR/CD3. Los defectos están relacionados con activación del complejo RAS/RAF y disminución de la translocación del complejo nuclear AP-1; de igual forma, se ha demostrado una disminución en la unión de SOS a GRB2 en linfocitos T de pacientes con LES 49,

  • La actividad MAP cinasa defectuosa puede alterar la coordinación de las señales necesarias para la producción normal de IL-2 y el mantenimiento de la tolerancia en los linfocitos T de pacientes con enfermedad autoinmune.
  • Señalización de la fosfolipasa C y el factor nuclear de células T activadas La enzima ITK hace parte de la familia de tirosina cinasas tecprotein tyrosine kinase (TEC), entre los dominios de ITK se encuentran los dominios SH2 y SH3 para las interacciones proteicas y el dominio pleckstrin-homology domain (PH) de unión al PtdIns (3,4,5) P3 (phosphatidylinositol (3,4,5)-trisphosphate), siendo este necesario para su activación 36,50,

La activación de ITK requiere varios pasos relacionados, el primero es el reclutamiento y la unión de la proteína ITK a la membrana celular por medio de su dominio PH al PtdIns (3,4,5) P3. El PtdIns (3,4,5) P3 es producto de la fosforilación de PtdIns (4,5) P2 (phosphatidylinositol 4,5-bisphosphate) por la cinasa phosphatidylinositol 3-kinase (PI3K), las fosfatasas phosphatase and tensin homologue (PTEN) y SH2-domain-containing inositol-5-phospatase (SHIP) regulan la rotura del fosfato del PtdIns (3,4,5) P3 para formar PtdIns (4,5) P2, regulando así la señal del linfocito 50–54,

El segundo paso es la presencia de una cinasa de la familia SRC para la fosforilación del complejo ITK-PtdIns (3,4,5) para su activación. Dentro de la familia SRC que interactúa con ITK se encuentra la cinasa LCK, la cual es necesaria para su activación 55, El tercer paso consiste en la interacción de ITK con proteínas involucradas en la señalización del TCR como el complejo LAT-GADS-SLP-76 52,55,

La activación de la enzima ITK permite la amplificación y la diversificación de la señal por medio de la fosforilación y la activación de la enzima phosphoinositol phospholipase C gamma 1 (PLCγ1). PLCγ1 regula el metabolismo de los fosfolípidos de inositol por medio de la hidrólisis del PtdIns (4,5) P2 para la formación de i nositol 1,4,5- triphosphate (InsP3) y diacilglicerol (DAG).

Existen 2 formas de la proteína, PLCγ1 y PLCγ2, predominando la forma PLCγ1 en los linfocitos T 56,57 ( fig.3 ). El diacilglicerol activa protein kinase C theta (PKCθ), que es una serina/cinasa miembro de la subfamilia de las PKC independientes de calcio, cuya expresión está limitada a linfocitos T, células musculares y plaquetas 58,

Se ha demostrado en estudios in vitro con células T Jurkat que LCK fosforila a PKC-θ en su dominio C2, que es un dominio de tirosina (Y90); sin embargo, no se ha demostrado que esta fosforilación esté involucrada en cambios con la actividad enzimática ni en su regulación, pero mutaciones en la tirosina 90 (cambio de tirosina a fenilalanina) han demostrado alteraciones en la activación de NFAT y AP-1 59,

Una vez se activa PLCy1 y hay liberación de DAG, el DAG se une al dominio C1 de PKC-θ, cambiando su conformación a un estado abierto de su sitio activo permitiendo la fosforilación de sus sustratos 58, PKC-θ está involucrado en la activación de 2 factores de transcripción importantes para la activación del gen IL-2, que son AP-1 y NFκB.

La activación del factor de transcripción AP-1 por PKC-θ se logra a través de la interacción con Ste20/SPS1 related proline and alanine rich kinase (SPAK), una cinasa de la familia Ste-20 involucrada en la señalización MAP cinasa 60, La activación de NFκB puede ser inducida por la fosforilación de CARD11/CARMA ( caspase recruitment domain-containing protein 11) por PKC-θ, liberando el complejo IκB kinase (IKK) que interactúa en la degradación mediada por ubiquitinación de inhibitor of kappa B (IκB), liberando de esta forma NFκB para su translocación al núcleo 61,

La translocación de NFκB al núcleo permite la transcripción de genes involucrados en la expresión de citocinas proinflamatorias, expresión de moléculas citotóxicas, proteínas inhibidoras de la apoptosis y la expresión de genes involucrados en la proliferación celular. El DAG actúa en la estimulación de la vía MAPK/ERK, junto a JNK activan el factor AP-1.

Anticuerpos monoclonales CTLA4

El calcio y el DAG regulan positivamente la translocación de la proteína RAS guanyl releasing protein 1 (RASGRP1) de la membrana del aparato de Golgi 19,62, RASGRP1 realiza el cambio de GDP a GTP para la activación de la señalización MAPK/ERK por medio de RAS 62,63 ( fig.3 ).

  • La regulación del calcio está mediada por canales ubicados tanto en el retículo endoplasmático como en la membrana celular.
  • La activación del TCR eleva rápidamente las concentraciones de InsP3 acoplándose al receptor InsP3R.
  • Ins (1,4,5) P3 receptor es una glucoproteína unida a la membrana del retículo endoplasmático que actúa como canal de calcio que libera el calcio almacenado dentro del retículo al citoplasma, aumentando las concentraciones dentro de la célula 51,64,65,

Sin embargo, el calcio liberado del retículo endoplasmático no es suficiente para estimular a las proteínas dependientes de calcio, es por ello que es necesaria su liberación por otras vías como la activación de canales transmembrana. La pérdida de calcio dentro del retículo endoplasmático es censada por las proteínas STIM1 o STIM2 (stromal interaction molecule).

Las proteínas STIM son proteínas transmembrana ubicadas en el retículo endoplasmático que actúan como sensores de los niveles de calcio manteniendo la homeostasis dentro de la célula 66, La porción N-terminal de las proteínas STIM está ubicada en la luz del retículo y posee dominios especializados para censar pequeños cambios en la concentración de calcio dentro del retículo.

Una vez se censan las bajas concentraciones de calcio, se genera un cambio de un estado dimérico basal a un estado oligomérico, el cual migra a la membrana plasmática y es capaz de desencadenar la entrada de calcio hacia la célula a través de canales calcio transmembrana ORAI (calcium release-activated calcium modulator 1) por dominios ubicados en su región C-terminal citoplasmática 66,67,

El calcio dentro de la célula actúa como un segundo mensajero para la activación de NFAT. Las concentraciones elevadas de calcio dentro de la célula son cruciales para la activación del sensor intracelular sensible a calcio, calmodulina 26, Normalmente, sin la presencia de calcio, la proteína permanece en un estado inactivo o «cerrado» y cuando hay un aumento de las concentraciones de calcio, el calcio se une a la calmodulina y sufre un cambio conformacional a un estado «abierto», permitiendo su unión a la enzima calcineurina 68,

La calcineurina es una proteína serina/fosfatasa calcio-calmodulina dependiente que defosforila múltiples regiones de NFAT, incluyendo su dominio de reconocimiento al ADN, de esta forma permitiendo la translocación del factor de transcripción al núcleo 7,69,70 ( fig.3 ).

  • Se ha demostrado el papel de NFAT en la transcripción de un gran número de citocinas involucradas en la respuesta efectora del linfocito T, como IL-2, IL-4, IL-10, IFN-gamma, el factor estimulante de colonias de granulocitos y monocitos (GM-CSF), y TNF.
  • También se ha demostrado el papel que desempeña NFAT en la expresión de IL-5 como en la expresión de CD40L y CD95L en linfocitos T de pacientes con LES 70,

El calcio como segundo mensajero de múltiples vías de señalización es estrechamente regulado para garantizar una óptima respuesta celular ante un estímulo; alteraciones en su concentración implican señalizaciones anómalas que tienen implicaciones en la respuesta celular.

  1. Las altas concentraciones de calcio resultan en un aumento de la expresión de ligandos celulares, como lo son el ligando CD40 (CD40L) y Fas ligando (FasL) 12,
  2. Estudios realizados por Tsokos et al.
  3. Han demostrado que los linfocitos T de pacientes con LES expresan altas cantidades de FasL sobre su superficie, comparados con los grupos controles, dando explicación de las altas tasas de apoptosis que se evidencian en linfocitos de pacientes con enfermedad autoinmune 71,

Se evidenció además un aumento en la expresión del CD40L sobre la superficie celular de los linfocitos T y un aumento de la expresión de CD40 sobre la superficie de linfocitos B en pacientes con LES, así aumentando la interacción CD40-CD40L, que da lugar a un aumento de la estimulación de linfocitos B y producción de anticuerpos con consecuencias inmunológicas importantes 72,

Señalización correceptor CD28 La señal que se genera por la activación del TCR por sí sola falla en desencadenar una activación completa del linfocito; es necesaria la presencia de correceptores que proporcionen señales adicionales por medio de vías de señalización en común con la señal principal para que se garantice una señal suficientemente fuerte para la activación del linfocito T.

El correceptor CD28 tiene gran importancia en la activación celular por su participación en la generación de señales coestimuladoras. Es una glucoproteína transmembrana que se expresa principalmente en linfocitos T activados y en reposo 9, Se une a los ligandos CD80 (B7-1) y CD86 (B7-2) correceptores de las células presentadoras de antígenos, por lo tanto, está involucrada en procesos de proliferación, evita procesos de anergia, facilita la expresión de citoquinas y media la supervivencia celular 73 ( fig.4 ).

Los aminoácidos que comprenden la cola citoplasmática del correceptor CD28 poseen actividad enzimática intrínseca. Esta cola citoplasmática posee 4 tirosinas que son clave para la señalización intracelular; son fosforiladas por FYN o por LCK. La fosforilación del residuo de tirosina 170 (Y170) que se encuentra ubicada en la secuencia patrón altamente conservada TYR-MET-ASN-MET (YMNM) permite el reclutamiento de proteínas con dominios SH2 como PI3K y GRB2 73–75 ( fig.4 ).

PI3K forma parte de la familia de enzimas que regulan la función biológica por medio de la generación de lípidos como segundos mensajeros. Esta se divide en distintas clases de acuerdo con su función; las PI3K clase I predomina principalmente en los linfocitos.

  • A su vez, las PI3K se divide en 2 grupos, de acuerdo con su activación, siendo el grupo IA activado por receptores asociados a tirosina cinasas, correceptores y receptores de citocinas 74,
  • PI3K IA consta de 2 subunidades, la subunidad P85, que es la subunidad reguladora, se une a la secuencia patrón YMNM del correceptor CD28 para su activación; la subunidad P110, que es el complejo catabólico, actúa en la fosforilación del PtdIns (4,5) P2 a PtdIns (3,4,5) P3 74,76,

Este lípido actúa en moléculas que contengan dominios PH, como AKT/PKB e ITK. AKT/PKB (protein kinase B) está relacionada en la regulación de numerosas vías de señalización que promueven el crecimiento celular, la progresión en el ciclo celular y la supervivencia 77,78 ( fig.4 ).

Se ha demostrado que sin la segunda señal coestimuladora, los linfocitos T fallan en la producción de IL-2 y establece un estado de anergia 79,80, Aunque la señalización mediada por CD28 en linfocitos T en pacientes con lupus se encuentra intacta, el ligando CD80 se encuentra disminuido conllevando a una deficiencia en la señalización mediada por CD28 y, por ende, en la disminución en la producción de IL-2 81,

Balsas lipídicas Las balsas lipídicas son microdominios en la membrana celular compuestos por lípidos diferentes de los que hacen parte normalmente la membrana celular, entre estos lípidos se encuentran los glucoesfingolípidos, esfingomielina, colesterol, entre otros.

Estas balsas lipídicas crean un ambiente que permite acumular o segregar diferentes proteínas a una región específica 82, Los esfingolípidos tienen un punto de ebullición alto, lo que les permite formar conjuntos ordenados separados de la capa de fosfolípidos que tienen un punto de ebullición más bajo; el colesterol se mezcla preferentemente entre los esfingolípidos para estabilizar la estructura de la membrana y su fluidez.

Por lo tanto, las balsas lipídicas pueden actuar como plataformas que se mueven libremente en la membrana celular 83, La complejidad del ambiente de las balsas lipídicas permite una regulación temporo-espacial de la regulación de la señal del linfocito T.

Varias proteínas, como LAT, CD4 y LCK, se encuentran en las balsas lipídicas gracias a interacciones entre lípidos-lípidos o lípidos proteínas. La adición de grupos saturados a las proteínas con dominios intracelulares, extracelulares o transmembrana aumenta la afinidad de estas proteínas al ambiente organizado de las balsas lipídicas.

LCK es modificado con la presencia de grupos de lípidos saturados y su presencia en las balsas lipídicas es requerida para la transducción de la señal a través de la activación del TCR 84, LAT que también es modificado por la adición de estos grupos de lípidos saturados, una vez se activa el TCR hay un reclutamiento de proteínas propias de la señalización a las balsas lipídicas lo cual facilita la transducción de la señal 83,84,

Regulación de la activación del linfocito Co-receptor CTLA-4 Cytotoxic T-lymphocyte antigen 4 (CTLA-4) es un correceptor que tiene un papel fundamental en la regulación negativa de la señal de activación del linfocito T; es una glucoproteína que comparte gran similitud con CD28 y, al igual que este, posee dominios extracelulares similares a las de las inmunoglobulinas.

La expresión del correceptor CTLA-4 está restringida a linfocitos T, ya sean CD4 o CD8; sin embargo, no se expresa en linfocitos T vírgenes, pero se expresa en la membrana una vez el linfocito T está activado 85,86, Los ligandos de unión del CTLA-4 son CD80/86, ubicados en la membrana de la célula presentadora de antígenos.

Se ha demostrado que la unión de CTLA-4 a sus ligandos CD80/86 es mucho más afín que la unión de CD28 a estos mismos 85, La razón por la cual tanto CTLA-4 como CD28 comparten los mismos ligandos indica la presencia de una señal coestimuladora necesaria para la activación del linfocito T generada por la unión de CD28 y su ligando, y en contraste una señal reguladora que module la activación del linfocito generada por la unión de CTLA-4 a su ligando; de esta forma, mantiene un balance entre la señal de activación y la señal moduladora.

CTLA-4 inhibe la activación linfocitaria por medio de la reducción de la producción de IL-2 y la disminución en la expresión del receptor para IL-2, deteniendo el ciclo celular en fase G1 87, CTLA-4 se ubica en el citoplasma, en vesículas citoplasmáticas y su expresión a la superficie de las células se da por mecanismos regulados por clatrina, limitando de esta forma la unión de los ligandos CD80/86, previniendo la terminación prematura de la respuesta inmune.

  1. CTLA-4 posee una cola citoplasmática sin actividad enzimática intrínseca compuesta por secuencias patrón característico YVKM y 2 residuos de tirosina involucrados en la actividad y regulación de esta proteína (Y201, Y218).
  2. En su forma no fosforilada, el patrón Y201VKM del CTLA-4 se asocia a la subunidad AP50 del complejo proteico asociado a clatrina, lo cual determina el estado citoplasmático de la proteína.

Múltiples proteínas con actividad cinasa actúan sobre el residuo crítico de tirosina del CTLA-4 (Y201), entre ellos los más importantes LCK y FYN 88,89, La fosforilación de este residuo hace una translocación de las vesículas citoplasmáticas a la membrana celular permitiendo la interacción de CTLA-4 con su ligando y así modular la señalización del TCR inhibiendo la unión de AP-1 y NFAT al núcleo, y suprimiendo las vías de señalización de ERK y JNK.

  • CTLA-4 actúa por medio de fosfatasas que actúan directamente sobre sustratos específicos, sin embargo, la señalización de CTL-4 en cuanto a cómo ejerce su efecto inhibitorio ha sido bastante discutida e inclusive contradictoria 90,
  • Ubiquitinación y degradación La ubiquitinación es el proceso por el cual las células pueden discriminar proteínas que van a ser degradadas, esto se lleva a cabo gracias a la marcación de la proteína con ubiquitina, lo cual permite su degradación.

La ubiquitina es un péptido de 76 aminoácidos; se une a proteínas a través de 3 enzimas, E1, E2 y E3 por el proceso de ubiquitinación. El primer paso de la ubiquitinación consiste en la formación de un enlace tioéster con el residuo de glicina del C-terminal de la ubiquitina y el grupo sulfhídrico (o tiol) de la cisteína de E1 en su centro activo.

  1. El segundo paso consiste en la transferencia de la ubiquitina desde una enzima E1 a una enzima E2 de conjugación (Ubc).
  2. El paso final consiste en la unión de la E2-ubiquitina a una E3 ligasa; esta cataliza la formación de un enlace isopeptídico entre la glicina del C-terminal de la ubiquitina con la lisina del sustrato específico 91,

Las enzimas E3 tienen la función tanto de reconocimiento de la proteína específica, a la cual será llevada a la ubiquitinación, así como la capacidad de interactuar con las enzimas E2. Las proteínas marcadas en su lisina 48 poliubiquitinadas son sustrato de degradación proteica por medio del proteasoma 26S 91,92,

La familia de proteínas Casitas B-lineage lymphoma (Cbl) son proteínas adaptadoras moleculares, se unen a proteínas para su ubiquitinación y su degradación. En mamíferos se encuentran 3 genes que codifican para las proteínas de la familia Cbl: c-cbl, cbl-b y cbl-3 (o también conocida como cbl-c ) 92–95,

La estructura de las proteínas Cbl es similar entre ella, contiene un dominio de unión a tirosina cinasa o dominio tirosine kinase binding domain (TKB), un dominio really interesting new gene (RING) responsable de la función catalítica de las ligasas E3, una región rica en prolina (propias de las proteínas c-Cbl y Cbl-b) y un dominio C-terminal de asociación a ubiquitina o ubiquitin associated (UBA) 93,94,

  • En linfocitos T las proteínas c-Cbl y Cbl-b están encargadas del control de la señalización generada por la activación del TCR, esto por medio de la ubiquitinación de receptores activos y receptores asociados a tirosina cinasa.
  • C-Cbl forma un complejo con la cadena zeta del TCR y ZAP-70 para promover la ubiquitinación de la cadena zeta y su degradación 92,95,96,

Se ha reportado que c-Cbl puede regular negativamente la función de ZAP-70 independiente de la proteólisis 92, C-Cbl también interactúa con el dominio SH2 de la subunidad p85 de la enzima PI3K y de esta forma regula negativamente la señal de PI3K de coestimulador de la señalización del linfocito T 97,

Estudios se han enfocado en la relación existente entre Cbl-b y VAV1, aunque no se ha demostrado que Cbl-b esté involucrada en la degradación de VAV1, pero sí en el control de los sustratos de fosforilación tras la activación del TCR y la señal de coestimulación de CD28 para la activación de VAV1 34,94,98,

La importancia de la acción antagónica de Cbl-b hacia PKC-θ es por la modulación del umbral de respuesta del linfocito T, por lo tanto, Cbl-b regula a PKC-θ a través de la regulación negativa de la señalización de VAV1 y PI3K, lo cual puede controlar la transcripción de IL-2 en ausencia de la coestimulación de CD28 98,99,

  • Sin embargo, estudios recientes han demostrado que PKC-θ es un regulador de la acción del Cbl-b; por medio de la coestimulación del receptor CD28 es posible su destrucción 100 ( fig.5 ).
  • Inhibición de la familia de cinasas SRC (SFK) por medio del complejo PAG/CSK La regulación de la activación de las cinasas involucradas en la activación del linfocito T es fundamental para mantener un umbral de activación.

Las enzimas C-terminal SRC kinase (CSK) son cinasas citoplasmáticas que fosforilan regiones involucradas en la regulación negativa de la familia de cinasas SRC. Es importante la proximidad de CSK a su sustrato y esto se logra gracias a su interacción con la proteína phosphoprotein associated with glycosphingolipid-enriched microdomain (PAG) 101,

PAG, o también conocida como Csk-binding protein (CBP) es una proteína transmembrana ubicua con múltiples residuos de tirosina, que al ser fosforilados actúan como bolsillos de unión para proteínas que contengan dominios SH2; adicionalmente, posee 2 secuencias ricas en prolina que permiten la interacción con proteínas que contengan dominios SH3 101,102,

La característica de PAG en linfocitos T, a diferencia de las otras células, es su máximo punto de fosforilación cuando la célula se encuentra en reposo (en células diferentes de linfocitos T la unión de receptores de membrana con sus ligandos estimula la activación de PAG).

Cuando la célula se encuentra inactiva, la fosforilación de PAG es mediada por la familia de cinasas SRC, específicamente por FYN 101,103, El reclutamiento de CSK requiere la fosforilación de un sustrato de tirosina específico (Y317) de PAG, lo cual permite la unión de CSK a PAG por medio de su domino SH2; la unión de CSK a PAG no solo permite la proximidad de CSK a la membrana plasmática y, por ende, a su sustrato, si no que permite un cambio conformacional de la proteína y de este modo aumenta la actividad catalítica de la enzima 104,

Una vez CSK se encuentra en cercanía a LCK la fosforila en un sustrato de tirosina específico (Y505) permitiendo un cambio conformacional de la proteína a un estado cerrado y, por ende, sin actividad de cinasa. Cuando se da la activación del linfocito T, PAG es rápidamente desfosforilado resultando en la liberación de CSK de la membrana y este es secuestrado en el citoplasma por Ras GTPase-activating protein-binding protein 1 (G3BP); esto permite que se encuentre lejos de la sinapsis inmunológica 104,105,

  1. Las enzimas candidatas de desfosforilar a PAG son CD45 o tyrosine-protein phosphatase non-receptor type 11 (PTPN 11) 104,106 ( fig.5 ).
  2. Docking protein 1 (DOK1/2) son adaptadores moleculares citoplasmáticos que están relacionados con la regulación negativa de la señal del TCR.
  3. DOK1/2 se unen a LAT junto con Phosphatidylinositol 3,4,5-trisphosphate 5-phosphatase 1 (SHIP1).

SHIP1 hidroliza el fosfolípido del PtdIns (3,4,5) P3 para producir PtdIns (3,4) P2 y así regular la señal por medio de la interferencia del reclutamiento de proteínas que contengan el dominio PH como la proteína AKT o ITK 53,107, DOK1/2 puede estar asociado con los ITAM fosforilados de las cadenas ζ y ¿, desplazando la unión de ZAP-70 a estas.

También se ha demostrado que DOK1/2 contienen secuencias para los dominios SH2 y SH3, por lo cual se puede asociar a Ras GTPase activating protein (RASGAP) 107, RASGAP es un atenuador de la activación de la proteína RAS, por lo que disminuye la señalización MAPK/ERK 108, La unión de CSK a través de sus dominios SH2 a DOK1/2 puede estar involucrada en el reclutamiento para la inhibición de LCK 107 ( fig.5 ).

Regulación negativa mediada por fosfatasas PTPN22 Las fosfatasas de las tirosina cinasas (PTP) tienen un papel esencial, tanto en el mantenimiento del fenotipo activado de los linfocitos T, así como en la reversión del estado activado a un estado de reposo cuando termina la respuesta inmunitaria 106,

  1. Cada PTP está formado por un dominio catalítico que posee preferencia al sustrato específico y dominios no catalíticos que están involucrados en la regulación de la actividad de fosfatasa.
  2. Dentro de los reguladores de la señal de activación se encuentra el producto del gen PTPN22, lymphoid-tyrosine phosphatase (LYP) expresado en humanos y su ortólogo murino PEP 109,

LYP/PEP es una fosfatasa de tirosina con expresión restringida a células hematopoyéticas, esta contiene un dominio de fosfatasa en su región N terminal, una región rica en prolinas y una región C-terminal altamente conservada entre su familia de fosfatasas llamado grupo PEST-PEP, un potente regulador negativo de la señal del TCR 109,

  1. PEP actúa desfosforilando los residuos reguladores positivos de las proteínas FYN (Y417), LCK (Y394) y ZAP-70.
  2. Esta regulación negativa es posible gracias a su interacción con el dominio SH3 de la proteína CSK por sus secuencias patrón ricas en prolina 110, mientras PEP desfosforila las tirosinas de las regiones reguladoras positivas de proteínas de la familia SRC, CSK fosforila las regiones reguladoras negativas de estas.
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Alteraciones en el regulador de la señalización linfocitaria PTPN22 se han relacionado con múltiples enfermedades autoinmunes, incluyendo LES, artritis reumatoide, artritis juvenil idiopática, enfermedad autoinmune tiroidea, granulomatosis de Wegener, miastenia gravis, tiroiditis de Hashimoto, enfermedad de Graves, enfermedad de Addison, esclerosis sistémica, entre otras enfermedades 109–111,

  • Dentro de los estudios de la activación y transducción de la señal a través del TCR, se ha documentado el polimorfismo del gen PTPN22 (rs2476601; 1858 C → T) y su relación con el LES.
  • Este polimorfismo se caracteriza por la sustitución del aminoácido arginina por un triptófano en la posición 620 de secuencia de aminoácidos.

Este cambio ocurre en la región proximal rica en prolina dominio de unión a SH3 del PTPN22. Esta porción rica en prolina es un importante sitio de unión para el dominio C-terminal de CSK, por lo cual este polimorfismo interrumpe la interacción entre PTPN22 y CSK; de esta forma, la supresión de la activación del linfocito T no se lleva a lugar.

  1. El efecto neto de este polimorfismo en la interacción entre PTPN22 y CSK para la generación de enfermedad autoinmune es tema de controversia y los mecanismos de acción propuestos están basados en modelos animales.
  2. Una explicación del papel del polimorfismo Trp620 en la patogénesis de la enfermedad autoinmune es la alteración en el balance de los linfocitos T efectores y los linfocitos T reguladores.

Se sugiere que el balance entre los linfocitos T efectores promotores de enfermedad autoinmune y linfocitos T reguladores protectores es finamente regulado por la expresión o actividad de PTPN22 111,112, Alteraciones de las señales de activación de las células T en LES El lupus eritematoso es un desorden autoinmune sistémico, crónico, potencialmente fatal.

Los defectos pueden ocurrir en varias partes de la cascada inmune, resultando en presentaciones clínicas heterogéneas. A continuación, se describirán múltiples vías de señalización implicadas en la inmunopatogenia de la enfermedad. Alteraciones en CD3 La mayoría de los pacientes con LES tienen defectos en la expresión de las cadenas ζ del TCR, así como alteraciones en la fosforilación de estas.

Las deficiencias en la fosforilación de las cadenas ζ del TCR tras la activación linfocitaria se ha observado en más del 78% de pacientes con lupus. Se han descrito múltiples mecanismos potenciales para explicar la disminución en la expresión 113, Estudios realizados por Tsuzaka et al.

  1. Para investigar los mecanismos moleculares de la expresión reducida de las cadenas ζ del TCR aislaron el mRNA de las cadenas ζ en linfocitos T periféricos de 8 pacientes con LES.
  2. Por una parte, encontraron que 2 pacientes presentaron deleciones del exón 7 del mRNA de la cadena ζ; por otra parte, 6 pacientes presentaron mutaciones puntuales en el sitio de unión del GTP/GDP en el dominio 3 de ITAM que se acompañan de sustituciones de aminoácidos en el dominio 3 del ITAM 114,

Se reconocen 3 dominios importantes del ITAM que al ser fosforilados son sitio de unión para proteínas tales como ZAP-70, actina, PI3K o Shk. Mutaciones de una o 2 tirosinas dentro del ITAM o que no se produzca la fosforilación, o solo monofosforilación, conlleva a alteraciones en la transducción de la señal.

De esta observación es posible determinar que el mRNA aberrante del TCR es responsable de la disminución de la fosforilación y disfunción de la señal del TCR 115, La región no traducida 3′ de la cadena ζ del TCR (3′-UTR – unstranslate región 3′) ha demostrado que cumple un papel importante a nivel postranscripcional.

El mRNA 3′-UTR tiene secuencias reguladoras en cis como lo son las secuencias ricas de adenosina-uridina que se unen a proteínas reguladoras trans y están implicadas tanto en la estabilización o desestabilización del transcrito. Análisis en el mRNA de las cadenas ζ han encontrado empalmes alternativos con pérdida de exones, así como inserciones en el transcrito 115,

En el estudio de Chowdhury et al., determinaron que el mRNA de la cadena ζ del TCR presentaban un nuevo empalme alternativo con deleción de nucleótidos desde 672 a 1233 del exón viii de las cadenas ζ del mRNA. Este empalme (ζcDNA/AS-3’UTR) de 344 pb está expresado predominantemente en linfocitos T de pacientes con lupus comparado con controles sanos.

Esta secuencia corta de 3′-URT es menos estable que la versión natural del mRNA; adicionalmente, tiene un mayor nivel de degradación en linfocitos T de pacientes con lupus, indicando que los linfocitos T de pacientes con lupus tienen factores adicionales que promueven la degradación de las cadenas cortas del empalme alternativo.

Los resultados demuestran que la presencia de elementos reguladores en la región eliminada del empalme de 562 pb es requerida para la apropiada y eficiente traducción del mRNA 116, Adicionalmente, la producción de esta cadena de empalme alternativo representa un mecanismo molecular que contribuye a la expresión disminuida de las cadenas ζ del TCR en pacientes con LES.

El Fc¿ receptor type I γ chain (Fc¿RIγ) es un miembro de la familia de proteínas de la cadena ζ, también es un componente de la región de los receptores de IgE de alta afinidad; contiene un ITAM citoplasmático que, a diferencia de la cadena ζ del CD3, media la señalización a través de la proteína cinasa SYK 117,

Como se mencionó previamente, SYK cinasa es 100 veces más potente que ZAP-70 y preferiblemente reclutada por Fc¿RIγ; de esta forma, al haber una disminución de las cadenas ζ del TCR hay un reemplazo por Fc¿RIγ; esto aumenta la actividad de SYK. La cinasa SYK es una proteína capaz de fosforilar ITAM independientemente de la actividad de SFK, a diferencia de ZAP-70, activando múltiples vías de señalización por medio de VAV, PLCγ, SLP76 y la unidad subreguladora PI3K.

En pacientes con LES, respecto a controles sanos, se ha demostrado la interacción entre la proteína SYK con VAV y PLC, produciendo el aumento de las concentraciones de calcio intracelular y el aumento de las vías de señalización dependientes de calcio; otro cambio inducido por la señalización mediada por SYK es la polimerización de la actina 118,

La IL-2 es un factor regulador muy importante en la respuesta del linfocito T; está involucrada en la modulación de la duración y la intensidad de la respuesta inmunitaria, también como factor de crecimiento para linfocitos T que se produce posterior a la estimulación del TCR. La IL-2 se ha caracterizado por ser un factor indispensable para la inducción de la tolerancia, generalmente a través de 2 mecanismos: activación de los mecanismos inducidos de muerte celular y por la inducción y mantenimiento de células T reguladoras.

Como elemento clave en la modulación entre la respuesta inmunitaria proliferativa y la inducción de la tolerancia, IL-2 debe ser estrechamente regulada en orden para mantener la homeostasis en la respuesta inmunitaria 119, La búsqueda de los mecanismos responsables en los cambios en la síntesis de IL-2 ha revelado una serie de alteraciones en el sitio de ocupación del factor de transcripción a nivel del promotor IL-2 de linfocitos T, obtenidas de pacientes con LES.

El sitio –180 ha demostrado ser especialmente importante en la desregulación de la transcripción de IL-2. Comprende un sitio de unión para CREB/CREM. Cuando CREB es fosforilado, actúa como un factor positivo que mejora la transcripción. Por otra parte, cuando CREM se activa, desplaza a pCREB y actúa como un represor transcripcional, evitando la unión de p300 y CBP.

Los cambios en los niveles de CREM están asociados con el complejo enzimático activar calcio/calmodulina dependiente de quinasa IV (CaMKIV). Los niveles de esta cinasa son más altos en células T derivadas de pacientes con LES 120,121, Linfocitos Th17, IL-7 y lupus eritematoso sistémico La activación crónica de la respuesta inflamatoria en pacientes con LES conlleva a la liberación de múltiples citocinas que van a contribuir activamente a la inflamación y el daño tisular.

Los diferentes subtipos de linfocitos T tienen la capacidad de secretar citocinas que ayudarán en la respuesta inflamatoria; de esta forma, los linfocitos Th1 son esenciales para controlar las infecciones por microorganismos intracelulares por medio de la secreción del IFN-γ, lo cual tiene la capacidad de activar macrófagos, mientras que los linfocitos Th2 producen IL-4, IL-5 e IL-13 que están involucradas en el control de parásitos y alérgenos por medio de la activación de eosinófilos.

Existe otro subtipo de linfocitos, conocidos como Th17, los cuales producen IL-17; esta interleucina tiene múltiples efectos inflamatorios, entre estos, inducir la secreción de otras citocinas, quimiocinas, de múltiples linajes celulares incluyendo células epiteliales y fibroblastos.

Promueve la proliferación, la maduración y el reclutamiento de neutrófilos a través de múltiples factores de crecimiento e IL-18, permite el reclutamiento de células inflamatorias, como macrófagos y otros linfocitos, así como la liberación de metaloproteinasas que causan destrucción del tejido conectivo 122,

En pacientes con LES se ha documentado un aumento de los conteos celulares de Th17, así como de las concentraciones plasmáticas de IL-17; sin embargo, no ha sido posible relacionar los niveles de IL-17 con el nivel de actividad lúpica, indicando que esta interleucina está constitutivamente y establemente producida en pacientes con LES independiente de la actividad de la enfermedad 123,

  1. Aunque los pacientes con LES tienen un aumento de la producción de IL-17, el papel de esta citocina en la patogénesis del lupus no se encuentra bien estudiado.
  2. La IL-17 puede inducir la producción de múltiples mediadores inflamatorios de células inmunes y no inmunes que pueden participar en la activación de células inflamatorias y en daño tisular.

Conclusiones La activación del linfocito T es un proceso complejo con múltiples componentes que se relacionan entre sí; esta intricada maquinaria que inicia por el reconocimiento entre el TCR y un péptido montado sobre una molécula mayor de histocompatibilidad permite la activación de la familia de cinasas SRC, FYN y LCK, que fosforilan los residuos de tirosina de las secuencias ITAM presentes en las cadenas del CD3.

Estos dominios fosforilados permiten la incorporación de ZAP-70, propagando de esta forma la señal a través de la fosforilación de la proteína de anclaje LAT que diversifica la señal reclutando nuevas cinasas. LAT propaga la señalización del TCR en 3 grandes vías importantes, la cascada MAP cinasa a través de GRB2 y GRAP, modificaciones en el citoesqueleto y liberación de calcio como segundo mediador por GADS.

Estas distintas vías terminarán en la activación de múltiples promotores que facilitarán la síntesis de citocinas que actuarán como efectores de la respuesta linfocitaria. La regulación de la activación del linfocito T es importante para finalizar la activación y evitar estados de anergia o autoinmunidad.

  1. Entre los componentes reguladores de la activación del linfocito T está el correceptor CTLA-4, la ubiquitinación y degradación de proteínas claves en la activación, el reclutamiento de SHIP1 por DOK1/2 y la activación de PTPN22.
  2. La alteración en mecanismos de activación y regulación puede conllevar a procesos de autoinmunidad como el LES, un desorden crónico con manifestaciones clínicas heterogéneas.

Se han descrito cambios clave, como alteraciones en la fosforilación o defectos en la expresión de las cadenas ζ del TCR, alteración en la expresión en los subtipos de linfocitos predominando los linfocitos Th17 con una elevación en IL-17 o cambios en proteínas claves para la transducción de la señal, como el cambio de las cadenas ζ del CD3 por Fc¿RIγ que generarán señales aberrantes en la activación linfocitaria.

Una vez conocido el mecanismo de activación normal del linfocito T, los mecanismos de señalización celular y la regulación de las vías de transmisión, podemos entender la patogenia de la enfermedad autoinmune y la heterogeneidad de las manifestaciones clínicas que la caracteriza. Adicionalmente, dicho conocimiento nos ha permitido hacer uso de elementos clave en señalización linfocitaria en búsqueda de herramientas diagnósticas con nuevos biomarcadores que permitan hacer un seguimiento de la enfermedad, su actividad y la investigación de nuevas dianas terapéuticas.

Selección de la información Para la realización de un artículo de revisión narrativo se realizó la búsqueda a través de la base de datos PubMed, usando los términos: ” T cell activation “, ” TCR signals “, ” Inmune cell signaling in lupus “, ” pathogenesis of systemic lupus “, ” Signal transduction TCR “, ” ITAM AND TCR “, ” T cell AND SYK “, ” ZAP-70 AND TCR “, ” TCR structure “, ” Regulation activation TCR “, ” TCR AND autoimmunity “, ” Lipid rafts AND T cell “.

  • Se seleccionaron artículos entre los años 1945 hasta 2017, artículos en inglés y español, y de tipo como review, clinical trial, research, editorials, opinion.
  • Se seleccionaron aquellos artículos que explicaran la vía de señalización linfocitaria, así como aquellos estudios que estuvieran relacionados con alteraciones en la activación del linfocito T y la patogenia del LES.

De los artículos seleccionados, se identificaron las referencias de aquellos temas que se deseaban profundizar; posteriormente, se revisó el abstract y se determinaba si era pertinente o no para la revisión. También se seleccionaron artículos por medio de la opción de PubMed « similar article ».

Conflicto de intereses Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses. Agradecimientos Agradecemos a Daniela Alejandra Gordillo por la realización de los gráficos y por su participación en la elaboración del manuscrito. Bibliografía J. Huang, C. Meyer, C. Zhu. T cell antigen recognition at the cell membrane.

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¿Qué hace el CTLA-4?

Proteína que se encuentra en las células T (un tipo de célula inmunitaria) que ayuda al cuerpo a mantener bajo control las respuestas inmunitarias. Cuando CTLA-4 se une a otra proteína llamada B7, impide que las células T destruyan otras células, como las células cancerosas.

¿Qué son los receptores PD-1 y CTLA-4?

PD-1/PD-L1 y CTLA-4/B7-1/B7-2 son ejemplos de proteínas de puntos de control que están en las células T o en las células cancerosas. Algunos inhibidores de puntos de control inmunitario se usan para tratar el cáncer. Inhibidor de puntos de control inmunitario.

¿Qué célula activa al linfocito T Citotoxico?

Saúde Pública – Linfocitos T citotóxicos CD8+ en la leishmaniasis cutánea Linfocitos T citotóxicos CD8+ en la leishmaniasis cutánea

ARTÍCULO DE REVISIÓN Linfocitos T citotóxicos CD8 + en la leishmaniasis cutánea CD8 + cytotoxic lymphocytes in cutaneous leishmaniasis Joselín Hernández-Ruiz, M en C; Ingeborg Becker, Dra en Inmunol.

Departamento de Medicina Experimental, Facultad de Medicina, Universidad Nacional Autónoma de México. México, D.F., México RESUMEN OBJETIVO: Examinar la bibliografía relacionada con la participación de los linfocitos T CD8+ en la reacción inmunitaria a especies de Leishmania causantes de leishmaniasis cutánea.

  • En esta enfermedad se ha resaltado la intervención de macrófagos, células dendríticas, NK y células T CD4 + ; sin embargo, es poco lo que se conoce de las células T CD8 +,
  • Los trabajos en modelos murinos señalan que la participación de las células CD8+ sucede a través de la producción de IFN-gamma, aunque su capacidad citotóxica puede desempeñar una función importante, como lo demuestran los hallazgos en seres humanos.

La forma como se activan las células citotóxicas CD8+ es un enigma. Es posible que las células dendríticas realicen esa labor a través de mecanismos que incluyen transpresentación de antígenos. Comprender la contribución de este subtipo celular en la respuesta inmunitaria a Leishmania aportará novedosos conocimientos sobre la fisiopatogenia de la leishmaniasis, lo cual hará posible desarrollar nuevos enfoques terapéuticos para esta parasitosis.

Palabras clave: leishmaniasis cutánea; linfocitos T CD8 + ; reacción inmunitaria; citotoxicidad; apoptosis ABSTRACT OBJECTIVE: Review of the literature on the role of CD8 + T cell in the immune response against Leishmania species that cause cutaneous leishmaniasis. The role of macrophages, dendritic cells, CD4 T cells and NK cells has been extensively analyzed in leishmaniasis, yet very little knowledge has been gained on CD8 + T cells in this disease.

Murine models of leishmaniasis suggest that CD8+ T cells participate through IFNg production, yet their cytotoxic capacity may also play a crucial role, as has been found in human disease. It is an enigma what mechanisms underlie the CD8+ T cell activation.

It is possible that dendritic cells activate CD8 + T cells through mechanisms that include antigen traspresentation. A better understanding of CD8 + T cells in the immune response against Leishmania will undoubtedly provide new insights into the physiopathogenesis of the disease that could lead to new therapeutic approaches against leishmaniasis.

Keywords: cutaneous leishmaniasis; T CD8 + lymphocytes; immune response; cytotoxicity; apoptosis La leishmaniasis es una zoonosis parasitaria multi- facética secundaria a la infección por un protozoo del género Leishmania que puede afectar a los seres humanos y otras especies de mamíferos.1 La Organización Mundial de la Salud la considera la cuarta enfermedad más importante en el trópico.2 Casi 350 millones de personas viven en áreas endémicas y se calcula que 12 millones de individuos están infectados con el parásito, de los cuales 1.5 millones son casos notificados en fecha reciente.2,3 Aunque se han realizado progresos en el diagnóstico y se ha desarrollado una variedad de inmunoterapias y quimioterapias para el tratamiento de esta enfermedad, en los últimos años se ha observado un incremento de la incidencia de leishmaniasis en América Latina y existen nuevos informes en zonas no endémicas que constituyen un problema creciente.4 La ausencia de medidas de control de la enfermedad, además del surgimiento de resistencia a los fármacos Pentostam y Glucantime, 5-7,3 sumado al alto costo que supone la institución de medidas de control de los vectores que transmiten estos parásitos y el riesgo ecológico que ello conlleva, exigen esfuerzos dirigidos a desarrollar un conocimiento más profundo de la relación hospedero–parásito para idear posibles conductas de control.

La forma promastigote del parásito se transmite por la saliva de dípteros del género Lutzomyia para el nuevo mundo y Phlebotomus para el viejo mundo, los cuales inoculan los parásitos al picar la piel de los mamíferos. En el hospedero vertebrado, las especies de Leishmania son parásitos intracelulares obligados y viven y se multiplican dentro de un compartimiento fagolisosómico de macrófagos.

Para sobrevivir en este espacio ácido, la forma amastigote debe: a) resistir la digestión por múltiples hidrolasas y peptidasas activas, b) asegurar la consecución de nutrientes y c) eludir el sistema inmunitario.8 De acuerdo con la especie, el parásito o el macrófago parasitado pueden extenderse y llevar la infección a distintos órganos, lo que induce varias entidades clínicas (cutánea localizada, cutánea difusa, mucocutánea y visceral).1 La leishmaniasis cutánea es el resultado de la multiplicación de Leishmania en los fagocitos de la piel.

  1. Se debe sobre todo a los miembros del complejo L.
  2. Mexicana : L.
  3. L.) mexicana, L.
  4. L.) amazonensis y L.
  5. L.) venezuelensis y los del complejo de L.
  6. Braziliensis : L.
  7. V.) braziliensis, L.
  8. V.) panamensis y L.
  9. V.) guyanensis en el nuevo mundo, y L.
  10. Tropica, L.
  11. Major y L.
  12. Aethiopica en el viejo mundo.9 La leishmaniasis cutánea por L.

mexicana, L. amazonensis y L. aethiopica puede presentarse en forma bipolar y las consecuencias son las formas cutánea localizada (LCL) y cutánea difusa (LCD). La primera se considera la forma benigna y se caracteriza por una ulceración pequeña y única (según sea el número de picaduras del vector) que tiende a la curación espontánea; el polo opuesto lo representan los pacientes con LCD, en la cual el parásito se disemina por vía linfática y crea múltiples nódulos; 10 es la forma más grave y progresiva de la anormalidad.

Al parecer, el contraste de los cuadros clínicos radica en diferencias de la respuesta inmunitaria precipitada en el hospedero.L. braziliensis también puede ocasionar una LCL, con úlceras que no siempre son pequeñas y únicas y puede, de forma adicional, causar una tercera forma de leishmaniasis denominada mucocutánea (LMC), la cual provoca lesiones metastásicas graves en las membranas mucosas del rostro.

Reacción inmunitaria en la leishmaniasis El traumatismo secundario a la picadura del vector induce en el hospedero una respuesta inflamatoria que supone la migración de diferentes células, en especial macrófagos y linfocitos, hacia el sitio de la lesión con el fin de reorganizar el tejido dañado e iniciar el proceso de cicatrización.

Por lo general, la infección por Leishmania induce una reacción inmunitaria muy compleja que varía de acuerdo con los diferentes factores. Según sean la especie de Leishmania que interviene en el proceso infeccioso, la forma clínica de la enfermedad y su cronicidad, se observa un espectro de respuestas inmunitarias, desde mecanismos de inmunidad innata hasta mecanismos de inmunidad específica a través de células y anticuerpos.

La respuesta de las células T se ha evidenciado a través de reacciones de hipersensibilidad tardía y proliferación de linfocitos in vitro en presencia de antígenos de Leishmania, En términos generales, se ha identificado una intensa reacción mediada por células T para la forma LCL y ausencia de ella en la forma LCD, 11 aunque ambos padecimientos desarrollan una respuesta de anticuerpos desde una etapa temprana de la infección y se mantiene durante el curso del trastorno y desaparece sólo después de la eliminación de la mayoría de los parásitos.

Luego del contacto con los antígenos del parásito, expresados en la membrana del macrófago infectado, y según sean el tipo de célula presentadora de antígeno (CPA), los niveles de citocinas endógenas y la naturaleza del antígeno reconocido, las células T CD4 + y CD8 + proliferan y secretan un patrón de citocinas definidas con funciones efectoras diferentes.12,13 Las citocinas de tipo Th1, como IFN-gamma y TNF-alfa, participan en la regulación del granuloma y la activación de macrófagos para aumentar su capacidad microbicida, además de inducir una respuesta humoral con los isotipos IgG1 e IgG3 en seres humanos (IgG2a en ratones), mientras que las citocinas de tipo Th2, como IL-4, IL-5, IL-6 e IL-13, regulan la producción de IgE por los linfocitos B que participan en la activación de reacciones de hipersensibilidad inmediata.14 En la leishmaniasis, la eliminación del parásito parece depender de la activación de la célula hospedera y se ha observado que la producción de citocinas activadoras de macrófagos se correlaciona con la curación, en tanto que las citocinas que desactivan al macrófago se correlacionan con la afección.15 Tal vez por esa razón se piensa que el mecanismo por el cual se activa una respuesta Th1 o Th2 es de vital importancia para dirigir la reacción inmunitaria hacia la protección y curación o susceptibilidad y patogenia ().

Por otro lado, en la LMC se ha descrito el patrón de citocinas como una mezcla de los tipos Th1 y Th2 con buenos niveles séricos de IL-2, IFN-gamma, TNF-alfa e IL-5.11 Se ha señalado que el padecimiento se presenta en realidad por una sobreactivación de la respuesta inmunitaria al presentar bajos niveles de IL-10 y que la curación depende más de la relación entre las citocinas producidas y menos de la mera presencia o ausencia de citocinas en particular.11 En este sentido, la participación de las células de la reacción inmunitaria innata, como células dendríticas (DC), NK y macrófagos, es motivo de ardua investigación. Se sabe que la producción de IFN-gamma, IL-12, IL-10 y TGF- b por estas células en respuesta a Leishmania puede modificar en grado notable la respuesta inmunitaria.16 Linfocitos T citotóxicos CD8 + Los linfocitos T citotóxicos CD8 + cumplen un papel central en la defensa inmunitaria, en particular contra células infectadas por virus, bacterias y protozoos; 17 además, se han relacionado con la eliminación de algunas células tumorales y células con MHC I incompatible en trasplantes.

  1. De manera adicional, las células T CD8 + participan en la patogenia de una amplia variedad de enfermedades.18 Su función efectora se realiza a través de dos mecanismos básicos: citotoxicidad y liberación de citocinas.
  2. Para lograr su función citotóxica, las células T CD8 + emplean dos mecanismos complementarios, uno mediado por la exocitosis de gránulos líticos que contienen moléculas como perforina, la cual es capaz de insertarse en la membrana lipídica y formar poros, lo que resulta en el colapso del potencial de membrana; sin embargo, su papel más importante tal vez sea servir de paso a otras moléculas de los gránulos líticos de la familia de las catepsinas; una de ellas, la granzima B, activa directamente la cascada de señalización de apoptosis mediada por caspasas.

La expresión en membrana de FasL/CD95L media el otro mecanismo citotóxico e induce la trimerización de su receptor Fas/CD95 en las células blanco para inducir apoptosis a través de la activación de la caspasa 8.19 Aunque en menor magnitud de lo que ocurre con los linfocitos T CD4 +, otro mecanismo de participación de las células T CD8+ es la liberación de citocinas, como IFN g, IL-2, IL-4, IL-5 e IL-10.20 El patrón de citocinas, así como las diferencias en la capacidad migratoria, han señalado la existencia de dos tipos de linfocitos T CD8 + : Tc1 y Tc2, tal y como se ha observado en los linfocitos T CD4 + Th1 y Th2.21 Además, se reconoce la existencia de linfocitos T CD8 + supresores, los cuales intervienen en la regulación de la reacción inmunitaria.22 La respuesta específica de las células T CD8 + contra un patógeno se inicia a través del reconocimiento de antígenos presentados de modo adecuado por moléculas MHC I y señales derivadas de coestimulación, sobre todo a través de CD40.23,24 Cada una de estas células tiene más de 15 divisiones para producir una progenie de más de 104 en siete días de estimulación antigénica.25 Pese a ello, esta respuesta no es del todo independiente de otros tipos celulares.

Las células T CD4 + y las DC se han referido en una adecuada respuesta de las células T CD8 +, aunque su participación no se ha entendido por completo.26 Si bien sólo las CPA especializadas pueden efectuar una adecuada coestimulación a la célula T CD8 +, en la mayoría de los casos el blanco final no son siempre estas mismas CPA.24 De esta manera, es preciso un mecanismo que permita activar a las células T CD8 + para inducir su expansión clonal, el desarrollo de su función efectora y la generación de memoria.

Para ello se ha señalado que existe un proceso regulado de cooperación entre las células T CD8 +, CD4 + y DC. El modelo planteado hasta el momento sobre la participación de DC en la activación de células T CD8 + señala que las DC capturan el antígeno por varias vías y pueden fagocitarlo directamente si se encuentra libre en el medio extracelular o bien adquirirlo de células apoptóticas o necróticas. Es posible que algunas células apoptóticas posean CD40L y de esta manera puedan activar de forma directa a las DC sin la presencia de células CD4 +, De esta forma, las DC tendrían la capacidad de activar las células T CD8 + específicas para los antígenos presentados.

Estas células apoptóticas pueden provenir de células T CD40L + recién activadas que sufren apoptosis una vez que han ejercido su función efectora en un tejido inflamado, o también bajo infección con virus proapoptóticos como el VIH.30 Por el contrario, si estas células apoptóticas son CD40L – y no existe otra célula que provea esta señal, la DC se halla en un estado semimaduro, en el cual la presentación de antígeno crea estados de tolerancia como deleción clonal, anergia o células regulatorias.31 Este mecanismo participa en la tolerancia hacia autoantígenos y quizá también en la baja respuesta hacia antígenos de parásitos que evaden la reacción inmunitaria y regulan en sentido negativo la respuesta de los linfocitos T CD8 +,17 Participación de las células CD8 + en la leishmaniasis Algunas evidencias sugieren un papel importante de las células T CD8 + en la respuesta inmunitaria a los parásitos, por acción directa de mecanismos citotóxicos o a través de la producción de IFN-gamma y TNF-alfa, que son citocinas activadoras de macrófagos y favorecen por tanto la muerte de parásitos intracelulares.17,32-34 En la leishmaniasis, la activación de células T CD8 + se ha relacionado con la remisión.

De modo inicial se pensó que su participación se restringía a la reinfección, ya que los ratones C57BL/6 (de cepa resistente) deficientes en microglobulina b2 o CD8 mantienen su capacidad para resolver la infección, 35 al igual que los ratones tratados con anticuerpos anti-CD8.36 Sin embargo, cuando se inocula el parásito en dosis bajas (~100 promastigotes) y por vía intradérmica, como en la infección natural, se requieren las células CD8 + para el control de la infección primaria con L.

major 37 y su función parece intervenir en un cambio de respuesta temprana, de Th2 a Th1.38 En todo caso, se reconoce que la infección por cualquier vía lleva a la activación de clonas específicas de linfocitos T CD8 +39 y, de manera notable, en respuesta a antígenos de Leishmania que inducen inmunidad protectora.40,41 En los seres humanos se piensa que los linfocitos T CD8 + juegan un papel crucial en la infección.

Se ha notificado un elevado número de células T CD8 + en lesiones y sangre periférica durante la fase aguda de la infección y el proceso de eliminación de L. major 42-45 y L. mexicana,46 Los pacientes infectados con L. braziliensis presentan una mayor proporción de células T CD4 +, en comparación con las CD8 +, durante la infección activa y en el proceso curativo esta relación cambia hasta casi llegar al equilibrio al incrementarse el número de linfocitos T CD8 +,43 En otro estudio se reconoció que las lesiones de individuos con LCL también infectados con L.

  1. Braziliensis exhiben un gran porcentaje de linfocitos T en apoptosis, y con mayor frecuencia en linfocitos T CD8 + que en linfocitos T CD4 +,
  2. Por el contrario, las lesiones de personas con curación espontánea mostraron muy bajo porcentaje de células T CD8 + en apoptosis.47 De manera adicional, se describió un alto porcentaje de linfocitos T CD8 + reactivos a Leishmania en los infiltrados inflamatorios y bajo porcentaje en sangre.44 De modo conjunto, estos hallazgos demuestran que los linfocitos T CD8 + participan de forma activa y promueven la curación.

Sin embargo, en el caso de la infección por L. braziliensis, la cronicidad de la infección parece definirse por la exacerbación de la respuesta celular.48,49 Al parecer, los linfocitos T CD8+ participan en la regulación de la reacción al correlacionar la elevada frecuencia de linfocitos T CD8 + CD69 + con el tamaño reducido de la lesión generada por el test de Montenegro.50 Experimentos recientes realizados con células mononucleares de sangre periférica humana han demostrado que la infección por L.

Major se correlaciona con la producción de IFNg apoyado por IL-12, lo cual precipita una respuesta Th1. IL-10 se presenta en baja cantidad y al parecer regula la producción de IFN g,45,51,52 El porcentaje de células T CD8 + no se altera luego de siete días de exposición a Leishmania, si bien la proliferación celular así como la producción de INF g disminuyen en gran proporción cuando se bloquea la presentación de antígeno por HLA-I.52 Esto señalaría que la activación de linfocitos T CD8 + es vital en la producción de INF g,

See also:  Que Sustancias Elaboran Los Linfocitos?

Este modelo también demuestra la participación de los linfocitos T CD8 +, aunque falta por confirmar su proliferación frente a antígenos de Leishmania y determinar los mecanismos efectores que desarrollan. La información disponible describe la activación de clonas específicas de linfocitos T CD8 + y evidencia su participación en las respuestas que conducen a la curación, sea en ratones o en seres humanos.

  1. Si se piensa en la capacidad heterogénea de los linfocitos T CD8 +, es posible que también intervengan en la cronicidad de la infección, no sólo al exacerbar el daño en el tejido, como en el caso de la LMC por L.
  2. Braziliensis, sino al originar citocinas inhibidoras como IL-10 o TGF b (), que podrían generar un estado anérgico ante grandes cantidades de antígeno, como se ha sugerido en el caso de la LCD.85 Se han descrito varios subtipos de linfocitos T que expresan el marcador CD8 + y cuentan con características inhibidoras dependientes e independientes de anticuerpo, 22 si bien estos subtipos de linfocitos T CD8 + aún no se han estudiado en la leishmaniasis, pero es plausible esperar que desempeñen un papel sustancial.

Existen comunicaciones que describen algunos procesos desempeñados por células T reguladoras CD4 + CD25 +, Estos procesos son complejos y están relacionados con la contención de respuestas patogénicas generadas por exacerbación de la respuesta celular a través de IFN g, Vías de activación de las células T CD8 + en la leishmaniasis Uno de los puntos de discusión sobre la participación de las células CD8 + en la leishmaniasis se sitúa en la forma de activación de este subtipo celular. Dado que es necesaria la presentación de antígenos por la vía de MHC I para la activación de linfocitos T CD8 +, se ha pensado que esta vía interviene en la infección por Leishmania,

El macrófago es la célula hospedera por excelencia y es allí donde la Leishmania se desarrolla y prolifera. Sin embargo, existe la duda sobre la vía de presentación de antígenos del parásito. Leishmania se alberga dentro de la célula hospedera en un compartimiento fagolisosómico denominado vacuola parasitófora (VP).53,54 Aunque se desconoce si el contenido de la luz de la VP puede salir al citosol para degradarse y transportarse al retículo endoplásmico, y acoplarse a moléculas de MHC I, se ha descrito en DC y macrófagos una vía que permite la translocación de proteínas desde la luz del fagosoma al citosol, que depende de la proteína chaperona Sec61 ().55-57 Este fenómeno se denominó transpresentación y depende de la fusión del fagosoma naciente con el RE.58 A últimas fechas se sugirió este sistema de presentación como mecanismo de procesamiento de antígenos de bacterias albergados en macrófagos que permitiría la activación específica de linfocitos T CD4 + y T CD8 +,59 Esta vía haría posible el paso de antígenos de Leishmania a través de la membrana de la VP para que luego los procesara el proteasoma.

Hasta el momento, esto es controversial ya que un informe describe que los macrófagos infectados con Leishmania transfectada con el gen de OVA o la galactosidasa b son incapaces de presentar estos antígenos a líneas de linfocitos T CD8 + específicos de antígeno.60 Por otro lado, se ha descrito que una línea de linfocitos T CD8 + específicos contra el antígeno de superficie de Leishmania GP46/M-2 es capaz de reconocer macrófagos infectados con L.

Amazonensis, lo que sugiere que este antígeno se procesa en el citosol, ya que el efecto puede bloquearse con brefeldina A o inhibidores del proteasoma.61 Al parecer, sólo los antígenos externos de Leishmania pueden alcanzar el citosol del macrófago. Es posible que sean moléculas que el parásito secreta y no productos de la degradación fagolisosómica.

Otra vía de transpresentación de antígenos exógenos implica la fagocitosis de cuerpos apoptóticos de células infectadas por parte de las DC (). Luego de fagocitar cuerpos apoptóticos, las DC adquieren la capacidad de presentar los antígenos que se hallan en dichas células, algo que es detectable dos a cuatro horas después de la fagocitosis.62,63 Los antígenos deben ingresar al citosol para interceptar la vía convencional de MHC I, lo cual puede suceder por el mecanismo descrito en la,

Este proceso se identificó en la infección por M. tuberculosis, en la cual se demostró que las DC pueden fagocitar apoptosomas de macrófagos infectados y presentar antígenos de Mycobacterium vía MHC I y CD1b.64 Se ha discutido además que la vacuna de M. bovis, BCG, no induce la apoptosis en los macrófagos y tal vez ésta sea la causa de la baja eficiencia de la vacunación con BCG.65,66 Dada la similitud de esta infección con la leishmaniasis, es posible que este mecanismo también forme parte de la respuesta inmunitaria de esta última anomalía.

De igual modo, se sabe que son las células dendríticas, y no los macrófagos, las que tienen la capacidad de migrar a nódulos linfoides y presentar antígenos de manera eficiente.67 En lesiones de pacientes con la forma LCD se ha identificado un gran número de macrófagos parasitados, mientras que en sujetos con LCL el número de macrófagos disminuye.

  • Ensayos preliminares del laboratorio de los autores señalan que los macrófagos en las lesiones de individuos con LCL se encuentran en apoptosis (resultados aún no publicados), lo cual concuerda con la idea de transpresentación de antígenos a través de apoptosomas.
  • Es posible que la presentación cruzada de antígenos por esta vía determine un patrón de citocinas más favorable con la resolución de la infección.

En tal caso, el fenómeno de inhibición de la apoptosis de macrófagos infectados con Leishmania 68,69 constituiría un mecanismo del parásito para evitar la alerta inmunitaria además de garantizar la sobrevida de la célula hospedera. Función efectora de las células T CD8 + Se ha asumido que la principal función protectora de los linfocitos T CD8 + es contribuir a la producción de IFN g,16 Sin embargo, se desconoce si el IFN g que liberan los linfocitos CD8 + activados se requiere para controlar la infección por Leishmania,

  • Dado que Leishmania es un parásito intracelular, es plausible pensar que la respuesta citotóxica de los linfocitos T CD8 + podría coadyuvar a controlar la infección a través de la lisis de macrófagos infectados por la vía de granzima/perforina o Fas/FasL, 48,49,60,61,70-72 o ambas, ().
  • La participación de granzima y perforina en el fenómeno citotóxico está en duda debido a los informes contradictorios sobre el tema.

Por un lado, el mecanismo citotóxico de granzima/perforina no parece tener una participación relevante en el modelo murino, dado que ratones C57BL/6 deficientes en granzima A o B, o ambas, resuelven la infección por L. major de igual forma que los ratones silvestres, tanto en el curso de la infección como en la producción y polarización de citocinas, 73,74 aunque se había señalado que las células T activadas en la infección entre la cepa susceptible BALB/c y la resistente C57BL/6 no sólo diferían en el patrón de citocinas sino también en la expresión de granzima A.75,76 Por otro lado, el mecanismo de Fas/FasL tal vez intervenga de forma activa, y en paralelo con la activación de los macrófagos, en la resolución de la infección.

Se ha demostrado que los ratones C57BL/6 deficientes en Fas y FasL acusan un comportamiento susceptible, a pesar de activar una reacción Th1 con producción de óxido nítrico.73,77,78 Además, constituye una paradoja para el modelo de Th1/Th2 en susceptibilidad y resistencia, ya que se pensó que la capacidad para resolver la infección recaía en la posibilidad de activar a los macrófagos.

Este hallazgo señala que no es suficiente esta activación y tal vez es necesario eliminar los macrófagos infectados que ya no responden a la activación. En la leishmaniasis humana son pocos los estudios enfocados en evaluar la citotoxicidad mediada por células y éstos han relacionado la citotoxicidad con daño tisular, no tanto con protección, ya que se ha identificado en pacientes con LMC y no en LC por L.

Braziliensis,48,49 También se ha descrito que es posible generar linfocitos T CD8 + específicos de Leishmania a partir de células T vírgenes estimuladas con macrófagos infectados con L. amazonensis y éstos son capaces de lisar macrófagos autólogos infectados.79 En las lesiones de pacientes con LC infectados con L.

major se detectó sobreexpresión de FasL en macrófagos y linfocitos T activados, en nexo con expresión de Fas; empero, se vinculó con la formación de la úlcera, ya que se encontró un buen número de queratinocitos en apoptosis.80 También se ha informado una correlación entre la citotoxicidad in vitro de linfocitos de sangre periférica de pacientes con LC contra macrófagos infectados con L.

major y la liberación de granzima B.72 Toda la evidencia señala la participación de la citotoxicidad en la reacción inmunitaria específica y parece relacionarse con la curación. Aún falta determinar la forma en que los linfocitos T CD8 + participan en la LCD, en particular si tienen capacidad citotóxica, y si producen algún tipo de citocina distinto del IFNg.

También es necesario confirmar si los linfocitos T CD8 destruyen macrófagos infectados a través de granzima/perforina o Fas/FasL, o ambas, en ensayos de neutralización y si esta citotoxicidad sobre macrófagos infectados ayuda a controlar la infección.El estudio del papel de la citotoxicidad en la respuesta a M.

Tuberculosis ha revelado que la apoptosis de los macrófagos infectados a través de la liberación de gránulos líticos genera un decremento de la viabilidad de los parásitos.81 Comentarios y perspectivas Aún falta definir si la citotoxicidad no sólo elimina a los macrófagos infectados, sino también los parásitos intracelulares ().

Una de las primeras notificaciones que analiza la participación de los linfocitos T CD8 + en la respuesta a Leishmania señaló que la citotoxicidad sobre macrófagos infectados no afecta la viabilidad de los parásitos. Sin embargo, el método utilizado para evaluar la viabilidad sólo permite señalar que los parásitos pueden sobrevivir sin las células hospederas.70 Una posible vía de degradación de los parásitos intracelulares incluye a la granulisina, la cual se ha vinculado de forma directa con el control de M.

tuberculosis,81-87 La degradación de material de Leishmania en episodios apoptóticos no sólo puede tener un papel en el control del número de parásitos, sino también representar una oportunidad para procesar antígenos de difícil obtención debido a la inhibición que causa el parásito sobre la célula hospedera.

Pese a ello, es poco lo que se conoce sobre los mecanismos que permiten activar clonas específicas de linfocitos T CD8 +, Dado que dicha activación parece estar relacionada con la resolución de la infección, es posible pensar en el diseño de vacunas que activen este tipo de respuesta y contribuyan de esa manera al control de la infección.

Hoy en día se acepta que los linfocitos T CD8 + participan de modo positivo en el control de la infección por Leishmania a través de dos mecanismos, la liberación de IFN g y la citotoxicidad. Definir la importancia de estos dos mecanismos y la forma en que se activan ayudará a plantear mejores medidas en el diseño y la vigilancia de las vacunas.

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  • Fecha de recibido: 3 de octubre de 2005 Fecha de aprobado: 12 de junio de 2006 Solicitud de sobretiros: Joselín Hernández Ruiz, Departamento de Medicina Experimental, Facultad de Medicina, UNAM, Hospital General de México.

Dr. Balmis 148.06726 México DF, México. Email: : Saúde Pública – Linfocitos T citotóxicos CD8+ en la leishmaniasis cutánea Linfocitos T citotóxicos CD8+ en la leishmaniasis cutánea

¿Qué es CD80 y CD86?

Expresión de las moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II y moléculas co-estimuladoras en carcinomas orales in vitro Expression of Major Histocompatibility Complex class II and costimulatory molecules in oral carcinomas in vitro Mariana Villarroel Dorrego (1), Paul M Speight (2), A William Barrett (3) (1) Departamento de Patología, Medicina y Cirugía Bucal, Universidad Santa María, e Instituto de Investigaciones Odontológicas, Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela (2) Department of Oral Pathology, School of Clinical Dentistry, University of Sheffield, Claremont Crescent, Sheffield S10 2TA, United Kingdom (3) Department of Histopathology, Queen Victoria Hospital, Holtye Road, East Grinstead, West Sussex RH19 3DZ, United Kingdom Correspondencia: Mariana Villarroel Dorrego Facultad de Odontología, Módulo 10.

Universidad Santa María Vía Mariches. Caracas-Venezuela Fax: 0058- 2129780403 E-mail: [email protected] Recibido : 4-06-2004 Aceptado : 11-02-2005 Villarroel-Dorrego M, Speight PM, Barrett AW. Expression of Major Histocompatibility Complex class II and costimulatory molecules in oral carcinomas in vitro.

Med Oral Patol Oral Cir Bucal 2005;10:188-95. © Medicina Oral S.L.C.I.F. B 96689336 – ISSN 1698-4447

RESUMEN El descubrimiento de que el epitelio escamoso estratificado que cubre la mucosa oral podía expresar moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II en varias condiciones patológicas de tipo inflamatorio abrió la posibilidad de que los queratinocitos orales sean células inmunológicamente activas, las cuales pueden funcionar con “células presentadoras de antígenos”. Para una efectiva activación de los linfocitos T, las células presentadoras de antígenos requieren, además de la expresión de moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II, señales co-estimuladoras. El propósito del presente estudio fue determinar la expresión de moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II y las moléculas co-estimuladoras CD40, CD80 y CD86 en queratinocitos bucales normales y derivados de carcinomas de células escamosas. Usando citometría de flujo en queratinocitos cultivados de mucosa oral sana y siete líneas celulares derivadas de carcinomas orales, fue confirmado que los queratinocitos expresan moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II después de estimulación con IFN γ in vitro, Todas las líneas celulares expresaron constitutivamente CD40, por el contrario, CD80 y CD86 universalmente fueron negativos. La ausencia de estas últimas moléculas pudiera ser la causa por la cual los carcinomas orales escapan de la vigilancia inmunológica y pueden crecer, invadir y hacer metástasis pese al sistema inmunológico. Palabras clave: CD40, CD80, CD86, Complejo Mayor de Histocompatibilidad, epitelio oral, carcinoma oral. ABSTRACT Recognition in the 1980’s that keratinocytes can express class II molecules of the Major Histocompatibility Complex (MHC) first raised the possibility that these cells might have an immunological function, and may even act as antigen presenting cells (APC). For effective T lymphocyte activation, APC require, in addition to MHC II, appropriate costimulatory signals. The aim of this study was to determine the expression of MHC class II and the co-stimulatory molecules CD40, CD80 and CD86 in keratinocytes derived from healthy oral mucosa and oral carcinomas. Using flow cytometry, it was confirmed that oral keratinocytes “switch on” expression of MHC class II molecules after stimulation with IFN γ in vitro, All keratinocyte lines expressed CD40 constitutively; by contrast, CD80 and CD86 were universally absent. Loss of CD80 and CD86 may be one means whereby tumours escape immunological surveillance. Key words : Costimulatory molecules, CD40, CD80, CD86, Major Histocompatibility Complex, oral epithelium, oral squamous cell carcinoma.

INTRODUCCIÓN Los queratinocitos son células que forman el epitelio plano estratificado que recubre la piel y las membranas mucosas del tracto aerodigestivo y genital femenino. Los queratinocitos son capaces de expresar moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH) lo cual ha sugerido la posibilidad de que estas células tengan una función inmunológica, e inclusive puedan actuar como células presentadoras de antígenos (CPA).

Así mismo, han cobrado mucha importancia en inmunología las moléculas co-estimuladoras, las cuales son determinantes de la respuesta celular. Entre las señales co-estimuladoras existen, al menos dos, que son indispensables para la activación de las células T: CD80/CD86 y el receptor CD28 y CD40 y su ligando CD40L (CD154) (1).

CD80, es una proteína de 60 kD, miembro de la superfamilia de las inmunoglobulinas (Ig) y fue el primer ligando de CD28 identificado (2). CD86, es una proteína de 80 kD, miembro de la misma familia que CD80 (3,4). En general, la estructura de CD80 es muy similar a la de CD86 (5).

  1. Ambas poseen dos dominios extracelulares parecidos al de las Ig, un dominio de transmembrana y una terminación citoplasmática.
  2. La expresión de CD80 y CD86 es casi exclusiva de los tejidos linfoides.
  3. Las células que las expresan son las células de Langerhans (6), los monocitos(3) y los linfocitos B activados(7).

CD80 está ausente en CPA inactivas, en cambio CD86 está expresada constitutivamente en estas células pero en muy bajos niveles (8) y es rápidamente regulada después de la presentación antigénica (9). Esto sugiere que CD86 inicia la respuesta inmune y CD80 la amplifica y regula (10).

Las moléculas del CMH clase II inducen la expresión de CD86 y CD28, con la activación simultánea de CD40 y CD40L. CD40 es una glucoproteína de 48 kD que pertenece a la superfamilia de los receptores de factor de necrosis tumoral. En humanos, CD40 es compuesta por un dominio extracelular de 171 aminoácidos, un dominio de transmembrana de 22 aminoácidos, y una terminación citoplasmática de 62 aminoácidos (11).

CD40 se expresa generalmente en CPA y en algunas células no linfoides como los fibroblastos y los queratinocitos (12). La expresión de CD80 y CD86 ha sido observada en líneas celulares derivadas de carcinomas gástricos, esofágicos, colorectales y hepáticos los cuales han sido previamente estimulados con interferón gamma (IFN γ ) (13,14).

Estas moléculas, por lo contrario, no han podido ser observadas ni in vitro ni in vivo en carcinomas de cabeza y cuello (15-18). La expresión de CD40, al contrario de CD80 y CD86, ha sido observada en numerosas líneas celulares derivadas de carcinomas de diferentes sitios anatómicos (19), sugiriendo la importancia de esta molécula en el proceso de carcinogénesis.

La presencia de CD40 en líneas celulares derivadas de carcinomas de cabeza y cuello ha sido observada previamente (15,18,20,21), sin embargo, el rol de CD40 en estos queratinocitos permanece desconocido. La importancia de CD80 y CD86 en la respuesta inmunológica contra las neoplasias malignas es ilustrada por estudios donde la expresión de CMH clase II en ausencia de CD80 y CD86 limita la activación de linfocitos T CD4+, a niveles tales que se promueve la progresión tumoral (22,23).

Las razones por las que el tumor crece en presencia de linfocitos es desconocido. Se ha sugerido que la respuesta inmune destruye células menos “dañinas”, lo cual favorece a un fenotipo maligno de células tumorales, que el sistema inmune es suprimido por un estimulo carcinogénico, que el tumor produce factores supresivos que inhiben la activación linfocitaria y/o que el tumor escapa del reconocimiento inmunológico a través de la pérdida de moléculas co-estimuladoras (24-26).

El objetivo del presente trabajo fue determinar si los queratinocitos derivados de carcinomas orales expresaban las moléculas involucradas en la activación linfocitaria: CMH clase II y las moléculas co-estimuladoras CD80, CD86 y CD40. MATERIALES Y MÉTODOS Líneas de queratinocitos orales.

  1. En el presente trabajo se estudiaron una línea de queratinocitos derivada de mucosa oral sana y siete líneas celulares de queratinocitos derivadas de carcinomas orales.
  2. Los cultivos de queratinocitos orales normales (NOK) fueron realizados por el método directo (27).
  3. Fragmentos de mucosa bucal sana, obtenida de exodoncias o cirugías periodontales, fueron sumergidos rápidamente en alcohol, buffer fosfato salino (PBS) y finalmente en medio para cultivo de queratinocitos.

El epitelio fue separado del conectivo y cortado en pequeños trozos, de aproximadamente 1mm 3 de tamaño, y sembrados en frascos de cultivo celular de 25cm 2, Los queratinocitos fueron cultivados en medio de cultivo para queratinocitos (medio Dulbecco’s modified Eagle’s con piruvato de sodio y 1000mg/l glucosa suplementado con nutrient mixture F-12 (HAM) con L-glutamina, 10% suero fetal bovino (Globepharm), factor de crecimiento epidérmico (Sigma), hidrocortisona, insulina, adenina, penicilina, estreptomicina y anfotericina B (Gibco) en una incubadora humificada, en una atmósfera de CO 2 al 5% y de aire al 95% a 37° C.

  • La contaminación por fibroblastos fue identificada morfológicamente y removida mecánicamente(27).
  • El fenotipo celular fue verificado con inmunotinciones para citoqueratinas.
  • Las líneas celulares humanas de queratinocitos derivados de carcinomas orales de células escamosas (COCE) H103, H157, H314, H357, H376, H400, H413 también fueron utilizadas(28).

Las características de estas líneas celulares se resumen en la tabla 1, La línea celular FC-7 (linfocitos B transformados con el virus Epstein Barr) fue incluida y utilizada como control positivo. Anticuerpos. Todos los anticuerpos primarios fueron monoclonales de ratón anti-humano. Para la fenotipificación de los NOK, anti- panel de citoqueratinas, el cual identifica las citoqueratinas 5, 6, 8, y 17, clon MNF116 (Dako) fue utilizado en una concentración 1:100.

Para la identificación del CMH clase II, CD40, CD80 y CD86, los siguientes anticuerpos fueron utilizados: anti- HLA clase II (DP+DQ+DR) clon IQU9 (Novocastra) dilución 1:200; anti-CD40 clon LOB7/6 (Serotec) dilución 1:100; anti-CD80/B7-1 clon DAL-1 (Serotec) y L307.4 (BD Pharmingen) ambos a una dilución de 1:20 y finalmente anti- CD86/ B7-2 clon BU63 (Serotec) y clon IT2.2 (BD Pharmingen) diluidos 1:20.

Citometría de Flujo. Cuando los queratinocitos cultivados formaron una capa confluente, se añadió 500U/ml de IFNg a cada frasco de cultivo y se incubaron en una atmósfera de CO 2 al 5% y de aire al 95% a una temperatura de 37 o C por 36 horas. La toxina de cólera fue omitida del medio de cultivo para prevenir inhibición competitiva con el IFN γ (29).

Una vez transcurrido el período de estimulación con IFN γ, 1×10 6 células/ml aproximadamente fueron incubadas con los anticuerpos primarios por una hora a temperatura ambiente con agitación constante. Se usaron como controles negativos las mismas células pero omitiendo la incubación con el anticuerpo primario y a cambio se utilizó una inmunoglobulina de igual isotipo.

Los controles positivos fueron células FC-7, las cuales expresan todos los marcadores a estudiar. Después de una hora, las células fueron incubadas con el anticuerpo secundario de chivo anti-ratón fragmento F(ab’) 2 conjugado con R-ficoeritrina (RPE) (Dako) o con el anticuerpo secundario de conejo anti-ratón fragmento F(ab’) 2 conjugado con fluoresceina isotiocianate (FITC) (Dako) por 30 minutos.

Las células fueron finalmente lavadas tres veces y resuspendidas en medio de cultivo para ser trasferidas a tubos Falcon para su análisis. Fue utilizado un citómetro de flujo Becton Dickinson FACScan 420 y los resultados adquiridos y analizados con el software Cell Quest TM##, El background fue calibrado antes de cada experimento usando los controles negativos.1×10 4 “eventos” fueron analizados y grabados para cada muestra.

Los datos fueron recolectados en forma de histogramas y gráficos de punto ( dot plot ). La media y la mediana de la intensidad de fluorescencia así como los porcentajes de eventos positivos fueron obtenidos después del análisis de los gráficos, usando el mismo software.

Análisis estadístico. Los datos fueron analizados usando el paquete estadístico SPSS ®, versión 11.0 (SPSS Inc, Chicago, IL, USA). La diferencias entre las medias de dos grupos fue evaluado usando t de Student para muestras independientes y las comparaciones de varias grupos fue realizada con el test de ANOVA (usando el test de Bonferroni).

Valores p menores a 0.05 fueron considerados estadísticamente significativos. RESULTADOS Expresión de moléculas del CMH clase II en queratinocitos orales. Los cultivos primarios NOK y la línea celular H357 no expresaron CMH clase II constitutivamente. El resto de las líneas celulares mostraron un nivel de expresión extremadamente bajo. Expresión de CD80 y CD86 en queratinocitos orales. La expresión de CD80 se resume en la Fig.2, Aunque NOK mostró los menores niveles de CD80, estimulación con IFN γ indujo mayores niveles de expresión de CD80 en estas células que en otras líneas derivadas de carcinomas. En general, todas las líneas derivadas de COCE mostraron niveles muy bajos o nulos de CD80 con o sin tratamiento de IFN γ, Al igual que CD80, la expresión de CD86 ( Fig.3 ) no pudo ser detectada en NOK ni tampoco en las líneas derivadas de COCE constitutivamente. Un aumento de la expresión de CD86 estadísticamente significativo ( p =0.05) fue observado en NOK después de la estimulación con IFN γ (de 0.68% a 6.24%). Expresión de CD40 en queratinocitos orales. La expresión de CD40 en queratinocitos orales está ilustrada en la Fig.4, Todas las líneas celulares expresaron CD40. Cuando la media geométrica de intensidad de fluorescencia fue comparada, NOK expresaron el mismo nivel de CD40 que la línea H357. DISCUSIÓN Los resultados de este estudio coinciden con investigaciones previas, en las que no ha sido observada que la presencia de CMH clase II en queratinocitos normales (18,30) y neoplásicos con la excepción de la línea H314 constitutivamente (31,32).

La presencia de moléculas del CMH clase II también fue observada universalmente tras la activación con IFN γ, El mismo nivel de CMH clase II fue observado en queratinocitos normales y neoplásicos, lo cual fue reportado previamente por Farmer et al. (18). La inducción de moléculas del CMH clase II en los queratinocitos de la mucosa oral y piel normal después de la exposición a IFN γ in vitro ha sido bien estudiada previamente (18,30,31,33-36) y fue completamente reproducible en este trabajo.

Trabajos de inmunohistoquímica de carcinomas de boca, piel, cuello uterino y laringe (31,18,37) han corroborado estos hallazgos in vivo. Usando un modelo experimental de carcinogénesis oral, Matthews et al. (38) demostraron que la expresión de las moléculas del CMH clase II en queratinocitos orales se observaba en las primeras etapas de la transformación maligna.

La expresión de CD40 observada en este trabajo es consistente con reportes previos de CD40 en líneas epiteliales orales (18). Un incremento en la expresión de CD40 en la superficie de los queratinocitos fue observado en todas las líneas gracias al tratamiento con IFN γ, Esta misma regulación ha sido estudiada por Farmer et al.

(18) y Vonderheide et al,(17). IFN γ fue capaz de mejorar la expresión de CD40 en términos de intensidad de tinción sin embargo el porcentaje de células CD40-positivo se mantuvo similar. El aumento de esta molécula, dependiente de IFN γ, pareciera ser un hallazgo general ya que ha sido observado tanto en queratinocitos de piel y de boca (18,39) y en una diversa gama de carcinomas derivados de otros lugares anatómicos (40).

La presencia de CD40 tanto en condiciones normales como en estados neoplásicos induce a pensar si esta molécula cumple distintas funciones en cada escenario o si la expresión constitutiva es meramente de reposo y requiere de un proceso de activación. Dado que los queratinocitos fueron capaces de expresar moléculas del CMH clase II y CD40, la siguiente pregunta sería si la ausencia de CD80 o CD86, dos moléculas esenciales de la función inmunitaria, son la causa del escape de los tumores orales a la vigilancia inmunológica.

Las moléculas co-estimuladoras CD80 y CD86 no se expresaron constitutivamente en queratinocitos orales en condiciones normales in vitro. La expresión de CD80 no ha sido evaluada previamente en la mucosa oral ni in vivo ni in vitro. La ausencia de CD86 fue consistente con observaciones previas de Farmer et al.

18). Sin embargo, es interesante resaltar que los queratinocitos normales respondieron al IFN γ con una ligera expresión de CD80 y CD86 lo cual no ocurrió con las líneas derivadas de COCE. Las líneas celulares derivadas de COCE mostraron ausencia o niveles constitutivos muy bajos de CD80 y CD86, los cuales no fueron inducidos por la acción de IFN γ,

La ausencia o expresión mínima de CD80 y CD86 es consistente con previos trabajos realizados en queratinocitos de carcinomas de cabeza y cuello (15,17,18,20). La ausencia de CD80 y CD86 en queratinocitos derivados de carcinomas orales podría ser un hallazgo de gran importancia.

Aunque los estudios de hace varios años sugirieron que los queratinocitos podrían inducir la activación linfocitaria en ausencia de señales co-estimuladoras(41-43), estudios más recientes, como los de Thomas et al. (25,44), asocian la pérdida de la expresión de CD80 por queratinocitos orales como la primera evidencia de desarrollo de carcinomas, considerándolo un marcador de progresión e invasión tumoral.

Otros autores apoyan la idea de que el re-establecimiento de la expresión de CD80 y CD86 en tumores induce o incrementa la respuesta linfocitaria anti-tumoral (25,44-47) y finalmente varios trabajos han sugerido que la ausencia de CD80 y CD86 en queratinocitos, orales o epidérmicos, es la mayor limitación en la activación linfocitaria (15,17,48).

  1. De esta manera, la expresión de CD80 y CD86 por queratinocitos orales podría promover una efectiva destrucción tumoral, y la habilidad de algunos tumores de evadir las defensas del huésped es causada por la incapacidad de expresar estas moléculas co-estimuladoras.
  2. Un escenario in vivo puede entonces ser propuesto: la célula tumoral es considerada por las CPA, en este caso las células de Langerhans, un antígeno y éstas presentan el mismo a los linfocitos provocando su activación y la producción de citocinas por parte de los queratinocitos.

Los queratinocitos ya expresan niveles de CD40, pero esta molécula es incrementada como resultado de la acción de las citocinas y así empiezan a expresar moléculas del CMH clase II, CD86 y CD80 y de esta forma amplifican y propagan la respuesta inmunitaria.

  • Si los queratinocitos no pueden expresar CD80 y CD86 no se puede dar el proceso de respuesta inmunitaria y los queratinocitos neoplásicos burlan a los linfocitos.
  • Si este es realmente el caso, el epitelio estratificado oral trabaja como un órgano inmunológico y no solamente como una barrera física, desarrollando un mecanismo inmunológico molecular y celular complejo que involucra queratinocitos y linfocitos.

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See also:  Que Son Los Linfocitos Asesinos?

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¿Qué es CD152?

Antígeno CD152 (CTLA-4) El antígeno CD152, también llamado CTLA4, es una proteína de membrana integral perteneciente a la superfamilia de las inmunoglobulinas, que se expresa bien como monómero de 30 kDa o como homodímero unido a disulfuro. Tiene homología con el antígeno de linfocitos T CD28 y, como CD28, es un ligando para CD80 y CD86.

Clon: BNI3 Isotipo: IgG2a de ratón
El anticuerpo BNI3 puede utilizarse para detectar el CD152 intracitoplasmático (CTLA4) mediante citometría de flujo tras la permeabilización con el reactivo de permeabilización IntraPrep.

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  1. These products are labeled “For In Vitro Diagnostic Use.” ASR: Analyte Specific Reagents.
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(Note: Devices may be CE marked to other directives than (98/79/EC) RUO: Research Use Only. These products are labeled “For Research Use Only. Not for use in diagnostic procedures.” LUO: Laboratory Use Only. These products are labeled “For Laboratory Use Only.” No Regulatory Status: Non-Medical Device or non-regulated articles.

¿Qué es B7 en Inmunologia?

Proteína que se encuentra en la superficie de algunas células inmunitarias, como las células B y los monocitos. Las células con B7-1 en su superficie hacen que las células T elaboren sustancias que ayudan a controlar la respuesta inmunitaria. También se llama CD80.

¿Cuáles son las moléculas accesorias de los linfocitos T?

Las moléculas accesorias son proteínas que están colocadas en la superficie de los linfocitos T y se unen a ligandos específicos en la superficie de otras células (APC y células diana). Son invariantes e idénticas en todas las células T de los individuos de una misma especie.

¿Como los linfocitos T reguladores inactivan a los linfocitos T?

Mecanismos de acción – El mecanismo molecular por el cual los linfocitos T reguladores cumplen su función no ha sido bien caracterizado y es sujeto de intensa investigación. Lo que sí se conocen son los posibles mecanismos básicos mediante los cuales los linfocitos T reguladores llevan a cabo su función.

  • Supresión mediada por citocinas, Esta supresión ocurre por la secreción de las citocinas antiiflamatorias tales como IL-10 y TGF-beta, que actúan directamente sobre la población de linfocitos T efectores, o bien tienen un efecto inhibidor sobre las células presentadoras de antígeno (APCs), induciendo de esta manera una respuesta de tolerancia.
  • Efecto citolítico. Mediado por granzimas, las cuales producen activación de la vía de las caspasas ; y perforinas, que producen lisis osmótica. Mediante ambos mecanismos, provocan la muerte del linfocito T efector.
  • Supresión mediada por competencia. Esta competencia se basa en la utilización de factores de crecimiento (por ejemplo IL-2 ) tanto por los linfocitos T reguladores como por las células efectoras, al no existir la posibilidad de proliferación de estas últimas, se acaba induciendo la apoptosis de esta población, así como la interferencia en sus mecanismos de activación.
  • Inhibición de la maduración y función de las células presentadoras de antígeno (ACPs). Esta inhibición se lleva a cabo a través de la unión del TCR del linfocito T regulador, con el MHC clase II de las células presentadoras de antígeno; y a través de la interacción entre el receptor CTLA-4 del linfocito T regulador con las moléculas CD80 / CD86 de las células presentadoras de antígeno. De esta forma, se induce una respuesta que inhibe maduración y funcionalidad de las células presentadoras de antígeno. ​

¿Qué moléculas participan en la activación de las células T?

La activación de las células T ocurre a través de la interacción, tanto del receptor de la célula T (TCR) y de la molécula CD28 con el complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) y la familia de receptores B7 sobre la CPA, respectivamente.

¿Que inhibe el sistema inmunologico?

1. Mantén una dieta saludable – Una dieta saludable es clave para un sistema inmunitario fuerte. Esto significa asegurarse de comer muchas verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y grasas saludables. Come más alimentos vegetales Los alimentos vegetales como frutas, verduras, nueces, semillas y legumbres son ricos en nutrientes y antioxidantes que protegen de la inflamación y combaten los radicales libres.

  1. Son ricos en vitamina C y en fibra, que protege el intestino y su flora microbiológica.
  2. Come más alimentos fermentados La salud intestinal y la inmunidad están profundamente interconectadas.
  3. Los alimentos fermentados, como yogurt, kéfir o chucrut, y los probióticos, como las bifidobacterias, pueden reforzar su sistema inmunológico al ayudarlo a identificar y atacar a los patógenos dañinos.

Limita los azúcares añadidos El azúcar añadido en los alimentos, presente en las bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados, dulces, bollería, etc., contribuyen significativamente a la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas, todas las cuales pueden inhibir el sistema inmunológico.

  1. Reducir la ingesta de azúcar puede disminuir la inflamación y el riesgo de estas afecciones.
  2. Consume alimentos ricos en vitaminas y micronutrientes Además de proporcionar a tu sistema inmunológico la energía que necesita, una dieta saludable puede ayudar a garantizar que obtengas cantidades suficientes de los micronutrientes que desempeñan un papel en el mantenimiento de tu sistema inmunológico.

Estos micronutrientes se encuentran en los siguientes alimentos:

Vitamina A: lácteos, yema de huevo, hígado y carne de animales. Como provitamina A abunda en lazanahoria, la calabaza, el boniato y el albaricoque. Vitamina B6: pollo, salmón, atún, plátanos, verduras y patatas (con piel). Vitamina C: cítricos, incluidas las naranjas y las fresas, así como tomates, brócoli, pimientos rojos y espinacas. Vitamina E: nueces, almendras, semillas, espinacas y brócoli. Zinc: nueces, semillas de calabaza, semillas de sésamo, alubias, lentejas, aves o marisco. Selenio: pan y cereales integrales, marisco, carne de ave o huevos. Hierro: marisco, espinacas, legumbres, carne roja y de pavo, semillas de calabaza, quinoa, brócoli o tofu. Ácido fólico: verduras de hojas verdes (rúcula, espinacas, endibia, lechuga, berros, acelgas o col). También legumbres, frutas frescas, frutos secos o cereales integrales.

Recuerda que tu cuerpo absorbe las vitaminas y minerales de manera más eficiente de los propios alimentos que de los suplementos. Si sigues una alimentación saludable, no es necesario complementar tu alimentación con suplementos alimentarios, En muchos casos, un consumo excesivo de estos micronutrientes en forma de complementos puede ser perjudicial.

¿Qué es el control inhibidor?

¿Cómo funcionan los inhibidores de puntos de control contra el cáncer? – Los puntos de control inmunitarios son una parte normal del sistema inmunitario, Su papel es impedir que la respuesta inmunitaria sea tan fuerte que destruya las células sanas en el cuerpo.

Los puntos de control se lanzan cuando las proteínas en la superficie de las células inmunitarias, llamadas células T, reconocen y se unen a proteínas compañeras en otras células, como a algunas células de tumores, Estas proteínas se llaman proteínas de puntos de control inmunitario. Cuando las proteínas de puntos de control y las compañeras se unen, envían una señal de “apagado” a las células T.

Esto puede impedir que el sistema inmunitario destruya el cáncer. Los medicamentos llamados inhibidores de puntos de control funcionan al bloquear las proteínas de puntos de control para que no se unan con proteínas compañeras. Esto impide que se envíe la señal de “apagado”, para permitir que las células T destruyan las células cancerosas.

¿Cómo inhibir el sistema inmunologico?

Un trastorno autoinmunitario ocurre cuando el sistema inmunitario ataca y destruye tejido corporal sano por error. Hay más de 80 tipos diferentes de trastornos autoinmunitarios. Las células sanguíneas del sistema inmunitario ayudan a proteger al cuerpo de sustancias nocivas.

Entre los ejemplos están: bacterias, virus, toxinas, células cancerosas, al igual que sangre o tejidos de fuera del cuerpo. Estas sustancias contienen antígenos. El sistema inmunitario produce anticuerpos contra estos antígenos que le permiten destruir estas sustancias dañinas. Cuando usted tiene un trastorno autoinmunitario, el sistema inmunitario no diferencia entre tejido sano y antígenos potencialmente nocivos.

Como resultado, el cuerpo provoca una reacción que destruye los tejidos normales. La causa de los trastornos autoinmunitarios se desconoce. Una teoría sostiene que algunos microorganismos (como las bacterias o virus) o fármacos pueden desencadenar cambios que confunden al sistema inmunitario.

Destrucción de tejido corporal Crecimiento anormal de un órgano Cambios en el funcionamiento de órganos

Un trastorno autoinmunitario puede afectar a uno o más órganos o tipos de tejido. Las zonas afectadas con frecuencia por los trastornos autoinmunitarios son:

Vasos sanguíneos Tejidos conectivos Glándulas endocrinas tales como la tiroides o el páncreas Articulaciones Músculos Piel

Una persona puede tener más de un trastorno autoinmunitario al mismo tiempo. Los trastornos autoinmunitarios comunes incluyen:

Enfermedad de Addison Celiaquía (esprúe) (enteropatía por gluten) Dermatomiositis Enfermedad de Graves Tiroiditis de Hashimoto Esclerosis múltiple Miastenia grave Anemia perniciosa Artritis reactiva Artritis reumatoidea Síndrome de Sjögren Lupus eritematoso sistémico Diabetes tipo I

Los objetivos del tratamiento son:

Controlar el proceso autoinmunitario Mantener la capacidad del cuerpo para combatir enfermedades Disminuir los síntomas

Los tratamientos dependerán de la enfermedad y de sus síntomas. Los tipos de tratamientos incluyen:

Suplementos para reponer una sustancia que al cuerpo le está faltando, como hormona tiroidea, vitaminas B12 o insulina, debido a la enfermedad autoinmunitaria.Transfusiones sanguíneas si la sangre está afectada.Fisioterapia para ayudar con el movimiento si los huesos, las articulaciones o los músculos están afectados.

Muchas personas toman medicamentos para reducir la respuesta anormal del sistema inmunitario. Se denominan medicamentos inmunodepresores. Los ejemplos incluyen corticosteroides (como prednisona) y fármacos no esteroides como ciclofosfamida, azatioprina, micofenolato, sirolimus o tacrolimus.

Los fármacos dirigidos como el factor de necrosis tumoral (FNT) y los bloqueadores e inhibidores de interleucinas se pueden usar para tratar ciertas enfermedades. El pronóstico depende de la enfermedad. La mayoría de las enfermedades autoinmunitarias son crónicas, pero muchas se pueden controlar con tratamiento.

Los síntomas de los trastornos autoinmunitarios pueden aparecer y desaparecer. Cuando los síntomas empeoran, se denomina reagudización. Las complicaciones dependen de la enfermedad. Los medicamentos utilizados para inhibir el sistema inmunitario pueden provocar efectos secundarios graves, como un riesgo más alto de infecciones.

  1. Consulte con su proveedor si presenta síntomas de un trastorno autoinmunitario.
  2. No hay una forma de prevención conocida para la mayoría de los trastornos autoinmunitarios.
  3. Ono DH, Theofilopoulos AN.
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  • Versión en inglés revisada por: David C.
  • Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine.

Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, Brenda Conaway, Editorial Director, and the A.D.A.M. Editorial team. Editorial update 09/29/2021. Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

¿Cómo se activan las células cancerígenas?

Causas – El cáncer es ocasionado por cambios (mutaciones) en el ADN dentro de las células. El ADN que hay en una célula está dentro de un gran número de genes, cada uno de los cuales contiene un grupo de instrucciones que le indica a la célula qué funciones realizar, y cómo crecer y dividirse.

¿Cómo se clasifican los receptores PRR?

Clasificación – Los PRR se clasifican en múltiples familias, siendo las más conocidas cuatro de ellas: los receptores de tipo Toll (TLR), receptores de tipo NOD (NLR), receptores de tipo RIG-I (RLR) y receptores de lectina tipo C (CLR). ​ Los PRRs son clasificados de acuerdo a su afinidad al ligando, función o relación evolutiva. Sobre la base de la función pueden ser clasificados en PRR endocíticos y PRR de señalamiento.

  • PRR Secretados : muchos de estos receptores se unen a los PAMP del patógeno actuando como opsoninas. Un ejemplo es la lectina de unión a manosas que activa el sistema del complemento.
  • PRR señalizadores : incluyen la gran familia de receptores tipo Toll (unidos a la membrana celular) y receptores tipo NOD del citoplasma. Son receptores que se localizan en la superficie celular y que tras reconocer el PAMP activan vías de señalización en las que interviene NF-κB que culminan con la expresión de citoquinas y moléculas coestimuladoras. Son los TLRs en mamíferos y los receptores Toll en Drosophila.
  • PRR endocíticos: Permiten la unión, absorción y destrucción de los microorganismos por los fagocitos, sin la transmisión de señales intracelulares. Estos PRR reconocen carbohidratos e incluyen los receptores de manosa de los macrófagos, los receptores de glucano presente en todos los fagocitos y los receptores barredores que reconocen ligandos cargados, son encontrados en los fagocitos y están encargados de la eliminación de células apoptóticas,

¿Dónde se expresa PD-L1?

¿Qué ocurre durante una prueba de PD-L1? – Las pruebas de PD-L1 se realizan en una muestra de tejido de un tumor. Si se someterá a una cirugía para extirpar un tumor, se tomará una muestra para analizarla. Si no le van a extirpar el tumor, es posible que le hagan una biopsia, un procedimiento para extraer una pequeña cantidad de tejido para analizarlo.

  • Una aguja hueca insertada a través de su piel : Se pueden usar pruebas de imagen, como ultrasonido, para guiar la aguja:
    • Una biopsia por aspiración con aguja fina utiliza una aguja muy fina para extraer una muestra de células y/o líquido
    • Una biopsia con aguja gruesa utiliza una aguja más grande para extraer una muestra
  • Cirugía: Se puede realizar una operación para extraer una muestra de tejido (biopsia por incisión). En ciertos casos, se extirpará todo el tumor (biopsia por escisión)
  • Endoscopio: Los endoscopios son herramientas para observar dentro del cuerpo. Se pueden insertar a través de una abertura en su cuerpo o a través de una pequeña incisión (corte). Se pueden usar herramientas especiales con un endoscopio para extraer una muestra de tejido. Los ejemplos de procedimientos con endoscopio incluyen broncoscopia, laparoscopia, colposcopia y cistoscopia (para examinar el interior de la vejiga)

¿Qué es CD80 y CD86?

Expresión de las moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II y moléculas co-estimuladoras en carcinomas orales in vitro Expression of Major Histocompatibility Complex class II and costimulatory molecules in oral carcinomas in vitro Mariana Villarroel Dorrego (1), Paul M Speight (2), A William Barrett (3) (1) Departamento de Patología, Medicina y Cirugía Bucal, Universidad Santa María, e Instituto de Investigaciones Odontológicas, Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela (2) Department of Oral Pathology, School of Clinical Dentistry, University of Sheffield, Claremont Crescent, Sheffield S10 2TA, United Kingdom (3) Department of Histopathology, Queen Victoria Hospital, Holtye Road, East Grinstead, West Sussex RH19 3DZ, United Kingdom Correspondencia: Mariana Villarroel Dorrego Facultad de Odontología, Módulo 10.

Universidad Santa María Vía Mariches. Caracas-Venezuela Fax: 0058- 2129780403 E-mail: [email protected] Recibido : 4-06-2004 Aceptado : 11-02-2005 Villarroel-Dorrego M, Speight PM, Barrett AW. Expression of Major Histocompatibility Complex class II and costimulatory molecules in oral carcinomas in vitro.

Med Oral Patol Oral Cir Bucal 2005;10:188-95. © Medicina Oral S.L.C.I.F. B 96689336 – ISSN 1698-4447

RESUMEN El descubrimiento de que el epitelio escamoso estratificado que cubre la mucosa oral podía expresar moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II en varias condiciones patológicas de tipo inflamatorio abrió la posibilidad de que los queratinocitos orales sean células inmunológicamente activas, las cuales pueden funcionar con “células presentadoras de antígenos”. Para una efectiva activación de los linfocitos T, las células presentadoras de antígenos requieren, además de la expresión de moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II, señales co-estimuladoras. El propósito del presente estudio fue determinar la expresión de moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II y las moléculas co-estimuladoras CD40, CD80 y CD86 en queratinocitos bucales normales y derivados de carcinomas de células escamosas. Usando citometría de flujo en queratinocitos cultivados de mucosa oral sana y siete líneas celulares derivadas de carcinomas orales, fue confirmado que los queratinocitos expresan moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad clase II después de estimulación con IFN γ in vitro, Todas las líneas celulares expresaron constitutivamente CD40, por el contrario, CD80 y CD86 universalmente fueron negativos. La ausencia de estas últimas moléculas pudiera ser la causa por la cual los carcinomas orales escapan de la vigilancia inmunológica y pueden crecer, invadir y hacer metástasis pese al sistema inmunológico. Palabras clave: CD40, CD80, CD86, Complejo Mayor de Histocompatibilidad, epitelio oral, carcinoma oral. ABSTRACT Recognition in the 1980’s that keratinocytes can express class II molecules of the Major Histocompatibility Complex (MHC) first raised the possibility that these cells might have an immunological function, and may even act as antigen presenting cells (APC). For effective T lymphocyte activation, APC require, in addition to MHC II, appropriate costimulatory signals. The aim of this study was to determine the expression of MHC class II and the co-stimulatory molecules CD40, CD80 and CD86 in keratinocytes derived from healthy oral mucosa and oral carcinomas. Using flow cytometry, it was confirmed that oral keratinocytes “switch on” expression of MHC class II molecules after stimulation with IFN γ in vitro, All keratinocyte lines expressed CD40 constitutively; by contrast, CD80 and CD86 were universally absent. Loss of CD80 and CD86 may be one means whereby tumours escape immunological surveillance. Key words : Costimulatory molecules, CD40, CD80, CD86, Major Histocompatibility Complex, oral epithelium, oral squamous cell carcinoma.

INTRODUCCIÓN Los queratinocitos son células que forman el epitelio plano estratificado que recubre la piel y las membranas mucosas del tracto aerodigestivo y genital femenino. Los queratinocitos son capaces de expresar moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (CMH) lo cual ha sugerido la posibilidad de que estas células tengan una función inmunológica, e inclusive puedan actuar como células presentadoras de antígenos (CPA).

Así mismo, han cobrado mucha importancia en inmunología las moléculas co-estimuladoras, las cuales son determinantes de la respuesta celular. Entre las señales co-estimuladoras existen, al menos dos, que son indispensables para la activación de las células T: CD80/CD86 y el receptor CD28 y CD40 y su ligando CD40L (CD154) (1).

CD80, es una proteína de 60 kD, miembro de la superfamilia de las inmunoglobulinas (Ig) y fue el primer ligando de CD28 identificado (2). CD86, es una proteína de 80 kD, miembro de la misma familia que CD80 (3,4). En general, la estructura de CD80 es muy similar a la de CD86 (5).

Ambas poseen dos dominios extracelulares parecidos al de las Ig, un dominio de transmembrana y una terminación citoplasmática. La expresión de CD80 y CD86 es casi exclusiva de los tejidos linfoides. Las células que las expresan son las células de Langerhans (6), los monocitos(3) y los linfocitos B activados(7).

CD80 está ausente en CPA inactivas, en cambio CD86 está expresada constitutivamente en estas células pero en muy bajos niveles (8) y es rápidamente regulada después de la presentación antigénica (9). Esto sugiere que CD86 inicia la respuesta inmune y CD80 la amplifica y regula (10).

  1. Las moléculas del CMH clase II inducen la expresión de CD86 y CD28, con la activación simultánea de CD40 y CD40L.
  2. CD40 es una glucoproteína de 48 kD que pertenece a la superfamilia de los receptores de factor de necrosis tumoral.
  3. En humanos, CD40 es compuesta por un dominio extracelular de 171 aminoácidos, un dominio de transmembrana de 22 aminoácidos, y una terminación citoplasmática de 62 aminoácidos (11).

CD40 se expresa generalmente en CPA y en algunas células no linfoides como los fibroblastos y los queratinocitos (12). La expresión de CD80 y CD86 ha sido observada en líneas celulares derivadas de carcinomas gástricos, esofágicos, colorectales y hepáticos los cuales han sido previamente estimulados con interferón gamma (IFN γ ) (13,14).

  • Estas moléculas, por lo contrario, no han podido ser observadas ni in vitro ni in vivo en carcinomas de cabeza y cuello (15-18).
  • La expresión de CD40, al contrario de CD80 y CD86, ha sido observada en numerosas líneas celulares derivadas de carcinomas de diferentes sitios anatómicos (19), sugiriendo la importancia de esta molécula en el proceso de carcinogénesis.

La presencia de CD40 en líneas celulares derivadas de carcinomas de cabeza y cuello ha sido observada previamente (15,18,20,21), sin embargo, el rol de CD40 en estos queratinocitos permanece desconocido. La importancia de CD80 y CD86 en la respuesta inmunológica contra las neoplasias malignas es ilustrada por estudios donde la expresión de CMH clase II en ausencia de CD80 y CD86 limita la activación de linfocitos T CD4+, a niveles tales que se promueve la progresión tumoral (22,23).

Las razones por las que el tumor crece en presencia de linfocitos es desconocido. Se ha sugerido que la respuesta inmune destruye células menos “dañinas”, lo cual favorece a un fenotipo maligno de células tumorales, que el sistema inmune es suprimido por un estimulo carcinogénico, que el tumor produce factores supresivos que inhiben la activación linfocitaria y/o que el tumor escapa del reconocimiento inmunológico a través de la pérdida de moléculas co-estimuladoras (24-26).

El objetivo del presente trabajo fue determinar si los queratinocitos derivados de carcinomas orales expresaban las moléculas involucradas en la activación linfocitaria: CMH clase II y las moléculas co-estimuladoras CD80, CD86 y CD40. MATERIALES Y MÉTODOS Líneas de queratinocitos orales.

En el presente trabajo se estudiaron una línea de queratinocitos derivada de mucosa oral sana y siete líneas celulares de queratinocitos derivadas de carcinomas orales. Los cultivos de queratinocitos orales normales (NOK) fueron realizados por el método directo (27). Fragmentos de mucosa bucal sana, obtenida de exodoncias o cirugías periodontales, fueron sumergidos rápidamente en alcohol, buffer fosfato salino (PBS) y finalmente en medio para cultivo de queratinocitos.

El epitelio fue separado del conectivo y cortado en pequeños trozos, de aproximadamente 1mm 3 de tamaño, y sembrados en frascos de cultivo celular de 25cm 2, Los queratinocitos fueron cultivados en medio de cultivo para queratinocitos (medio Dulbecco’s modified Eagle’s con piruvato de sodio y 1000mg/l glucosa suplementado con nutrient mixture F-12 (HAM) con L-glutamina, 10% suero fetal bovino (Globepharm), factor de crecimiento epidérmico (Sigma), hidrocortisona, insulina, adenina, penicilina, estreptomicina y anfotericina B (Gibco) en una incubadora humificada, en una atmósfera de CO 2 al 5% y de aire al 95% a 37° C.

  • La contaminación por fibroblastos fue identificada morfológicamente y removida mecánicamente(27).
  • El fenotipo celular fue verificado con inmunotinciones para citoqueratinas.
  • Las líneas celulares humanas de queratinocitos derivados de carcinomas orales de células escamosas (COCE) H103, H157, H314, H357, H376, H400, H413 también fueron utilizadas(28).

Las características de estas líneas celulares se resumen en la tabla 1, La línea celular FC-7 (linfocitos B transformados con el virus Epstein Barr) fue incluida y utilizada como control positivo. Anticuerpos. Todos los anticuerpos primarios fueron monoclonales de ratón anti-humano. Para la fenotipificación de los NOK, anti- panel de citoqueratinas, el cual identifica las citoqueratinas 5, 6, 8, y 17, clon MNF116 (Dako) fue utilizado en una concentración 1:100.

Para la identificación del CMH clase II, CD40, CD80 y CD86, los siguientes anticuerpos fueron utilizados: anti- HLA clase II (DP+DQ+DR) clon IQU9 (Novocastra) dilución 1:200; anti-CD40 clon LOB7/6 (Serotec) dilución 1:100; anti-CD80/B7-1 clon DAL-1 (Serotec) y L307.4 (BD Pharmingen) ambos a una dilución de 1:20 y finalmente anti- CD86/ B7-2 clon BU63 (Serotec) y clon IT2.2 (BD Pharmingen) diluidos 1:20.

Citometría de Flujo. Cuando los queratinocitos cultivados formaron una capa confluente, se añadió 500U/ml de IFNg a cada frasco de cultivo y se incubaron en una atmósfera de CO 2 al 5% y de aire al 95% a una temperatura de 37 o C por 36 horas. La toxina de cólera fue omitida del medio de cultivo para prevenir inhibición competitiva con el IFN γ (29).

  • Una vez transcurrido el período de estimulación con IFN γ, 1×10 6 células/ml aproximadamente fueron incubadas con los anticuerpos primarios por una hora a temperatura ambiente con agitación constante.
  • Se usaron como controles negativos las mismas células pero omitiendo la incubación con el anticuerpo primario y a cambio se utilizó una inmunoglobulina de igual isotipo.

Los controles positivos fueron células FC-7, las cuales expresan todos los marcadores a estudiar. Después de una hora, las células fueron incubadas con el anticuerpo secundario de chivo anti-ratón fragmento F(ab’) 2 conjugado con R-ficoeritrina (RPE) (Dako) o con el anticuerpo secundario de conejo anti-ratón fragmento F(ab’) 2 conjugado con fluoresceina isotiocianate (FITC) (Dako) por 30 minutos.

  • Las células fueron finalmente lavadas tres veces y resuspendidas en medio de cultivo para ser trasferidas a tubos Falcon para su análisis.
  • Fue utilizado un citómetro de flujo Becton Dickinson FACScan 420 y los resultados adquiridos y analizados con el software Cell Quest TM##,
  • El background fue calibrado antes de cada experimento usando los controles negativos.1×10 4 “eventos” fueron analizados y grabados para cada muestra.

Los datos fueron recolectados en forma de histogramas y gráficos de punto ( dot plot ). La media y la mediana de la intensidad de fluorescencia así como los porcentajes de eventos positivos fueron obtenidos después del análisis de los gráficos, usando el mismo software.

Análisis estadístico. Los datos fueron analizados usando el paquete estadístico SPSS ®, versión 11.0 (SPSS Inc, Chicago, IL, USA). La diferencias entre las medias de dos grupos fue evaluado usando t de Student para muestras independientes y las comparaciones de varias grupos fue realizada con el test de ANOVA (usando el test de Bonferroni).

Valores p menores a 0.05 fueron considerados estadísticamente significativos. RESULTADOS Expresión de moléculas del CMH clase II en queratinocitos orales. Los cultivos primarios NOK y la línea celular H357 no expresaron CMH clase II constitutivamente. El resto de las líneas celulares mostraron un nivel de expresión extremadamente bajo. Expresión de CD80 y CD86 en queratinocitos orales. La expresión de CD80 se resume en la Fig.2, Aunque NOK mostró los menores niveles de CD80, estimulación con IFN γ indujo mayores niveles de expresión de CD80 en estas células que en otras líneas derivadas de carcinomas. En general, todas las líneas derivadas de COCE mostraron niveles muy bajos o nulos de CD80 con o sin tratamiento de IFN γ, Al igual que CD80, la expresión de CD86 ( Fig.3 ) no pudo ser detectada en NOK ni tampoco en las líneas derivadas de COCE constitutivamente. Un aumento de la expresión de CD86 estadísticamente significativo ( p =0.05) fue observado en NOK después de la estimulación con IFN γ (de 0.68% a 6.24%). Expresión de CD40 en queratinocitos orales. La expresión de CD40 en queratinocitos orales está ilustrada en la Fig.4, Todas las líneas celulares expresaron CD40. Cuando la media geométrica de intensidad de fluorescencia fue comparada, NOK expresaron el mismo nivel de CD40 que la línea H357. DISCUSIÓN Los resultados de este estudio coinciden con investigaciones previas, en las que no ha sido observada que la presencia de CMH clase II en queratinocitos normales (18,30) y neoplásicos con la excepción de la línea H314 constitutivamente (31,32).

La presencia de moléculas del CMH clase II también fue observada universalmente tras la activación con IFN γ, El mismo nivel de CMH clase II fue observado en queratinocitos normales y neoplásicos, lo cual fue reportado previamente por Farmer et al. (18). La inducción de moléculas del CMH clase II en los queratinocitos de la mucosa oral y piel normal después de la exposición a IFN γ in vitro ha sido bien estudiada previamente (18,30,31,33-36) y fue completamente reproducible en este trabajo.

Trabajos de inmunohistoquímica de carcinomas de boca, piel, cuello uterino y laringe (31,18,37) han corroborado estos hallazgos in vivo. Usando un modelo experimental de carcinogénesis oral, Matthews et al. (38) demostraron que la expresión de las moléculas del CMH clase II en queratinocitos orales se observaba en las primeras etapas de la transformación maligna.

  1. La expresión de CD40 observada en este trabajo es consistente con reportes previos de CD40 en líneas epiteliales orales (18).
  2. Un incremento en la expresión de CD40 en la superficie de los queratinocitos fue observado en todas las líneas gracias al tratamiento con IFN γ,
  3. Esta misma regulación ha sido estudiada por Farmer et al.

(18) y Vonderheide et al,(17). IFN γ fue capaz de mejorar la expresión de CD40 en términos de intensidad de tinción sin embargo el porcentaje de células CD40-positivo se mantuvo similar. El aumento de esta molécula, dependiente de IFN γ, pareciera ser un hallazgo general ya que ha sido observado tanto en queratinocitos de piel y de boca (18,39) y en una diversa gama de carcinomas derivados de otros lugares anatómicos (40).

  1. La presencia de CD40 tanto en condiciones normales como en estados neoplásicos induce a pensar si esta molécula cumple distintas funciones en cada escenario o si la expresión constitutiva es meramente de reposo y requiere de un proceso de activación.
  2. Dado que los queratinocitos fueron capaces de expresar moléculas del CMH clase II y CD40, la siguiente pregunta sería si la ausencia de CD80 o CD86, dos moléculas esenciales de la función inmunitaria, son la causa del escape de los tumores orales a la vigilancia inmunológica.

Las moléculas co-estimuladoras CD80 y CD86 no se expresaron constitutivamente en queratinocitos orales en condiciones normales in vitro. La expresión de CD80 no ha sido evaluada previamente en la mucosa oral ni in vivo ni in vitro. La ausencia de CD86 fue consistente con observaciones previas de Farmer et al.

18). Sin embargo, es interesante resaltar que los queratinocitos normales respondieron al IFN γ con una ligera expresión de CD80 y CD86 lo cual no ocurrió con las líneas derivadas de COCE. Las líneas celulares derivadas de COCE mostraron ausencia o niveles constitutivos muy bajos de CD80 y CD86, los cuales no fueron inducidos por la acción de IFN γ,

La ausencia o expresión mínima de CD80 y CD86 es consistente con previos trabajos realizados en queratinocitos de carcinomas de cabeza y cuello (15,17,18,20). La ausencia de CD80 y CD86 en queratinocitos derivados de carcinomas orales podría ser un hallazgo de gran importancia.

Aunque los estudios de hace varios años sugirieron que los queratinocitos podrían inducir la activación linfocitaria en ausencia de señales co-estimuladoras(41-43), estudios más recientes, como los de Thomas et al. (25,44), asocian la pérdida de la expresión de CD80 por queratinocitos orales como la primera evidencia de desarrollo de carcinomas, considerándolo un marcador de progresión e invasión tumoral.

Otros autores apoyan la idea de que el re-establecimiento de la expresión de CD80 y CD86 en tumores induce o incrementa la respuesta linfocitaria anti-tumoral (25,44-47) y finalmente varios trabajos han sugerido que la ausencia de CD80 y CD86 en queratinocitos, orales o epidérmicos, es la mayor limitación en la activación linfocitaria (15,17,48).

De esta manera, la expresión de CD80 y CD86 por queratinocitos orales podría promover una efectiva destrucción tumoral, y la habilidad de algunos tumores de evadir las defensas del huésped es causada por la incapacidad de expresar estas moléculas co-estimuladoras. Un escenario in vivo puede entonces ser propuesto: la célula tumoral es considerada por las CPA, en este caso las células de Langerhans, un antígeno y éstas presentan el mismo a los linfocitos provocando su activación y la producción de citocinas por parte de los queratinocitos.

Los queratinocitos ya expresan niveles de CD40, pero esta molécula es incrementada como resultado de la acción de las citocinas y así empiezan a expresar moléculas del CMH clase II, CD86 y CD80 y de esta forma amplifican y propagan la respuesta inmunitaria.

  • Si los queratinocitos no pueden expresar CD80 y CD86 no se puede dar el proceso de respuesta inmunitaria y los queratinocitos neoplásicos burlan a los linfocitos.
  • Si este es realmente el caso, el epitelio estratificado oral trabaja como un órgano inmunológico y no solamente como una barrera física, desarrollando un mecanismo inmunológico molecular y celular complejo que involucra queratinocitos y linfocitos.

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¿Cómo se llaman los anticuerpos que reconocen un único epítopo del antígeno?

Anticuerpos policlonales y monoclonales: diferencias en la producción – The process to generate the polyclonal antibody Los anticuerpos policlonales (pAbs) son una mezcla heterogénea de anticuerpos que generalmente son producidos por diferentes clones de células B en el cuerpo. Pueden reconocer y unirse a muchos epítopos diferentes de un solo antígeno.

Los anticuerpos policlonales se producen inyectando un inmunógeno en un animal. Después de ser inyectado con el antígeno específico para provocar una respuesta inmune primaria, al animal se le administra una segunda inmunización, e incluso una tercera con el fin de producir títulos más altos de anticuerpos contra el antígeno en concreto.

Después de la inmunización, los anticuerpos policlonales pueden obtenerse directamente del suero o purificarse para obtener una solución que esté libre de otras proteínas séricas. Los anticuerpos monoclonales (mAbs) son generados por células B idénticas que son clones de una sola célula madre.

Esto significa que los anticuerpos monoclonales tienen afinidad monovalente y solo reconocen el mismo epítopo de un antígeno. A diferencia de los anticuerpos policlonales, que se producen en animales vivos, los anticuerpos monoclonales se producen en modelos ex vivo utilizando cultivo celular. El proceso comienza con una inyección del antígeno deseado en un animal, a menudo un ratón.

Una vez que el animal desarrolla una respuesta inmune, los linfocitos B se aíslan del bazo del animal y se fusionan con una línea celular de mieloma, creando hibridomas inmortalizados de células B y mielomas. Los hibridomas, que son capaces de crecer continuamente en cultivo mientras producen anticuerpos, se seleccionan para el anticuerpo monoclonal deseado. Ctla-4 Una MolCula Que Inhibe La ActivacióN De Los Linfocitos T

¿Cómo funciona el Nivolumab?

Nivolumab (Opdivo®) Pronunciado: nye-vol’-ue-mab Clasificación: Anticuerpos monoclonales El sistema inmunitario actúa al crear anticuerpos, que son proteínas que se adhieren a antígenos que se encuentran en la superficie de una célula. El anticuerpo “incita” al sistema inmunitario a atacar la célula a la que está unido, lo que provoca que el sistema inmunitario destruya la célula.

  1. Los anticuerpos monoclonales se crean en un laboratorio para adherirse a los antígenos que se encuentran en tipos específicos de células cancerosas.
  2. Estos anticuerpos pueden funcionar de diferentes maneras, por ejemplo, mediante la estimulación del sistema inmunitario para destruir la célula, el bloqueo de la proliferación celular u otras funciones necesarias para la proliferación celular.

El nivolumab es un tipo de terapia con anticuerpos monoclonales, que actúa al estimular el sistema inmunitario para destruir las células cancerosas. Las células T son un tipo de glóbulos blancos que son muy importantes para el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

  • El nivolumab actúa como una forma de inmunoterapia al unirse al “receptor de muerte programada” (DP1) que se encuentra en las células T para estimular al sistema inmunitario a buscar y destruir las células cancerosas.
  • El nivolumab se administra a través de una infusión intravenosa (en una vena).
  • La dosis y la frecuencia con la que reciba el medicamento dependerá del tipo de cáncer que se trate.

Asegúrese de que el equipo de atención médica esté al tanto de todos los medicamentos (incluidos los de venta libre y con receta), suplementos y vitaminas que esté tomando. Los esteroides deben evitarse durante la inmunoterapia, a menos que se lo indique el equipo de atención médica.

¿Qué reconocen los anticuerpos monoclonales?

Anticuerpos monoclonales Ctla-4 Una MolCula Que Inhibe La ActivacióN De Los Linfocitos T Algunos anticuerpos monoclonales marcan las células cancerosas para que el sistema inmunitario las reconozca mejor y las destruya. Los anticuerpos monoclonales son proteínas del sistema inmunitario que se crean en el laboratorio. Los anticuerpos son producidos naturalmente por el cuerpo y ayudan al sistema inmunitario a reconocer a los gérmenes que causan enfermedades, como las bacterias y los virus, y los marcan para ser destruidos.

  1. Como los anticuerpos del cuerpo mismo, los anticuerpos monoclonales reconocen blancos específicos.
  2. Muchos anticuerpos monoclonales se usan para tratar el cáncer.
  3. Son un tipo de terapia dirigida al cáncer, lo que significa que están diseñados para interactuar con blancos específicos.
  4. Para obtener más información, consulte,

Algunos anticuerpos monoclonales son también inmunoterapéuticos porque pueden ayudar a volver el sistema inmunitario contra el cáncer. Por ejemplo, algunos anticuerpos monoclonales marcan las células cancerosas con el fin de que el sistema inmunitario las reconozca y destruya mejor.

  1. Un ejemplo es el rituximab, el cual se une a una proteína llamada CD20 en las células B, y algunos tipos de células cancerosas, y hace que el sistema inmunitario las destruya.
  2. Las células B son un tipo de leucocito.
  3. Otros anticuerpos monoclonales acercan las células T a las células cancerosas y ayudan a las células inmunitarias a destruir las células cancerosas.

Un ejemplo es el (Blincyto®) el cual se une tanto al CD19, una que se encuentra en la superficie de las células de leucemia, y a CD3, una proteína en la superficie de las células T. Este proceso ayuda a las células T a acercarse lo más posible a las células de leucemia para responder a ellas y matarlas. Ctla-4 Una MolCula Que Inhibe La ActivacióN De Los Linfocitos T Algunos anticuerpos monoclonales acercan las células T a las células cancerosas para ayudar en su destrucción. Muchos anticuerpos monoclonales han sido aprobados para tratar una amplia variedad de cánceres. Para obtener más informacion sobre los tratamientos específicos para su cáncer, consulte los Sumarios de PDQ® de información sobre el cáncer: y,

Los anticuerpos monoclonales pueden causar efectos secundarios, los cuales pueden diferir de una persona a otra. Los que usted puede tener y la forma como se sienta usted dependerá de muchos factores, como de su salud antes del tratamiento y el tipo de cáncer, de lo avanzado que sea, del tipo de anticuerpo monoclonal que reciba y de la dosis.

Los doctores y las enfermeras no pueden saber con seguridad cuándo ocurrirán o qué tan graves serán los efectos. Es por esto que es importante saber los signos que deben tenerse en cuenta y lo que hay qué hacer si se empieza a tener problemas. Como la mayoría de los tipos de inmunoterapia, los anticuerpos monoclonales pueden causar reacciones en la piel en el sitio de entrada de la aguja y síntomas seudogripales.

Dolor Hinchazón Irritación Enrojecimiento Comezón Erupciones

Para obtener más informacion estos síntomas, consulte, Síntomas pseudogripales:

Escalofríos Fatiga (cansancio) Fiebre Dolores musculares Náuseas Vómitos Diarrea

Para obtener más informacion sobre estos síntomas, consulte los, Los anticuerpos monoclonales pueden causar también:

Irritación de boca y piel que causan infecciones graves Presión arterial alta Insuficiencia cardíaca congestiva Ataques cardíacos Enfermedad pulmonar inflamatoria

Los anticuerpos monoclonales pueden causar reacciones alérgicas leves o graves cuando se recibe el fármaco. En casos raros, la reacción es lo suficientemente grave para causar la muerte. Algunos anticuerpos monoclonales pueden causar también que el fluido y las proteínas tengan fugas llamadas síndromes de fugas capilares.

Este síndrome causa que el fluido y las proteínas tengan fugas de pequeños vasos sanguíneos y que se derrame en los tejidos del derredor, lo que resulta en presión arterial peligrosamente baja. El síndrome de fugas capilares puede causar deficiencia múltiple de órganos y choque. El síndrome de liberación de citocinas puede ocurrir algunas veces con anticuerpos monoclonales.

Pero es leve con frecuencia. Las citocinas son sustancias inmunitarias que tienen muchas diferentes funciones en el cuerpo y un aumento repentino de esto puede causar:

Fiebre Náuseas Dolor de cabeza Sarpullido Latidos rápidos del corazón Presión arterial baja Dificultad para respirar

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